En la mente del psicópata criminal: El caso Onoprienko. Parte II.

Mónica Ballester (España)
La investigación criminal señala que, si bien los psicópatas incurren en ambos tipos de violencia, sus rasgos de personalidad y de comportamiento orientan especialmente hacia la violencia instrumental, hacia una agresión premeditada, fría. ¿Quiénes son, por tanto, los criminales con más capacidad de actuar de forma fría y premeditada? Los asesinos en serie.
Veamos el caso de Anatoli Onoprienko como claro ejemplo de un psicópata criminal convertido en asesino en serie. Este sujeto, también apodado “Terminator” escogía sus víctimas al azar con un patrón, es decir, un modus operandi concreto: elegía las casas a las afueras de las poblaciones y entraba en ellas disparando a todos, incluyendo a niños. Luego las incendiaba y mataba a cualquiera que se interpusiera en su camino. Aseguró que podía recordar cada asesinato afirmando: “Un soldado que mata durante la guerra, no ve a quien dispara. Alguien que mata a unos pocos no tiene ningún control, no puede analizar sus acciones, pero yo sí, porque he matado a muchos. Recuerdo perfectamente”.
Nunca se consideró como un asesino ordinario, se sentía alguien especial, decía que era único. Este narcisismo es el característico de los psicópatas criminales: se consideran legitimados para tomar la vida de quien se les antoje. Pero, ¿qué motivaba a Anatoli para cometer semejantes atrocidades? En las entrevistas que mantuvo con los forenses queda en evidencia que él ha buscado un modo de dar sentido a su actividad criminal. Afirmó ser parte de un experimento para probar que el hombre es capaz de asesinar y aprender a vivir con esos crímenes a sus espaldas. Declaró ser un robot impulsado a asesinar para demostrar lo poderoso que era. Afirmó: “- estaba sentado, sin nada que hacer, esa idea entraba en mi cabeza… así que subía al coche o al tren y salía a matar-”. Esto mismo decía por ejemplo el Asesino de la Baraja en España, el cual afirmaba “- estaba viendo la televisión, aburrido y me levantaba con la idea de matar a alguien-”.
Anatoli comenzó su carrera criminal en 1989 robando en domicilios junto a su amigo Sergei Rogozin. Una noche fueron descubiertos y mató a dos adultos y a un niño. A principios de los 90, rompe la amistad con Rogozin y mata con su pistola a cinco miembros de una familia que estaban durmiendo en un coche. En Diciembre de 1995 mata a otra familia compuesta por cuatro miembros a disparos, robando posteriormente y prendiendo fuego a la casa. Afirmó: “No me dio placer, solo sentí esa necesidad. A partir de ahí fue como si iniciara un juego que viniera del espacio exterior”. En 1996, repite la misma maniobra matando a otra familia a balazos y a un testigo que presenció la escena. En enero de 1996, decidió para a dos coches en una autopista y asesinar a los integrantes del vehículo, confesando que para él fue como cazar, cazar personas. En el mismo año también mató a la familia Pillat a balazos y a la familia Dubchak, disparando al padre y al hijo, y asesinando a martillazos a la madre y a la niña. Repitió el mismo modus operandi con la familia Bodnarchuk y Novosad, en marzo de 1996. Fue detenido y condenado a muerte pero finalmente se le computó la pena por cadena perpetua.

Bibliografía “Perfiles Criminales”. Vicente Garrido. Ed. Ariel 2ª edición.

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