Prostitución

Por Jesús López Leyva (Sinaloa, México)
La prostitución es considerada el oficio más antiguo del mundo, cuyos orígenes se pierden en los tiempos más remotos. Este fenómeno social reviste los más variados aspectos como pueden ser biológicos, psicológicos, económicos, sociales, etcétera.
Según la opinión de algunos especialistas en estos tipos de casos, la prostitución resulta de dos factores importantes: uno, el carácter endógeno individual, y otro de carácter exógeno, o social, pero no existen indicios que demuestren que este tipo de conducta congénita o hereditaria.
La prostitución en el aspecto psicológico es una forma de conducta que está expresando una innegable actitud de autodestrucción, que consiste en la entrega indiscriminada a varios hombres mediante un precio; y el deseo de autodestrucción de la meretriz se debe algunas veces a la falta de afecto en la infancia.
Dentro de los factores sociales que dan origen a la prostitución encontramos: la pobreza, que no siempre es decisiva, la ignorancia, medio familiar desorganizado, promiscuidad, familia rígida, fáciles y rápidos ingresos. Otros de los factores de importancia es el medio social en que se desenvuelve, si éste es de baja moralidad en mucho influirá en el camino que elija la mujer para tratar de resolver los problemas individuales.
En lo que respecta al deseo de obtener rápidos ingresos económicos. Es cierto, cuanto la prostituta es joven y con belleza física evidente que en poco tiempo empieza a obtener algunas ventajas económicas, presentándose el problema del proxenetismo, que consiste en el rufián explotador que se lleva gran parte de los ingresos de la meretriz.
El tiempo de los buenos ingresos económicos es efímero, pues dejará de percibirlos en cuanto comience a marchitarse su juventud y aparezcan signos de cansancio o enfermedad. Cabe puntualizar que cuando la prostituta comienza a tener buenos ingresos económicos, prolifera en su entorno una especie de explotadores, sus propios familiares, que si bien se avergüenzan de su actividad inmoral, no tienen ningún recato en disfrutar de las diversas cantidades que periódicamente les hace entrega la prostituta como una forma de descarga a su actitud de inmoralidad.
El fenómeno en diversas ocasiones se ha tratado de normativizar y reglamentar desde el punto de vista legal, existiendo tres sistemas que han tenido vigencia en diversas partes del mundo y en diferentes tiempos: el primero, de plena libertad, es el sistema que en la actualidad no es aceptado por ningún país del mundo.
También tenemos el llamado sistema prohibicionista, según el cual se debe castigar tanto la prostitución como a la propia prostituta, así como el lenocinio y todo lo que se refiera a esta ilícita actividad.
El tercer sistema es el llamado reglamentarismo clásico, dentro del cual el estado permite no sólo el ejercicio de la prostitución en casas de tolerancia, sino que también fuera de ellas, exigiendo a las mujeres tarjeta de registro o cartilla de salud, así como también los prostíbulos deben cumplir ciertos requisitos sanitarios con el fin de prevenir las enfermedades venéreas. Este sistema considera a la prostitución como un mal necesario previamente reglamentado y es el que se utiliza en México.

El bando de policía y buen gobierno no sanciona la prostitución propiamente dicha sino el hacerlo sin la tarjeta de salud correspondiente y el hecho de prostituirse o fomentar la prostitución en lugares públicos.


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