Anda, Alégrame el Día

Por Fernando A. Qualytel

Una  escena muy repetida hoy en día.  Aparece un sujeto esgrimiendo  su arma de fuego de manera imprudente. Ahora  va a dar el paso  aprendido de las películas para zanjar una disputa.  Igual que Harry, con su frase ingeniosa y una mirada fulminante solucionará la situación. En la vida real no se resuelven los conflictos desenfundando el arma. Hace falta otra técnica, otro estilo.

Harry y sus imitadores baratos deberían saber a estas alturas que, con sus acciones, puede enfrentarse a  un delito imprudente cometido empleando vehículos a motor o ciclomotores o con un arma de fuego (artículos 142 y 152 del Código penal español).  Algunos sujetos emplean el vehículo igual que un arma cuando pisan a fondo el acelerador, con el mismo arrebato, con la misma imprudencia.


En el caso de Harry (y  en el de algunos ciudadanos), con su peculiar estilo de resolver conflictos,  la jurisprudencia concluiría  que la forma de imprudencia de sus actos no puede limitarse a  su profesión titular  ni a la impericia de sus actos.  La legislación española atiende a la existencia  de una mayor protección de los bienes jurídicos  protegidos y que son afectados por estas acciones imprudentes.

En todo caso, Harry se llevaría un plus de culpa, pero no de una agravación o cualificación por su condición profesional en la ficción (policía). Sí es cierto que en los casos de comisión por imprudencia profesional, o utilizando vehículo de motor o arma de fuego, se produce una agravación de la penalidad.  Pero tanto sí es un profesional como un particular, no se diferencia  dicha imprudencia. 

Muchos sujetos luego justifican sus actos imprudentes  con unas copas de más o un mal entendido. Sirva esto para dejar claro, que las imprudencias de ciertas actitudes antisociales o inadecuadas, se pagan.

Los conflictos se solucionan con diálogo, no esgrimiendo armas o con exhibiciones  al volante. No necesitamos a Harry el Sucio ni a sus  imitadores. Los agentes de la autoridad conocen todas estas particularidades y saben  cómo dar solución al conflicto: con técnica, estilo y sin desenfundar.

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