Los accidentes de tráfico en el ámbito laboral

Por Juan Luis Segado
Los coches se han convertido finalmente en un instrumento indispensable en la forma de vida actual, pero nos enfrentamos a un problema, el de la accidentalidad, que pone en cuestión el precio y los beneficios de la movilidad.
El pilar fundamental para desarrollar una política de protección de la salud de los trabajadores es la prevención de los riesgos derivados del trabajo, por lo que la prevención de riesgos laborales debe ser una prioridad en cualquier empresa. Pese a ello, anualmente se producen miles de accidentes laborales con graves repercusiones humanas y económicas que, en muchos casos, podrían haber sido evitados con la aplicación de medidas preventivas.

En España cada año unos mil trabajadores –tres al día- pierden la vida en su lugar de trabajo o camino a él. La utilización del vehículo para trabajar o para desplazarse hacia o desde el trabajo supone estar expuesto a un gran riesgo e introduce, un tipo de problemática muy especial que está experimentando un importante crecimiento en los últimos años: el accidente laboral de tráfico.
A diferencia del resto de accidentes laborales, los accidentes de tráfico no se producen en las instalaciones de la empresa, sino fuera de ella, bien al dirigirse o al regresar del trabajo (in-itinere) o bien realizando el trabajo fuera de la empresa (en misión).
ACCIDENTES EN MISIÓN. Son aquellos que ocurren en los desplazamientos realizados durante la jornada laboral, en el cumplimiento del trabajo, como puede ser el caso del transporte por carretera, o cuando el trabajador realiza los encargos encomendados por la empresa, bien con el vehículo de la empresa o con el propio vehículo.
ACCIDENTES IN ITINERE. Son aquellos que sufre el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo, siempre y cuando cumplan las características, que ocurra en el camino de ida o vuelta, que no se produzcan interrupciones por tareas no habituales en el desplazamiento entre el lugar de trabajo y el lugar del accidente, y que se emplee el itinerario habitual.
La carretera es, por tanto, una peligrosa herramienta de trabajo, un riesgo al que todos los trabajadores se exponen en mayor o menor medida. Los conductores profesionales (taxi, autobús, transporte…) están expuestos prácticamente el 100% de su jornada laboral, pero este riesgo también lo asumen trabajadores cuya profesión nada tiene que ver con la conducción y que simplemente utilizan su vehículo para ir o volver del trabajo.
Los accidentes in-itinere, además, son especialmente peligrosos puesto que la mayoría de los desplazamientos entre el domicilio y el lugar de trabajo se producen en momentos del día en que los trabajadores pueden no estar en las mejores condiciones psicofísicas, fundamentalmente al acabar la jornada laboral, si se ha tenido un día de trabajo agotador y tenso, hecho que se agrava al tener que realizar un trayecto largo para llegar a su destino.
Por otro lado, si el trabajo está lejos del lugar de residencia, algo que ocurre en un gran número de casos, los trabajadores se levantan antes, duermen menos, se ausentan del trabajo con más frecuencia, llegan tarde al trabajo más a menudo, están más cansados y manifiestan un mayor número de dolores de espalda y de cabeza, trastornos gastrointestinales, palpitaciones, así como diversos trastornos psíquicos.
El transporte, junto con la construcción, son los sectores con más muertes por accidente laboral. En concreto, el accidente de tráfico es la causa de muerte de más del 50% de los trabajadores fallecidos en accidente laboral.
Sin embargo, apenas existen estudios detallados y rigurosos que permitan obtener una información útil de cara al planteamiento de acciones preventivas, a pesar de que su importancia radica sobre todo en que como decimos, son los accidentes laborales con mayor índice de mortalidad.

Recomendaciones:
Revisión curricular de los estudios de capacitación del Técnico en Prevención de Riesgos Laborales con la implementación de Seguridad vial. El factor humano. Gestión de la Seguridad Vial. Investigación y reconstrucción de accidentes.
Las empresas deben investigar todos los accidentes que causen baja laboral. El análisis de los accidentes in-itinere y en misión nos permite concretar los grupos de riesgo y los reincidentes, lo que facilita la priorización de las intervenciones.
Manejo de las herramientas informáticas de cálculo de costes de los accidentes in-itinere y en misión, teniendo en cuenta los costes directos e indirectos.
Elaboración de un protocolo general destinado a introducir la cultura de seguridad vial en las empresas. Acciones y temporalidad concreta.
Elaboración de un manual básico de seguridad vial en la que se especifiquen las causas más comunes de este tipo de accidentes, los factores de riesgo más comunes, la clasificación básica entre errores e infracciones y el tratamiento preventivo, corrector y de control de cada uno de ellos.
Elaborar una herramienta de evaluación de las acciones realizadas en seguridad vial. Elaborar un cuestionario de registro de actitudes y conocimientos en Seguridad vial.
Introducir en los sistemas sancionadores de las empresas, medidas correctoras de carácter rehabilitador. Son las más eficaces en la reducción de la accidentalidad.
Elaborar mapas de riesgo de los recorridos por los que circulan los trabajadores. Especificando los tramos de concentración de accidentes. En función de estos criterios informar a los trabajadores y pactar rutas alternativas.
Información a todos los trabajadores en el Tablón de avisos de los accidentes ocurridos, las consecuencias, las causas posibles y las recomendaciones a seguir. Es muy importante en los programas de implementación de la cultura de seguridad, generar climas de confianza en la comunicación.
Implantación de los programas de reducción del consumo de alcohol en las empresas. Protocolos de detección y campañas de información.
Generación de un programa consensuado de escalonamiento de entrada y salida a las empresas en los Polígonos.
Tener un registro de las fechas de revisión de las ITV de los vehículos de los trabajadores, y facilitar 2 horas laborales a cargo de la empresa para su revisión.
Fomentar el uso del transporte colectivo.
Mantener informado en todo momento al trabajador cuando esté expuesto a factores que puedan tener efectos secundarios sobre su capacidad de conducción, tales como: colas, disolventes, pesticidas, etc.



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