Letras Reflejas

Por Gladys Albornoz
Tomati-Fernández: “el modo particular de realizar las letras de cada persona se realiza mediante un movimiento espontáneo o reflejo, que deja una huella del carácter”.
Vels: “Llamamos “letras reflejo” a aquellas que se prestan por su estructura y por su situación en el espacio gráfico (zonas) a evocar ciertos signos psicológicos o ciertos símbolos indicadores de estados físicos, de tendencias del espíritu o de determinados comportamientos".
Este es el caso de las “hampas” y “barras de las “t”, de las letras de “óvalo” o “círculo”, de las mayúsculas, y de muchas otras letras, que por su estructura, se les atribuye un “reflejo condicionado” de ciertas cualidades de carácter o de ciertos estados físicos y de espíritu.
Debe tenerse en cuenta el conjunto del grafismo. El todo es siempre más importante que las partes.
Algunas letras representativas:
La letra “t”
Hampa: movimiento de arriba hacia abajo se descubre la tensión afirmativa del Yo, el grado de energía con que el sujeto es capaz de afirmar su personalidad frente a todo, influencia exterior. Observaremos el grado de tensión y la forma.
Barra: en el movimiento de izquierda a derecha denuncia el sujeto la forma cómo avanza la voluntad sobre los obstáculos, la energía que el sujeto emplea al intentar realizar o imponer hacia afuera su pensamiento, sus actos, su persona.
Observaremos la altura, posición, dirección, tamaño, forma y presión (ataque y remate).
La letra “s”
Se trata de la letra refleja de la conciencia, del escrúpulo moral y del amor propio.
Observaremos la forma redondeada o angulosa, si es abierta o cerrada.
Abierta y redondeada: conciencia abierta y generosa.
Cuanto más se cierra y si se estrecha reflejará el grado de cierre y estrechez de conciencia. Si hay angulosidad o triángulo más dureza y escrupulosidad.
Sobrealzada: Orgullo, exaltación.
La letra “d”
De acuerdo a su hampa y su bucle refleja la orientación espiritual.
También El óvalo separado de su hampa refleja la oscilación entre las tendencias masculina (hampa) y femenina (óvalos) de la psique. Si ambos movimientos aparecen equilibrados ambas imágenes estarán en equilibrio, si sobresale una significa mayor valoración.
La letra “r”
Determina la mayor o menor capacidad de canalizar adecuadamente la energía, la persistencia en el esfuerzo y la proyección de la voluntad en la obtención de las metas propuestas.
A través del doble ángulo de la consonante “r” minúscula se puede apreciar (izquierdo) la iniciativa y (derecho) la persistencia de la voluntad. Ambos en equilibrio con su meseta recta marca la buena canalización de la energía.
Observaremos la forma, tamaño, etc. nos indicará si el sujeto canaliza de manera práctica la energía o la malgasta. Si hay regularidad habrá constancia en ese signo y si hay irregularidad reforzará la versatilidad.
La letra “g”
Esta letra permite estudiar la libido del individuo que abarca tanto la energía psíquica como la sexual.
Esta energía o libido la observaremos en la zona inferior de la escritura.
El óvalo: círculo que corresponde en teoría a la actitud ética y emocional previa en las cuatro direcciones posibles del sentimiento: lo alto (el ideal), lo bajo (lo terrenal), la izquierda (egoísmo o represión) y la derecha (altruismo o actualización del sentimiento en forma expansiva).
La jamba: este movimiento penetra en el inconsciente mostrando en la tensión, profundidad y calibre el potencial de la libido, la fuerza del instinto.
La base o cambio de dirección mostrará la forma como se amortigua, frena o inhibe o expande el instinto.
El bucle: al ascender el rasgo o perfil que forma el bucle revelará el camino hacia la realización de las aspiraciones pulsionales, pero no solo las sexuales sino también las nutritivas.

La continuidad o ligadura de la letra con la siguiente señalará la entrega, si la salida del impulso es espontánea y no hay conflicto con la esfera consciente o si lo hay o se inhibe, se detiene al llegar al umbral de la consciencia.


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