El Suicidio

Jesús López Leyva. (Sinaloa, México)
El suicidio como fenómeno social del suicidio sigue manifestándose de una manera reiterada, por lo que debe ser objeto de un análisis más profundo, con el fin de conocer sus causas, su naturaleza y su impacto social.
La palabra suicidio deriva del latín "suicaedere" que significa matar a uno mismo, es el acto de quitarse la propia vida.
Las leyes penales establecen que se le impondrá de prisión de uno a ocho años al que instigue o ayude a otro para que se suicide, si el suicidio se consumare. Si el suicidio no se consuma, la prisión será de tres meses a cuatro años, pero si se causan lesiones, se aplicaran de seis meses a seis años de prisión.
Al suicidio se le conoce desde tiempos muy remotos, e inclusive la Biblia lo menciona en su contenido. En Roma era un hecho ordinario permitido, y considerado como una acción honrosa, con excepción de aquellos suicidios realizados con el fin de evitar el castigo por la comisión de un delito. En el cristianismo fue prohibido y sancionado, y considerado como pecado. Debo destacar que en la cultura prehispánica encontramos su existencia entre los mayas y los aztecas. En esa época se ahorcaban en estado de depresión o por enfermedades.
Sin embargo, sigue manifestándose en grandes proporciones aun en países civilizados. Existe una clasificación del suicidio:
• El simple es la privación voluntaria de la vida.
• El suicidio doble consiste en el convenio entre dos personas para privarse de la existencia.
• El suicidio colectivo, por cuestiones realizadas por sectas religiosas o satánicas.
Muchos son los estudios sobre el suicidio a Ia luz de diversas disciplinas científicas, como lo son la sociología, la biología, la medicina, y principalmente, la psicología. Estas ciencias tratan de buscar las causas y la naturaleza de este fenómeno.
La teoría sociológica del francés Emilio Durkheim en su obra "El suicidio", publicado en 1894, sostenía que las “personas se matan debido a que la situación social o económica les resulta desfavorable”. Este autor creador del concepto de "anomia" expresaba, todavía en los años treinta del siglo veinte, que el hombre ante la imposibilidad de lograr sus objetivos en la vida optaba por el suicidio.
Años después, el sociólogo norteamericano Robert King Merton, con la teoría del estructural funcionalismo, expresaba que no nada más se suicidaba sino que se inclinaba hacia el delito, es decir, actuaba al margen de la norma para cubrir sus necesidades elementales.
La segunda teoría representada por el doctor Halle Delmase en su libro "Psicología y patología del suicidio", asocia el suicidio con Ia enfermedad.
Una tercera teoría corresponde al autor del psicoanálisis Sigmund Freud, que sostiene que el suicidio es producido por un instinto de destrucción que existe entre las personas, al igual que el instinto de conservación.
Este fenómeno se da con más frecuencia en los meses de mayo y septiembre debido a la época de calor, también se incrementa en el mes de diciembre por las fiestas de Navidad y Año Nuevo, en donde intervienen situaciones como la ignorancia, el sentimentalismo y la influencia del alcohol y las drogas.
Es más frecuente en el hombre que en la mujer por psicosis depresiva, y se da en adolescentes, gente madura y de la tercera edad, y en algunos niños por regaños e incomprensión de los padres, se da en forma espontánea o por coraje. Otras causas son la falta de comprensión humana, o de valores humanos como la religión, Ia moral y la cultura.
En algunos casos por frustración o problemas familiares, complejos, mala situación económica, por padecimientos de alguna enfermedad crónica terminal, decepción amorosa, alcoholismo y drogadicción, por haber cometido algún delito, por desesperación, por estar decepcionado de la vida, por la muerte de algún familiar.
Las mujeres se suicidan por dificultades familiares o por decepciones amorosas, pero en esta casi siempre queda en grado de tentativa y no se consuma, lo hacen para llamar la atención.
El lugar del suicidio puede ser en el domicilio, sitios abiertos, edificios públicos, hoteles, oficinas, cárceles, el metro. Y las formas de realizarlo por ahorcamiento, por un balazo, con arma blanca, cortándose las venas, por intoxicaciones, arrojándose al vacío o al paso de algún vehículo etc.

No es mi intención profundizar sobre el tema, pero dada la frecuencia de este comportamiento desviado, presento esta aportación.

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