Profesionales de la Calle




Por Carlos SA Cas

No es la primera vez que hablo de los profesionales de la calle, tampoco será la última. Cuando digo profesionales, me refiero a esas personas que por no disponer de otros modos de vida se dedican a vender pañuelos, asistir a conductores en sus maniobras de estacionamiento, limpiar las lunas de los vehículos, incluso alguno que otro expone arte. Hablo de esos  que aprovechan el parón del tráfico en las zonas de gran afluencia para ofrecernos un servicio a cambio de unos cuantos céntimos, no importa que llueva, que haga frío o calor, ahí están,  sorteando vehículos cuando el semáforo se pone en verde para dejar que el tráfico se reanude.
  
En alguna ocasión, he leído como algunos municipios han intentado eliminar este tipo de actividades en la vía pública, sobre todo por el peligro que ello conlleva, concretamente en el momento que se reanuda la circulación cuando el semáforo alcanza la fase verde.  Esto ha llevado a que algunos municipios en sus Ordenanzas de Tráfico sancionen estas conductas, o en su defecto, aplique el Reglamento General de Circulación sobre la obligación de los peatones a transitar por las zonas peatonales, salvo las excepciones recogidas en el mismo.

No cabe duda que hay un riesgo, incluso muchos “gorrillas” se han concienciado y hacen uso del chaleco reflectante, bien no se si es para que los vehículos los vean o para que los veas y no te vayas sin darles un “eurillo”. Al fin y al cabo, bajo mi humilde opinión, creo que  estas medidas sancionadoras de carácter pecuniario, en su mayoría son de difícil ejecución, resultan inútiles  en su totalidad, pues ¿no se dan cuenta que la mayoría de las personas que realizan estas labores, son personas sin recursos?.

Por otro lado, si nos centramos en la opinión pública parece haber disparidad de opiniones, muchos aplauden el hecho de denunciar tales actividades, otros lo perciben como una manera de que estas personas se busquen la vida, incluso muchos otros, lo consideran un pasa tiempo o un servicio al resto de los ciudadanos.

Creo que realmente estamos ante un problema, un problema de Seguridad Vial, pero no seré yo el que proponga una solución para este problema, para ello tenemos miles de criminólogos en nuestro país, capaces de hacer una evaluación criminológica y proponer medidas justas, adecuadas y funcionales.

Por último, quiero hacer una especial mención a ese hombre que durante varios años estuvo vendiendo pañuelos en la entrada de las ramblas de Santa Cruz de Tenerife, donde vendiendo pañuelos fue atropellado.

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