PERFILACIÓN GEOGRAFICA Y DESPLAZAMIENTO DEL ASESINO EN SERIE: LA CLASIFICACIÓN DE KIM ROSSMO


Por Paz Velasco de la Fuente (España)

 La perfilación geográfica se basa en el estudio del entorno y de los espacios que utiliza el asesino para cometer sus crímenes, de modo que la idea principal no es averiguar quién ni como puede ser el autor de unos asesinatos o violaciones seriales, sino dónde puede estar viviendo su autor. Aunque esta es la premisa básica dicha perfilación también sirve para localizar un cadáver o incluso para averiguar en qué zona actuará de nuevo ese asesino o ese violador serial en su próximo delito, puesto que a los asesinos en serie (sobre todo a los organizados) les gusta desplazarse. El perfil geográfico por lo tanto pretende contestar a preguntas como ¿Dónde selecciona el asesino a sus víctimas? ¿Cómo se desplaza? ¿Dónde vive? ¿Dónde trabaja? ¿Cuál es el lugar dónde probablemente volverá a cometer un delito
Si volvemos nuestra mirada hacia el pasado, la primera vez que se utilizó el uso de las localizaciones para predecir puntos de anclaje nos hemos de remontar a 1854, cuando el Dr. John Snow se propuso descubrir el origen de la epidemia de cólera que estaba diezmando la vida a centenares de londinenses, debido a un suministro de agua en mal estado. En un mapa de Londres fue marcando la localización de las muertes registradas por cólera y así descubrió que había una mayor concentración de cólera en la zona que obtenía el agua de la parte sur. Solo faltaba averiguar qué lugar exacto de la red de agua se había contaminado, de modo que siguió estudiando el mapa y vio que cerca de la intersección entre Cambridge Street y Broad Street habían fallecido más de 500 personas en tan solo diez días. Esto demostraba que el foco de la infección se encontraba allí. Su recomendación fue que se cortara el suministro de agua a dicho barrio, lo que ayudo a contener la epidemia salvando así a miles de personas.

En 1997 el criminólogo canadiense Kim Rossmo, actual director de investigación de la Fundación de la Policía en Washington D.C, publicó el artículo Geographic profiling en el cual estableció su propia tipología de los asesinos en serie atendiendo al criterio de la movilidad de estos sujetos. Dicha clasificación la enmarcó dentro de la perfilación geográfica, técnica desarrollada por el psicólogo David Canter en Gran Bretaña durante los años ochenta. El algoritmo matemático desarrollado por Rossmo, o profiling geoespacial se basa en un modelo matemático muy sencillo y se desarrolló originariamente para que los investigadores pudieran localizar el domicilio o el centro de operaciones de los asesinos seriales. Su análisis permitió llevar a cabo la detención de Robert Pickton en el año 2002, asesino serial autor de las muertes de varias trabajadoras sexuales.
Rosssmo mientras era detective e inspector-jefe de la sección que analizaba estos perfiles en el departamento de policía de Vancouver (Cánada) creó un programa informático denominado CGT (Sistema de Blanco Geografico Criminal) en el cual introducía los siguientes datos: el punto exacto de las escenas de los diferentes crímenes, datos de los testigos que habían presenciado los hechos o habían visto algo importante a destacar, el análisis demográfico de los lugares donde habían secuestrado a las víctimas o bien donde habían sido encontrados sus cadáveres y el estudio del área afectada por dicho crimen. Tras unos cálculos matemáticos dicho programa proporcionaba tres importantes datos:
  • La zona de confort o zona de seguridad (buffer zone): es la zona donde ataca y es el espacio cercano a su domicilio o a su lugar de trabajo que les proporciona cierta seguridad al resultarles familiares. De este modo, nada más cometer el delito pueden esconderse tranquilamente. Si tras la comisión de este primer delito, no hay sospechas sobre su persona, poco a poco se irán aventurando a lugares cada vez más alejados adquiriendo confianza con cada nuevo delito cometido.
  •  Los patrones de caza o las rutas seguidas por el agresor en sus desplazamientos.
  • El área de peligro que será aquella zona donde el asesino o violador tenga probablemente su domicilio.

Una de las aportaciones más importantes de Kim Rossmo es el principio de decaimiento con la distancia: tras un análisis matemático de multitud de casos este concepto demuestra que la frecuencia en los crímenes decae con el mayor desplazamiento de los agresores, es decir el agresor prefiere actuar cerca de su zona de anclaje y a medida que debe arriesgarse más viajando más lejos, la frecuencia de los crímenes, decae ya que con la distancia que debe recorrer aumentan los costes psicológicos (inseguridad) y los riesgos que el agresor ha de correr.  Esto se relaciona directamente con la preferencia por cometer delitos en la cercanía del domicilio y por la mayor probabilidad de escoger objetivos que supongan una menor modificación ambiental (Brantingham y Brantingham, 1984).
Sin embargo su aportación más importante ha consistido en clasificar a los asesinos en serie basándose en su método de actuación según la movilidad de estos asesinos:
  1. Cazadores (Hunter): Busca a sus víctimas en los alrededores de donde vive, teniendo la base de operaciones en su casa. Acude a aquellos lugares que conoce  y en los que puede encontrar a las víctimas que el desea de modo que los delitos que comete suelen estar en el perímetro de su ciudad. Serían los merodeadores de David Canter.
  2.  Tramperos (Trapper): Preparan de modo tenaz trampas, situaciones provocadas, seduce a su víctima para atraerla a su zona de seguridad, como puede ser su domicilio y es allí donde comete el delito. El agresor llega a asumir una posición, una ocupación o crea una situación que le permite encontrar víctimas en un lugar que el controla.
  3.  Merodeadores o cazador furtivo (poacher): Se van desplazando por una zona amplia, escogen a una víctima, la siguen y aprovechan la mejor oportunidad que se les presenta para atacarla. Actúa en un área especifica que es distinta a donde vive teniendo su base de operaciones en un lugar diferente a su domicilio habitual (serían los viajeros de Canter).
  4.  Pescadores (Troller): Atacan a una víctima simplemente cuando surge la oportunidad de matar. Actúa en su zona de actividad rutinaria, donde trabaja, donde se divierte, aprovecha oportunidades dentro de sus actividades habituales. Son crimenes poco planificados.


Este tipo de clasificaciones ayudan enormemente a la investigación criminal, puesto que aportan datos sobre los movimientos del sujeto al que se está buscando y pautas de las zonas donde con toda probabilidad volverá a actuar. A la hora de realizar el perfil geográfico, Rossmo hace un estudio exhaustivo de las posibles rutas que ha seguido el delincuente para cometer los delito, tratando de sacar conclusiones respecto a la movilidad de ese sujeto, si usa distancias cortas o largas, si viaja por carreteras nacionales o solo se mueve por la ciudad, si prefiere el centro de la ciudad o barrios a las afueras, etc. Tengamos en cuenta que la movilidad de los asesinos en serie se va transformando y  se va adaptando al orden cronológico de los delitos. Si el agresor gana confianza en sí mismo probablemente “expandirá” su zona de acción lo que le haría cambiar también su modus operandi de modo que por ejemplo sus primeros delitos los cometería desplazándose caminando o en autobús y con el tiempo al adquirir confianza pasará a desplazarse mucho más lejos utilizando por ejemplo el coche.
Por lo tanto esto lo que nos indica es que un asesino puede comenzar siendo de una de las categorías expuestas por Rossmo y con el tiempo pasarse a otra diferente, lo cual podremos observarlo con el estudio cronológico de sus delitos, estudio en el que se verá el cambio de sus pautas a la hora de buscar a sus víctimas.


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