Retroceso del arma

Por el Lic. Mario Murrieta (México)
Se describe el retroceso de un arma, al ser disparada, como la fuerza que actúa sobre la misma provocada por la salida del proyectil por la boca del cañón. Este concepto es conocido desde que la pólvora se utilizó para enviar objetos a largas distancias, ya sea una bala de cañón o simples fuegos artificiales.
EL CONCEPTO FÍSICO DEL RETROCESO
Sin entrar en grandes tecnicismos, el fenómeno físico del retroceso está basado en la tercera ley de Newton, que se enuncia como: A TODA FUERZA DE ACCIÓN LE CORRESPONDE UNA FUERZA DE REACCIÓN IGUAL Y EN SENTIDO OPUESTO. 
En el caso de los fuegos artificiales, en la combustión lenta de una cantidad de pólvora, se producen gases que al ser reconducidos hacia abajo generan una fuerza de reacción hacia arriba que hace que el proyectil se eleve.
Un fenómeno similar se produce en las armas de fuego. El cartucho está compuesto de un fulminante y una carga de pólvora que es la que produce los gases para impulsar el proyectil. En el momento en que se produce la detonación del fulminante, ésta se transmite a la pólvora, que produce una explosión en un espacio muy breve de tiempo, produciendo gran cantidad de gases que hace que aumente la presión dentro del cartucho. Dicha presión empuja al proyectil, el cual se acelera a lo largo del cañón hasta que finalmente sale expulsado por la boca del mismo. Es en ese momento, y no antes, cuando se produce el retroceso del arma.
¿POR QUÉ SE PRODUCE EL RETROCESO?
Como hemos comentado anteriormente, a toda fuerza de acción le corresponde una fuerza de reacción igual y de sentido contrario. Para comprender este fenómeno es necesario acudir a una magnitud física denominada momento lineal o cantidad de movimiento. El momento lineal, denominado por la letra “p”, es el resultado de multiplicar la masa de un objeto en movimiento por su velocidad:
p = (m x v).
Para su mejor comprensión, designaremos cada cantidad con una letra específica de la siguiente manera:
a. Masa del proyectil (m)
b. Velocidad del proyectil (v)
c. Masa del arma (M)
d. Velocidad de retroceso del arma (V)
Hay también que tener en cuenta que en un sistema cerrado, es decir, sin fuerzas que actúen exteriormente sobre el mismo, el momento lineal se conserva. Esto quiere decir que si antes de efectuar el disparo el arma está en reposo, es decir con velocidad cero, el momento lineal del sistema arma + proyectil será igual a: 
p = (M x 0) = 0.
Cuando el proyectil abandona la boca del cañón, como el momento lineal se conserva, implica que la suma de los momentos lineales del proyectil más el del arma tiene que ser igualmente cero. Por lo que:
(M x V) - (m x v) = 0, o lo que es lo mismo (M x V) = (m x v).
Si el proyectil tiene una masa (m), y sale del cañón con velocidad (v), el momento (m x v) tiene que ser igual al momento del arma después del disparo, (M x V), por lo que el arma se desplaza hacia atrás con velocidad (V), y se produce el retroceso.
¿CÓMO INFLUYE EL RETROCESO EN LA PRECISIÓN?
Curiosamente y en contra de lo que la lógica nos pueda hacer creer, el retroceso del arma no influye en absoluto en la precisión del disparo, ya que dicho retroceso se produce una vez que el proyectil ha abandonado el cañón y se dirige hacia su objetivo. El problema a que nos enfrentamos es más un factor psicológico del tirador, que por temor al retroceso, puede provocar instintivamente en el momento del disparo ligeros movimientos y desviaciones del arma que hacen que el proyectil salga dirigido desde el primer momento en otra dirección.
¿CÓMO DISMINUIR EL RETROCESO DE UN ARMA?
Tras comprender el concepto del momento lineal, se puede ver que hay varios factores que hacen que se pueda disminuir el retroceso, y por tanto el factor psicológico que nos pueda influir en la precisión. Al basarnos en la fórmula anterior, en la que (m x v) = (M x V), vemos que se producirá una disminución del retroceso en los siguientes casos:
Al aumentar el peso del arma (depende de M), ya que entonces disminuye la velocidad de retroceso. Como (M x V) es constante, si aumentamos (M), tiene que disminuir (V).
Al disminuir el peso del proyectil, (m x v) será más pequeño, y por tanto (M x V) también disminuirá, y dado que la masa del arma (M) es una constante, debe disminuir la velocidad de retroceso (V).
Al disminuir la velocidad del proyectil. El resultado es el mismo que en el punto anterior. Esto se consigue disminuyendo la carga de pólvora del cartucho. Es una práctica bastante habitual en los tiradores de competición recargar ellos mismos los cartuchos, para lo que se utilizan cantidades de pólvora más pequeñas que permitan al proyectil llegar hasta el blanco. Es absurdo tratar de hacer un impacto a 100 metros con un proyectil que puede llegar a varios kilómetros, pues el retroceso puede influir en la precisión.
La utilización de los denominados frenos de boca, que no son otra cosa que una prolongación del cañón que no roza el proyectil, pero que tiene una serie de perforaciones, de forma que parte de los gases que produce la pólvora salgan expulsados lateralmente por dichos agujeros, equilibrando el cañón perpendicularmente, y no contribuyendo al retroceso.
EN RESUMEN
Si permitimos que el retroceso del arma nos influya en el momento del disparo, es muy posible que esto se traduzca en impactos fuera del blanco. Es muy importante realizar el disparo con la mayor tranquilidad posible, y sobre todo ser conscientes de que, cuando el arma retrocede, no influye en la trayectoria del proyectil, puesto que éste ya se encuentra camino del objetivo.
BIBLIOGRAFÍA: JOSÉ RAMÓN LÁZARO CHAMORRO


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