EL CRIMEN DEL ENFERMO MENTAL

Por Wakinaki PL Cádiz (España)

El fenómeno de la violencia en la sociedad y en el enfermo mental está siendo muy estudiado en la actualidad. La violencia surge cada vez con mayor frecuencia en la vida cotidiana, siendo una de las principales causas de hospitalización del enfermo mental. Parece claro que la mayoría de esas conductas se producen en la interacción con el medio, en un contexto concreto. Importancia del contexto: si se acosa, se provoca o se violenta a un enfermo mental este reacciona.
En asesinos múltiples y sistemáticos se encuentra la triada: haber sufrido maltrato en la infancia, lesiones cerebrales y enfermedad psiquiátrica.
Últimos estudios afirman que uno de cada 20 crímenes violentos está asociado a enfermedad mental grave (Fazel 2006).

Hay trastornos psíquicos que, estadísticamente, están más relacionados con conductas delictivas. Estos son los trastornos de personalidad (psicopatías) y los trastornos por abuso de alcohol y otras drogas. El alcoholismo combinado con trastorno de personalidad se encuentra en enfermos mentales reincidentes.Otras enfermedades, como las psicosis y la esquizofrenia, aunque de manifestaciones clínicas más llamativas y aparatosas, son menos criminógenas. Por cada delito que comete un psicótico se pueden anotar siete en los psicópatas (García Andrade).
Por lo general, en el delito del enfermo mental no hay cómplices. Se ha dicho siempre que es un delito que carece de los beneficios o de la ganancia (económica, de venganza etc.) que tienen los actos delictivos cometidos por sujetos sanos. Es un delito cuyo móvil y ganancia, si los tuviera, quedarían dentro del sistema psicológico peculiar del enfermo. El esquizofrénico que agrede o mata a un supuesto perseguidor, está defendiéndose de lo que para él supone un peligro, pero ha agredido a una persona a la que a lo mejor ni conocía siquiera. El delito es fruto de su mal, por lo que resulta un hecho incomprensible. No se explica por su biografía, es un crimen que no tiene una historia comprensible. Generalmente es un acto impulsivo, no premeditado.

Como datos generales en la violencia del enfermo mental se anotan también el abandono del tratamiento y el fracaso de la comunidad para detectar, controlar o atender pacientes con síndromes delirantes y alucinatorios.

Predicción de la violencia del enfermo mental 

En las ocasiones en que el enfermo ya ha presentado conductas antisociales, la familia y la sociedad demandan del psiquiatra la garantía de que no vayan a volver a repetirse, algo difícil de garantizar entre otras cuestiones por lo comentado de que la violencia del enfermo aparece frecuentemente en la interacción con el medio. Los diversos estudios señalan sin embargo un perfil de enfermos denominados “preocupantes”(Loucas) y considerados de “alto riesgo” cuyas características serian:
A) El miedo y el resentimiento. Pero no el miedo de sus víctimas sino el que tiene el propio enfermo respecto al mundo, al que percibe como amenazante. El resentimiento por sentirse herido o injustamente tratado.
B) La sospecha, especialmente cuando está centrada en algunapersona, grupo o institución. Convicción de ser controlado o perseguido.
C) La autojustificación de sus actos violentos en cuanto a que los consideraba adecuados a la situación en la que se encontraba. La rigidez en cuanto a tener la razón, es un sentimiento que puede ocupar el centro de la personalidad del individuo y que, focalizada en un área particular que ya motivó un acto delictivo, puede ser muy peligroso.
D) Los accesos de cólera, la actitud vengativa y la disponibilidad de armas.
E) Los antecedentes de daño cerebral y uso de alcohol y otras drogas: anfetaminas, cocaína, alucinógenos etc.
F) La discrepancia entre la conducta observada y el comportamiento durante la entrevista con el psiquiatra. Siendo la primera violenta y en la exploración adoptando una actitud pasiva y minimizando sus actos. Es un aspecto que hay que valorar con recelo que demuestra un saber donde está y un cierto manejo de la situación.
Signos de buen pronóstico serían:
- La desaparición de los síntomas que dieron lugar al hecho delictivo.
- La capacidad de insight (concepto psicoanalítico que se refiere a la capacidad de reflexionar, de “mirar hacia adentro”).
- La actitud razonable hacia los otros.
- La valoración y compromiso en su rehabilitación social.
- El desarrollo de su capacidad para manejar situaciones de estrés.
El tema de la peligrosidad está inscrito tanto en la institución psiquiátrica como en la justicia, es imposible desprenderse de él. Los psiquiatras clínicos tienen que manejar el concepto de riesgo en su actividad diaria. La idea de que enfermos sin tratamiento adecuado signifiquen un riesgo para la comunidad inicia y sostiene el debate sobre el Tratamiento Ambulatorio Involuntario

Bibliografía.

CANO VALERO, JULIA “Apuntes de Medicina Forense”, Universidad de Cádiz

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