EN PERMANENTE ESTADO DE NECESIDAD

Fernando A. Qualytel, España

En un mundo marcado por alcanzar las aspiraciones de la vida moderna, cargada de tecnología y diversión al alcance de unos pocos billetes, es difícil hacer creer que existe una secuencia tenebrosa que se repite todos los días: En cualquier costa o frontera de este mundo civilizado nuestro, mueren miles de seres humanos obligados al difícil camino de la emigración, muchos empujados por un elemental instinto de supervivencia, y  no solo por el deseo de prosperar. Su etiqueta es la de inmigrante ilegal, y su camino está señalizado por el crimen organizado y la incertidumbre de llegar o no a buen puerto. Cierto que algunos cometerán delitos para procurarse la subsistencia, y que otros tomarán al asalto vallas fronterizas o cualquier transporte seguro. Y cierto que otros morirán no sin sufrimiento. Y es posible que muchos de ellos se encuentren ahora en un estado de necesidad.

En derecho se contempla que cuando la persona ha agotado todos sus medios alternativos lícitos para evitar el mal que le amenaza, sin otra posibilidad que acudir a la vía delictiva, podemos encontrarnos ante un caso de estado de necesidad. El estado de necesidad es una eximente que excluye la responsabilidad del sujeto cuando chocan dos bienes jurídicos protegidos de igual valor. Es la necesidad que surge del conflicto urgente y real, en una situación grave que requiere de una acción inminente y que no ofrece otra alternativa para evitar un mal mayor.
Es la amenaza sobre el necesitado/a que impele al sacrificio de un bien para salvar otro o la infracción de un deber. Es preciso que el sujeto se encuentre en estado de necesidad objetiva, amenazado/a por un peligro inminente de sufrir un mal, que su acción de lesionar otro bien jurídico sea la única manera de evitar esa amenaza y que la acción del sujeto sea en estado de necesidad: el sujeto actúa de esa manera motivado por su situación.
También se admite el estado de necesidad cuando se actúa  contra un bien jurídico protegido cuando esa acción es en auxilio de otra persona que se encuentra en una situación de peligro e inminente. Atendiendo siempre que el mal que se trate de evitar no sea menor que el causado por el necesitado, que  la situación de necesidad no haya sido provocada intencionadamente por el sujeto necesitado y que el necesitado no tenga por razón de su cargo u oficio la obligación de sacrificarse.
Se estima  causa de justificación el supuesto de bienes de diferente valor y causa de inculpabilidad los de igual valor: el clásico ejemplo de los náufragos que niegan un salvavidas a un tercero para salvar su propia vida. Respecto de la proporcionalidad  del mal causado, si el mal que se quiere evitar es superior o igual en gravedad al delito  cometido para querer evitarlo, sin otra alternativa al alcance en ese momento, la eximente de estado de necesidad se aplica de modo completo.
Será una eximente incompleta si se aprecia que la acción delictiva causa un mal superior mínimo al mal que se pretende evitar. Es ejemplo ese hurto famélico, en el que un ser humano realiza un hecho ilícito que atenta contra la propiedad, o cualquier otro bien jurídico  con el fin de no morir de hambre
o sufrir sus efectos.  En el mundo del siglo XXI muchos seres humanos viven en permanente estado de  necesidad, en cualquier rincón del mundo, sin otra aspiración ni necesidad que dar un salto por la supervivencia o morir en el intento.
Bibliografía.
M.COBO DEL ROSAL- T.S. VIVES ANTON Derecho Penal, Parte General. Tirant lo Blanch, 1991

Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal Español (Vigente hasta el 01 de Julio de 2015).

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