Huellas dactilares en Gemelos

Por Diego A. Alvarez
El sistema biométrico más extendido en el mundo por su gran aceptación, fiabilidad y bajas tasas de error, es sin lugar a dudas la papiloscopía, más precisamente su rama más difundida, la dactiloscopía. Definiéndola, es la ciencia que permite la identificación física indubitable, categórica y fehaciente de una persona, a través de los dibujos formados por las crestas papilares y surcos interpapilares situados en los dígitos de las manos.
Estos altos y bajos relieves (crestas y surcos) que conforman dichos dibujos, son figuras congénitas que, dadas sus características únicas, nos permite establecer identidad humana.
En gemelos, si bien hay factores genéticos determinantes en la formación de los pulpejos de las crestas papilares (que dos personas desarrolladas desde el mismo cigoto van a compartir), ya en el desarrollo en la etapa de vida intrauterina, ambos fetos tienen diferente interacción con el medio circundante , que generarán los finos detalles que darán forma a las huellas papilares. Por lo tanto, este microambiente que genera cambios tan sutiles en la formación de los pulpejos producirá, a largo plazo y durante las siguientes etapas de crecimiento, diferencias macroscópicas que nos permitirán distinguir a dos gemelos idénticos.
El primer sistema, el dactiloscópico argentino, ideado por Vucetich para identificación dactiloscópica, posee 4 tipos fundamentales para clasificar un dactilograma y una subclasificación en más tipos que nos brindará una identificación parcial. Para su determinación, toma en cuenta principalmente la presencia o ausencia del delta y, de darse el primer caso, su cantidad y posición frente a quien observa , pudiendo tratarse de un arco (dactilograma carente de delta), presilla interna o externa (delta hacia la derecha e izquierda respectivamente) o verticilo (dos o más deltas opuestos). Pero la identificación categórica que nos brinda la técnica se encuentra en el análisis de los puntos característicos de la huella, es decir, características que de estar igualmente situadas, ubicadas y dirigidas, nos dará con una identidad única.
Como resultado, en un análisis extrínseco obtendremos que los papilogramas de los gemelos parecerían ser similares o, por lo menos, más parecidos que entre personas no idénticas, ya que en muchos de los casos compartirán mismos diseños e incluso misma clasificación de tipos y subtipos. Pero no podrán superar el análisis intrínseco, basado en la observación pormenorizada en búsqueda de características dadas por finos detalles de forma congénita que, obteniendo cantidad suficiente de puntos característicos (como horquillas, islotes, etc.) que cumplan con una calidad requerida, revelarán diferencias que permitirá la identificación categórica de ambos individuos.


También te puede interesar