La Composición de la Pólvora Negra

 Por Francisco Gallego Amor (España).

 La pólvora negra fue el compuesto que hizo funcionar a todas las armas de fuego hasta 1886, hasta la aparición de las pólvoras blancas, sin humo o nitrocelulósicas, a las cuales paso a denominarse simplemente “pólvora".

 La pólvora negra es una mezcla física de 3 compuestos: nitrato potásico (también llamado salitre, potasa, sal pétrea etc...), carbon vegetal y azufre. El elemento que es el espíritu de la pólvora es el salitre. Esta sustancia, por el efecto de la temperatura es capaz de liberar oxigeno en grandes proporciones, permitiendo las combustiones en lugares de oxigeno enrarecido o escaso. El carbon vegetal cumple exclusivamente el cometido de combustible, y el azufre actúa como catalizador de la reacción de oxidación, ya que reduce la temperatura de quemado y homogeneiza la mezcla de los componentes. La proporción de la mezcla puede variar entre un 70% y un 80% para el nitrato potasio, y entre un 10 y un 15% para el carbón y el azufre, según la utilización a que se destine, aunque la proporción mas conocida es la denominada "seis, as ,as" formada por un 75% salitre, un 12,5% de carbon vegetal y un 12,5% de azufre. No siempre la pólvora ha tenido la misma proporción entre sus componentes, ni la del siglo XIX es la misma que la del siglo XIV. Las primitivas pólvoras, solían tener una proporción aproximada de un 50% de salitre y un 25% de los otros 2 componentes, por lo que eran mas inflamables dada la elevada proporción de carbon y azufre, y menos potentes, por la escasez de salitre, produciendo mas fogonazo y humos que las actuales. Ya en el siglo XVII se había producido una evolución de la pólvora medieval, llegándose a proporciones de hasta un 70% de salitre. A finales del siglo XIX, la pólvora negra "moderna" española tenia unas proporciones de 77% de salitre 15% de carbon y un 8% de azufre, y la pólvora negra de caza estaba constituida por un 76% de salitre, un 12% de carbon y un 12% de azufre. Además de variar la proporción de sus componentes, en la pólvora se puede modificar su compactación y el grosor de su grano, con lo cual se obtienen distintas velocidades de quemado, utilizándose la de grano más fino, por su mayor velocidad, para cebos y polvorines, la de grano medio para pistolas y revólveres , y la de grano grueso para cañones y armas largas en general, por su mayor lentitud.

No hay comentarios:

También te puede interesar