Miénteme

Por M. Helena Pacheco Licea, (Ciudad de México).
El verbo “mentir” viene del latín “mentiri”, que significa mentir, elaborar un embuste con la mente. Está vinculada a la idea de operaciones o estados de la mente y del pensamiento. Tiene el propósito de engañar, haciéndole creer al destinatario solo una parte de la historia, o quizá una nueva historia, creada de la imaginación, pudiendo o no tener partes ciertas. Si, la mentira es dolosa.
Desde un punto de vista neurológico, el humano tarda más tiempo mintiendo, creando la mentira en su cerebro, que el tiempo que tarda diciendo la verdad.
Pero, ¿por qué miente una persona?
He aquí cinco razones que nos ayudarán a resolver éste enigma:
Las primeras son las populares “mentiras blancas” que no pretendiendo hacer daño a su receptor, se usan:
• Para obtener ventajas;
• Causar una buena impresión;
• Por desaprobación, vergüenza o miedo;
• Eludir un castigo;
• Para encontrar la verdad.
Entonces aquí nos encontramos con la psicología del llamado “mentiroso” y los mecanismos de defensa que ocultan el engaño:
• Negación: Bloquea la realidad, la niega.
• Desplazamiento: Desvía sus impulsos hacia otra persona, animal u objeto.
• Introyección: Se atribuye los impulsos de otras personas a sí mismo.
• Proyección: Cuando atribuye a alguien más los impulsos negativos propios.
• Racionalización: Crea un argumento al parecer convincente.
• Represión: Se reprime, guardando sus emociones al respecto.
• Sublimación: Transforma aquella conducta inaceptable a otra aceptable.
• Minimización: Disminuye el significado de sus acciones.
“La mentira es una construcción. El engaño la exteriorización.”



No hay comentarios:

También te puede interesar