Documentología (Parte 3 de 3)




Por Osvaldo A. Cuello Videla

Defectos típicos de los rasgos
Los saltitos microscópicos y las manchas de tinta a lo largo de los trazos son altamente típicos. Estos dos defectos, muy parecidos a los de las primeras estilográficas, son todavía muy frecuentes en la actualidad, incluso en instrumentos de las mejores fabricas.
El blanco es debido a la circunstancia de que, al escribir el trazo, una misma parte de la bola establece dos veces contacto con el papel sin haberse cargado de tinta entre una y otra. También se puede imputar esta anomalía del trazo al frotamiento de la órbita que enjuga en parte la tinta de la superficie de la bola; pero este último fenómeno se traduce más bien en surcos en la anchura del trazo, que entonces muestra dos huellas análogas a las producidas por las puntas de una pluma. El microscopio, especialmente con iluminación lateral, muestra que el blanco no corresponde a un “levantamiento de la pluma”: el rasgo prosigue de modo normal, pero no se imprime a consecuencia de la falta de tinta.

A menudo, sobre todo después de curvas bruscas, se encuentran manchas de colorante debidas al arrastre y depósito sobre el papel de la tinta acumulada en exceso en los labios de la órbita.
Estas pequeñas manchas sobre los trazos son características de las escrituras con bolígrafo. Los de mala calidad e incluso acumulan tinta en tal cantidad, que el exceso llega a rozar con la superficie del papel: manchas oscuras o surcos acompañan a los rasgos de diversos puntos. Desde luego, la manera de sostener el bolígrafo influye en el fenómeno y la anomalía del rasgo hace pensar injustamente en un fraude, siendo así que es perfectamente normal y debida solo a la mala calidad del instrumento empleado. Este defecto puede mitigarse con la limpieza periódica de la punta del bolígrafo.
Análisis del texto
Es la parte esencial de un documento. Es en el texto donde se detecta con facilidad la mayoría de las falsificaciones, ya sea por adición, alteración, sobre posición o supresión.
Falsificaciones por raspado y lavado
Las falsificaciones por raspado y lavado las veremos conjuntamente por ser sistemas muy semejantes. El microscopio es de gran ayuda, pues nos revela los deterioros dejados por el borrador; el lavado y el raspado pueden emplearse indistintamente en los escritos con tinta liquida ordinaria, con bolígrafo y en los escritos a máquina o impresión digital.
Muchas veces el falsificador solamente suprime una palabra, otras sustituye esta por otra. En estos casos se aplica el método de los rayos infrarrojos que vimos antes, o se revela la palabra primitiva a base de química, pero esta tiene el inconveniente de dañar el papel.
Debemos tener en cuenta que muchas veces la supresión de una palabra no es necesariamente un hecho fraudulento, pues pudiera ser una equivocación en la redacción de un documento, y haberse efectuado por la misma persona que manufacturara el escrito o documento.
Entre las sustancias más usadas para hacer desaparecer los trazos de tinta se encuentran los siguientes: agua clorada, cloruro de etano, ácido oxálico, bisulfito de sodio, ácido crómico en solución sulfurosa, etcétera; pero los más usados en la actualidad y que han sido comercializados o industrializados, se encuentran los cloruros decolorantes, tales como el hipoclorito de sosa, llamado también agua de javel; igualmente, tenemos el permanganato de sosa o de potasa, que por lo común se les encuentra en el mercado la solución dosificada, envasada en un frasco pardo, juntamente con otra solución de bisulfito de sosa; al aplicarse el permanganato la tinta palidece de manera progresiva hasta dejar solo una mancha castaña de bióxido de manganeso, y la solución de bisulfito hace desaparecer cierta mancha; por lo regular un lavado reciente es invisible en circunstancias normales, pero la mayoría de las veces, aunque no siempre, el papel, con el tiempo adquiere un tono amarillento en el lugar del lavado.
Por regla general, estas sustancias empleadas para el lavado atacan al encolado del papel y desprenden parcialmente las fibras superficiales, pero esto no es muy visible, y en la mayoría de los casos el falsificador los vuelve a alisar o es tan insignificante que no se nota.
El método especifico más usual y el único que tiene aplicación universal es el que nos dice Ch. Sannie y J. Pinel en su artículo “Busca de los lavados en los documentos”, publicado en Revue de Criminologie et de Police technique, Vol. IV, 1950. Hablan de la medición comparativa de la conductibilidad eléctrica del documento, entre la zona sospechosa y la que con toda evidencia no ha sufrido ninguna alteración, ya que el lavado modifica la carga mineral del papel y, por ende, su conductibilidad eléctrica. Las sales minerales de la carga pueden ser disueltas y arrastradas por el lavado; pero también es posible que suceda lo contrario: el reactivo puede añadir a esta carga nuevos elementos minerales.
Falsificación por enmienda
La falsificación por enmienda contempla no solamente el aspecto de los borrones y de las intercalaciones hechas, sino mira por igual al campo de las superposiciones y de las agregaciones que el falseario idea para sus fines. En todos casos es necesario un examen detenido sobre cada uno de los rasgos sospechosos, examen que según, los autores, puede tener cabida dentro del método microfotográfico, si es que se trata de señalar la discrepancia entre las tintas usadas, o para buscar partículas infinitesimales de materias usadas para esta clase de falsificaciones, o puede ser también el consistente en una sola amplificación hecha por medio de lentes de aumento, si lo buscado se relaciona con la fijación de la diferencia de gruesos o de perfiles entre varas plumas.
Por regla general, el falseario no esta en capacidad de reproducir el mismo pulso y la misma intensidad del sujeto que trata de imitar; de aquí que la intercalaciones aparezcan con retintamientos, con matices indebidos y con distancias mal guardada, sobre todo en lo que se refiere a espacios y márgenes. Las tintas usadas para la enmienda o para la intercalación a menudo van muy cargadas o, mejor dicho, sobre cargadas, o bien pueden encontrarse disminuidas en su coloración; si el autor de la falsificación apela al raspado del papel, por causa de la destrucción del encolado, la tinta puede correrse o regarse a través y a lo largo de las fibras constitutivas de dichos elementos; otras veces, las superposiciones vienen a ser las huellas y forman la prueba que denuncia el intento o la realización de una firma alterada o de un documento falso.
Una de las tareas más difíciles que suele plantearse dentro de este tema es la que se refiere a la determinación de si una escritura es anterior o posterior a otra, y a la par que es difícil es de gran utilidad, ya que por este sistema se puede llegar a saber si una frase o una cifra fue puesta maliciosamente, con anterioridad o posterioridad a una firma, a una fecha o a una parte cualquiera del documento; todo con mira a producir determinados efectos jurídicos. Se ha llegado a concebir o, mejor dicho, se efectúa en la actualidad para resolver este problema y del de las enmiendas y sustituciones, el método de microfotografía, mediante el cual el nivel de los cruzamientos y el relieve de los rasgos resaltan con mayor poder y visibilidad en uno y otro caso. La enmienda hecha encima de un número o de una palabra, por ejemplo, cobra en el objetivo y en la fotografía una intensidad mayor, muy a pesar de que las tintas usadas sean iguales, o todo el producto dependa de una misma mano; sin embargo, cuando se trata de tintas diferentes, la tarea es más sencilla; con todo, en este caso el experto debe tener mucho cuidado en la fotografía mal tomada llegue a ser sorprendido y sometido por confusiones reales o aparentes y por serios errores.
Por este motivo es bueno advertir que siempre ha sido indicio de grave sospecha el hecho de que en un mismo documento se presenten rasgos contrarios o discordantes. En este caso, la prueba de la enmienda o de la intercalación se dirige simplemente al establecimiento de tales discordancias, usando, hasta donde sea posible, el sistema general de identificación.
Falsificación por calco
En repetidas ocasiones se ha dicho que una excesiva identidad entre dos firmas o entre dos manuscritos, es prueba evidente de que asistimos a una falsificación por calco.
El sistema de calca por interposición admite la colocación de la pieza o firma que se desea calcar sobre una superficie plana, que ayude al trazado de los contornos que el lápiz o el punzón han de verificar. Si se emplea papel carbón o transparente para estos casos, pudiere suceder que la investigación presentase algunos problemas ya que los resultados obtenidos de esta forma son mejores. El procedimiento pantográfico, usado también para la calca, llega a descubrirse por la marcada precisión de los trazados que, a la larga, resultan como un producto artificioso y mecánicamente dibujados.
También debemos tomar en cuenta el hecho de que, en toda tarea de falsificación por calca, el falseario lleva la mano con mayor o menor lentitud, con mayor o menor precisión y con un sentido más alto o más bajo de lo que acontece o suele pasar al sujeto normal. Por ello es que los autores hablan de los dedos entorpecidos, de la incertidumbre en los enlaces y en las terminaciones y, en fin, de las proyecciones recortadas, retardadas o anuladas.
Falsificación sobre recortes
La falsificación por recortes se hace con partes del material auténtico y el falseario lo utiliza con mira a reconstruir textos o manuscritos al parecer originales. Por lo regular, su técnica se verifica con la ayuda de las artes gráficas (fotografía y litografía), aunque bien puede hacerse en forma directa, caso en el cual es más fácil de descubrir.
Estas en la práctica se identifican por ciertas diferencias sospechosas en el ritmo, en la continuidad y en el acabado de las letras, y se revelan a través de los calibres y de las alturas crecientes o decrecientes de los grafismos, ya que por lo común la escritura contempla disminuciones o aumentos parciales, cosa esta que viola el falseario lo cual lo acusa o lo delata.
Falsificación por imitación libre o servil
Toda falsificación debe seguir, por lo menos la finalidad de que la producción conseguida sea formalmente suficiente, en la falsificación por imitación libre es necesario seguir de cerca el verdadero sentido o significado de las palabras y de los rasgos buscados para su exacta reproducción. Y cada vez que se desfigure, se trastrueque o se desvíe la naturaleza de la escritura que se trata de imitar, puede decirse que los resultados son negativos y fáciles de descubrir.
La falsificación por imitación servil, por su parte se conoce por las interrupciones, tropiezos, retoques, tembelequeos y variabilidad intensiva de las tintas. El falseario desconoce la acción dinamográfica de la letra imitada y por eso incurre en desviaciones micrométricas y en retintamientos subyacentes, muy fáciles de precisar a través de la lente o microscopio, y esto cuando no incurre en una identidad excesiva o plagiaria que lo denunciaría a la sola luz de los datos grafométricos.
La imitación servil es el sistema más vulgar de falsificación y, por ende, el más rápido de advertirse. Su uso es frecuente, pero por demás de alcance nugatorio.
Referencias
• ALBARRACÍN, Roberto (1971). Manual de criminalística. Buenos Aires: Editorial Policial.
• BONILLA, Carlos (2005). Tratado de documentología. Buenos Aires: Ediciones La Rocca.
• DEL VAL LATIERRO, Félix (1963). Grafocrítica. El documento, la escritura y su proyección forense. Madrid: Editorial Tecnos, S.A.
• SABINO, Carlos (1992). El proceso de investigación. Buenos Aires: Editorial Lumen-Humánitas.
• VELÁSQUEZ POSADA, Luis (2004). Falsedad documental y laboratorio forense. Buenos Aires: Ediciones La Rocca.
• NAVARRO QUINTERO, Felix F. (2007). «Estandarización del método de cromatografía en capa fina para su aplicación en las ciencias forenses [1]». Tesis de Investigación Científica 1 (1).
Referencias
[1] http://books.google.com.mx/books?id=2dGhW02Q9oUC&lpg=PR1&hl=es&pg=PR1#v=onepage&q&f=false
Fuente: Wikipedia.com



1 comentario:

Armando Huaranga Bashualdo dijo...

Te deseo éxitos, cuando creas conveniente: PERITO EN CRIMINALISTICA FORENSE, PERITO JUDICIAL REPEJ y ABOGADO; experto en DOCUMENTOSCOPÍA, GRAFOTECNIA, DACTILOSCOPÍA, TOPOGRAFÍA, ACCIDENTES DE TRÁNSITO, BALÍSTICA, ESCENA DEL CRIMEN y COORDENADAS INCRIMINADAS EN TRÁFICO DE DROGAS. Rpm *0287604 Cel. 975785563 Email: casapropia2002@yahoo.com http://criminalisticahuanuco.wordpress.com

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