La leyenda de Ripper: Jack el Destripador era “ELLA”

Carla Pérez Portalés (España)

En 1888, Londres era conocida como la ciudad capital más grande de todo el mundo, un verdadero imperio en plena expansión. Sin embargo, en el barrio londinense de Whitechapel  la situación de la clase baja era terrible y las condiciones deplorables. Todo un conjunto de criminales, personas mentalmente inestables y prostitutas recorrían las calles de este barrio. La Policía Metropolitana de Londres estimaba que había un total de 62 burdeles con unas 1200 prostitutas en Whitechapel. Violencia, abusos sexuales y el alcoholismo eran muchas veces la única manera de sobrevivir en aquellas horribles calles.



Es en esa época en la que una oleada de muertes cae sobre el barrio de Whithecapel. Durante diez semanas, cinco prostitutas son asesinadas brutalmente, tres de ellas tenían la matriz del útero extirpado, llegando a ser conocidas como las cinco “víctimas canónicas”. Nos hallamos ante uno de los primeros asesinatos en serie que se conocen, de tal brutalidad, extrañeza y aparente imposibilidad de detección que a día de hoy continúa teniendo una terrible fascinación. ¿Qué clase de persona podría haber realizado tales hechos horribles y podría haber sobrepasado el límite de lo que marca la humanidad? La identidad de su asesino, apodado como “Jack, el Destripador” es sin duda el mayor misterio existente en el mundo del crimen.

Se tratan de los primeros asesinatos que crearon una verdadera tormenta mediática alrededor de todo el mundo y la primera vez en la historia en la que a un asesino en serie se le dio un apodo. De este hecho, surgió el término 'Ripperology', acuñado para el estudio de estos macabros asesinatos.

Jack el Destripador nunca llegó a ser detenido ni identificado por la Policía. En torno a estos macabros crímenes, abundan las teorías de la conspiración, con participación masónica, judía y otras conexiones, desde entonces, más de 100 hombres han sido señalados como sospechosos: desde Lewis Carroll, el escritor de Alicia en el País de las Maravillas hasta un nieto de la reina Victoria. También se han incluido el eminente médico victoriano Sir William Gull, ginecólogo real Sir John Williams y el pintor Walter Sickert. Y es que desde los tiempos de Freud, los cuchillos son considerados símbolos fálicos. Las asesinas en serie suelen matar a personas que conocen, que viven con ellas, que confían en ellas, y el 80% se sirven del subterfugio de los venenos para llevar a término su plan. 

Sin embargo, Sir Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, creyó en su momento que Jack el Destripador se disfrazó de mujer para evitar ser capturado y ser más fácilmente accesible a otras mujeres. Pero, ¿y si Jack el Destripador no hubiera sido un hombre? ¿Y si Jack el Destripador era “ELLA”?

Así comienza la teoría de “Ella, la Destripadora”. En el 2006 un análisis de ADN señaló que, en el engomado de una de las cartas que la policía aún conserva del Destripador, revela la huella genética de una mujer. Lo cierto es que existen argumentos muy interesantes que añaden credibilidad a esta teoría, si nos atenemos al hecho de que una comadrona encaja en la profesión perfecta de nuestra asesina en serie. En primer lugar, el hecho de que todo Londres estaba buscando a Jack el Destripador (es decir, a un hombre) permitiría a una asesina caminar tranquilamente por las calles de Whitechapel sin miedo a ser capturada o descubierta. En segundo lugar, sería perfectamente común ver a una comadrona a todas horas de la noche. En tercer lugar, cualquier presencia de sangre en su ropa sería inmediatamente descartada, resultado de su trabajo. Por último, sobre la base de la evidencia se apunta a un asesino de conocimientos anatómicos, sin duda adquiridos en la profesión de comadrona al ayudar a dar a luz a cantidad de niños.

El modus operandi de “Jack, el Destripador” consistía en sofocar a sus víctimas antes de degollarlas. Pese a todo, en un simulacro llevado a cabo por el psicólogo criminalista Brent Turvey y el fisiólogo de la South Bank University David Cook, se demostró que solo haría falta presionar la garganta con una fuerza de cinco kilos en cada mano sobre la arteria carótida para dejar inconsciente a alguien. Una vez está la víctima en el suelo, degollarla sería totalmente viable para una mujer.

Sin duda, hay numerosos indicios dispersos por los crímenes que, tomados individualmente, pueden significar poco, pero cuando se agrupan, dan fuerza a la teoría de “Ella, la Destripadora”, entre los que destacan:

1. Ninguna de las víctimas fueron violadas o agredidas sexualmente;
2. Tres objetos personales estaban "perfectamente ordenados" a los pies de la segunda víctima, Annie Chapman, en una “forma típicamente femenino";
3. Tres arañazos, tal vez marcas de unas uñas largas, fueron descubiertos en el lado del cuello de Chapman;
4. Tres pequeños botones de las botas de una mujer fueron encontrados en la sangre coagulada por el cuello de la cuarta víctima, Catherine Eddowes - cuando ella llevaba botas de cordones de hombre;
5. Los restos de ropa para mujer, una capa, falda y un sombrero encontrado entre las cenizas de la chimenea de Mary Kelly, ropa que nadie había visto nunca que Kelly llevara, ni mucho menos poseía un sombrero;
6. Un avistamiento inexplicable por un testigo fiable de una mujer que cree que vio a Mary Kelly, varias horas después de su muerte;

En conclusión, es cierto que estos asesinatos demostraron un nivel de barbarie nunca antes experimentada en el mundo occidental civilizado; nadie se esperaría nunca que fueran obra de una mujer ni mucho menos. Seguramente jamás llegaremos a saber quién fue en realidad el asesino de Whitechapel. Pero lo que está claro es que tanto si es él como si es ella, la leyenda de Ripper nunca morirá.

·         Bibliografía:
PADILLA, A. (2012) “Jack el Destripador era ella”. XL Semanal. Disponible en: http://www.finanzas.com/xl-semanal/conocer/20120603/destripador-2665.html
RIESCO, N. (2014) “Jack el destripador o Lizzie la destripadora”. El Mundo. Disponible en: http://www.elmundo.es/cronica/2014/08/31/5401bd82268e3ee0508b4578.html
SCHACHNER, T. (2013) “Casebook: Jack The Ripper”. Disponible en: http://www.casebook.org/suspects/jill.html

THE SPOOKY ISLES (2012) “Was Jack the Ripper a woman?”. Disponible en: http://www.spookyisles.com/2012/04/was-jack-the-ripper-a-woman/

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