Gunga Din: La eterna lucha contra los thugs







Fernando Qualytel (España)


“Volveremos a encontrarnos algún día en algún lugar
Cuando alguien sienta sed, allá se encontrará él dando agua a los que sufren
A quienes perdieron toda esperanza,
Incluso en el infierno allá vendrá a darme un trago Gunga Din,
Tu pobre piel fue azotada Gunga Din, y lo soportaste con humildad,
Pero por el Dios que te hizo te juro que eres mejor que yo Gunga Din”
                                                                                               Rudyard Kipling                           
La historia final describe el sacrificio de Gunga Din, un nativo despreciado por los británicos a quiénes sirve como aguador. Herido mortalmente de bala, advierte a toque de corneta del ataque inminente de los temibles thugs, evitando que el ejército británico  sea masacrado. George Stevens retrata en la película Gunga Din (1939), la épica vida de un nativo indio que sirve en el ejército colonial que pelea contra los Thugs. Una historia inspirada en los versos del poeta indio Rudyard Kipling.
Los Thugs son una fraternidad secreta de la India,  descrita como la primera mafia del mundo, que operó desde el siglo XIV  hasta mitad del siglo XIX. Pronunciar su nombre causaba terror entre  la población y era sinónimo de muerte a manos de unos efectivos asesinos. Kali, diosa de la destrucción y de la muerte en la mitología hindú, acoge en  su culto a una secta que ha sido históricamente considerada como una de las más sangrientas.
Su origen está  recogido en El Purana, el libro sagrado del hinduismo. Su leyenda cuenta que un demonio dominaba la Tierra, impidiendo que los humanos pudieran establecerse en ella. Kali fue la diosa que se enfrentó a este demonio en una lucha desigual. El demonio se enfrentó a los hijos de Kali, armados con un pañuelo. La tradición thug considera a los dos hijos de Kali como los primeros thugs de la Historia, porque estrangularon al demonio con el rhumal, el arma mortal de los thugs.
Las tropas británicas coloniales lanzan las primeras persecuciones contra los thugs, cuando detectan los primeros ataques: desaparición de colonos británicos y caravanas asaltadas bajo un cruel castigo de muerte y mutilación. 
Sherwood,  un médico inglés registrará las primeras pistas de sus actividades. Describe como los niños thugs  eran iniciados desde muy pequeños en sus ritos, e incluso participaban en los asaltos, introduciéndose en las caravanas como niños necesitados y pobres.
La población indígena y algunos mercaderes protegían la entrada de los thugs en los núcleos de población. Su ataque sorpresa hacía estragos en la moral de los soldados británicos, que veían caer estrangulados a sus camaradas.

Para la Historia, la religión thug es un culto hindú, practicado por quienes robaban y asesinaban viajeros a gran escala. Para sus víctimas, los temibles thugs se mostraron en su verdadera naturaleza asesina detrás de sus tretas despiadadas, buscando en la confianza y el engaño un modo de lucha contra la ocupación colonial.

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