Sistemas de identificación antecedentes históricos

Por: Adriana Arteaga (Estado de México)
Los antecedentes de algunas formas de identificación se remontan a mucho tiempo atrás. Respecto a la reconstrucción o reproducción cráneo-facial sin base ósea mediante la escultura, se puede constatar su antigüedad en virtud de que los paleoamerindios y las culturas mesoamericanas (toltecas, olmecas, mayas y aztecas) ya la practicaban, aunque con carácter funerario y religioso; esta práctica se remonta desde 15, 000 años a. C., hasta 1521 de la actual era, según el periodo (arqueolítico, cenolítico, cenolítico superior o protoneolítico) o el horizonte (preclásico, clásico o postclásico).
Las tareas de identificación con tecnología y metodología propias, mediante la reconstrucción o reproducción con y sin base ósea, de acuerdo con sus fines y épocas, pueden dividirse en cuatro grupos:
Reconstrucciones y reproducciones cráneo-faciales con fines cotidianos.
Reconstrucciones y reproducciones cráneo-faciales con fines funerarios.
Reconstrucciones ornamentales cráneo-faciales con fines religiosos.
Reconstrucciones y reproducciones cráneo-faciales y físicas con fines de investigación científico-criminal.
De manera cotidiana y a través de la elaboración y registro de figuras e imágenes plásticas, el hombre ha plasmado su historia y su arte, y sin pretenderlo ha descrito sus costumbres y formas de vida a las generaciones posteriores. Con fines funerarios, el hombre usaba reconstrucciones físicas y faciales para la eternización de sus muertos o representación de la vida en el más allá. Y con fines religiosos porque en sus ceremonias ornamentaba, adornaba o arreglaba cráneos y caras, partes de cuerpos humanos y objetos o cosas significativas relacionadas con las creencias acerca de sus dioses o deidades. Los ornamentos físicos, fisionómicos y craneales como accesorios preciosos eran comunes en los restos humanos de sacerdotes, soberanos y miembros reales.
En la actualidad, las reconstrucciones y reproducciones se realizan mediante la escultura, el modelado, el dibujo y la pintura, técnicas consideradas siempre en el contexto de las artes plásticas, útiles para cuestiones relacionadas con la vida del hombre desde épocas remotas y, en el presente, con carácter técnico-científico para establecer la identidad de individuos que se ven involucrados en siniestros y tragedias.

Fuente: Montiel Sosa, Juventino, Criminalística 3, NORIEGA, México 2012.


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