El ENSAÑAMIENTO: COMO ACLARAR DICHA AGRAVANTE EN UN INFORME PERICIAL CRIMINOLÓGICO.


Por Paz Velasco de la Fuente (España)
“La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas oportunidad”. George Eliot

El art. 22.5 del Código Penal describe el ensañamiento como circunstancia agravante de la responsabilidad criminal como el hecho de "[...] aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima, causando a ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del delito". Esta idea aparece claramente reflejada en la STS 589/2004, 6 de mayo, cuando proclama la aplicación de esta agravante para situaciones en las que la víctima se encuentra totalmente a merced de su agresor y éste, por decirlo de alguna manera "... saborea su poder ante ella alargando innecesariamente su sufrimiento". Esta circunstancia hace que un homicidio sea contemplado como asesinato (art. 139.3 del Código Penal). Es necesario que denote el deseo de causar sufrimientos adicionales a la víctima, deleitándose en la metódica y perversa forma de ejecutar el delito de homicidio, de manera que la víctima experimente dolores o sufrimientos que antecedan a la muerte y que sea un prolegómeno agónico del desenlace final. Se caracteriza por una cierta frialdad en la ejecución ya que se calcula hasta el milímetro la fase previa de aumento injustificado del dolor. El autor del ilícito se mueve por el placer personal o por el odio hacía la víctima a la que se agrava su situación, anunciándole, antes de su muerte, que debe sufrir o haciéndole sufrir o experimentar un dolor añadido deliberadamente escogido (STS 1232/2006, 5 de diciembre).

Si el juez recurre solamente a la normativa a aplicar, a la jurisprudencia y a la doctrina, queda perfectamente claro que es el ensañamiento y en qué casos se considera que existe tal agravante. Sin embargo, un peritaje criminológico puede explicar desde un punto de vista no jurídico, cuáles pueden ser las causas de esta conducta tan cruel es decir el porqué de esa conducta, de modo que dependiendo del porque un sujeto podría ser inimputable (por ejemplo un esquizofrénico paranoide el cual no será responsable penalmente según el art. 20.1 del Código penal) o bien tratarse de un sujeto imputable y con plena responsabilidad penal con un Trastorno Antisocial de la Personalidad (por ejemplo psicópata primario). En determinados casos, las sentencias dictadas por el Juez deberían estar fundamentadas en un peritaje criminológico porque muchas veces los órganos judiciales actúan guiados únicamente por sus conocimientos jurídicos perdiendo el contacto con la realidad social de la delincuencia.
El perito es aquella persona, con conocimientos específicos en una determinada materia, que sin ser parte en el proceso judicial, elabora un informe sobre un determinado hecho, siendo su objeto el establecer la verdad o certeza que dirima el conflicto para el que fue requerido. Lo que se solicita de este profesional no es una opinión sino un análisis técnico, de modo que es necesario que cada una de las conclusiones expresadas en el informe esté fundamentada en datos objetivos derivados del propio estudio, de sus conocimientos y su propia experiencia profesional.

Un informe pericial criminológico, es un informe por escrito que responde a algunas de las cuestiones que se están enjuiciando en un proceso penal o civil. Se trata de la opinión que un experto en criminología aporta al proceso. Las características de este peritaje deben ser la concreción, la precisión y la claridad, ya que es de vital importancia que el objeto del informe quede plasmado de forma clara e inequívoca en el mismo para evitar errores de valoración por parte de los juzgadores.
El informe se ha de redactar en diferentes apartados de corta extensión y con un contenido muy preciso y claro, con un lenguaje correcto pero sin excesivos términos científicos ya que no hay que olvidar que el receptor del mismo es el Juez y si quizás plasmamos demasiados tecnicismos el Juez lo desestime. Todo ello podremos reforzarlo con imágenes, datos estadísticos, estudios e investigaciones, es decir podremos utilizar cualquier elemento que nos ayude a transmitir mejor el contenido del mismo.
La conclusión del informe pericial criminológico ha de ser uno de los apartados más breves y claros del dictamen, evitando repetir aquello que ya se ha dicho. En aquellos informes donde se ha de valorar la peligrosidad o la posibilidad de reincidencia del sujeto o la capacidad criminal del autor del delito, se ha de estimar en términos probabilísticos. Es decir: se ha de hablar de peligrosidad baja, moderada, alta o extrema. Dentro de las características físicas, psicológicas, delictuales, sociales, etc. del sujeto, podemos barajar una serie de probabilidades, pero no podremos en ningún momento concluir la pericial diciendo que el sujeto con toda seguridad, no volverá a delinquir, ya que estaríamos jugando a ser “oráculos”.
Considero que es muy importante que en el proceso (sobre todo en el penal) los criminólogos podamos exponer de manera clara, contundente y precisa los factores físicos y psicológicos que influyeron en la conducta del sujeto que cometió el ilícito penal. De este modo el Juez puede auxiliarse de las periciales pudiendo así conocer mejor a la persona que va a juzgar, ya que se analizaran las circunstancias personales en las que se basó su conducta pudiendo establecer una pena adecuada que conlleve el tratamiento requerido y proporcional al ilícito cometido para la rehabilitación del sujeto.
Hay que señalar que la igualdad de todos ante la pena (en sentido mecánico) ha de desaparecer para dar paso a una igualdad en función de las características criminológicas del reo, ya que si realmente se juzgara a todos igual, estaríamos cometiendo paradójicamente una injusticia. Es decir: no puede castigarse de la misma forma al sujeto que comete un primer delito y al reincidente, al que ha delinquido por móviles éticos o abyectos, al inimputable o a aquel que ha cometido una acción de modo frio, calculado con alevosía y ensañamiento. Por lo tanto se debe adecuar la pena a la “personalidad” del delincuente (individualización de la pena) y aquí el peritaje criminológico juega un papel fundamental.

¿Cómo puede ayudar un INFORME PERICIAL CRIMINOLÓGICO a aclarar el concepto de ensañamiento? Como ejemplo podemos recordar el que fue bautizado por la prensa como “Crimen de Rol” perpetrado por Javier Rosado y Félix Martínez el 30 de abril de 1994. Se trata de un asesinato con alevosía y ensañamiento hasta un punto extremo de crueldad para la víctima. Os dejo el enlace de la Sentencia donde se puede leer la conducta llevada a cabo en el momento del asesinato y que fue expresamente reproducida en dicha Sentencia de modo detallado.
  • Un informe criminológico puede exponer de modo conciso las consecuencias gravosas que ha generado y que puede generar en un futuro la actuación de ese sujeto en determinadas situaciones. Javier Rosado mostró una falta general de interés por las consecuencias de sus actos (asesinato alevoso con ensañamiento) y no ofreció demostraciones convincentes de culpabilidad y remordimiento por su conducta o los efectos que dicha conducta tiene sobre los demás. Fue directo sobre la cuestión, casualmente declarando (sin emoción alguna) que “no tiene sentimiento de culpa, que no está arrepentido por lo que ha hecho y que no existe ninguna razón por la que deba preocuparse después del asesinato”.
  •  Transmitir la peligrosidad de ese individuo. La magnitud de las múltiples heridas ocasionadas en el cuerpo indefenso de Carlos Moreno, puede verse detenidamente en la sentencia. La intención última de Javier Rosado (y por manipulación y sumisión a este, de Félix Martínez) no solo era quitar la vida a una persona, sino infringir el mayor dolor y sufrimiento posible así como asestarle el mayor número de cuchilladas hasta que esa persona muriera.
  •  Determinar el peligro de reincidencia de ese sujeto en otros actos delictivos.
  •  Valorar las diferentes medidas cautelares en el estudio de una futura reinserción, desde distintos aspectos criminológicos.
  • Valorar la posibilidad de que se aplique el artículo 503.2 LECrim, que recoge la prisión provisional según los antecedentes del imputado, las circunstancias del hecho o de la alarma social generada por el hecho delictivo.
  •  Valoración del tipo de delincuente de que se trata. En este caso estamos ante un psicópata primario narcisista sádico, que ya está viviendo en libertad en nuestra sociedad, tras haber cumplido su condena.
  •  Determinar cuáles son las tendencias criminales del sujeto.
  • Análisis exhaustivo del hecho delictivo que se ha llevado con la comisión de ese delito. No fue una muerte rápida, sino lenta y dolorosa. Carlos Moreno, sintió segundo a segundo que le arrebatan la vida. Sintió en su propio cuerpo cada una de las 17 cuchilladas. Su lucha por seguir viviendo duró casi quince minutos.
  •  Valoración de la alarma social que ha generado ese hecho delictivo. No fue un simple asesinato, sino que los tintes sádicos de dicho asesinato quedaron patentes en el ensañamiento con el que ambos victimarios se deleitaron.
  • Si están presentes características como el egocentrismo, la impulsividad, la agresividad, superioridad, talento, liderazgo. Estas características presentes en Javier Rosado, pueden explicar EL PORQUE DE ESA CONDUCTA, es decir el porqué de ese ensañamiento con la víctima. Desde este punto se puede explicar el ánimo frío, reflexivo y sereno en el autor, como una proyección concreta de este doble elemento subjetivo (deliberación e inhumanidad).


BIBLIOGRAFIA:


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