Prevención en el reclutamiento terrorista en España


Por David Garriga Guitart

INTRODUCCIÓN

“Nombro a los Asesinos, a los que hay que maldecir y de quienes hay que huir. Se venden a sí mismos, están sedientos de sangre, matan a inocentes por dinero y no les importa lo más mínimo ni su vida ni su salvación. Al igual que el diablo, se transfiguran en ángeles de luz, imitando los gestos, los vestidos, el lenguaje, las costumbres y los comportamientos de distintas gentes de diferentes regiones. De ese modo, disfrazados como lobos con piel de cordero, sufren la muerte tan pronto como son descubiertos. Dado que no los he visto, y que sé de ellos por su fama y por escritos verdaderos, no puedo revelar más ni ofrecer información más detallada. No puedo indicar cómo reconocerlos por sus costumbres o por otros signos, ya que son desconocidos para mi tanto como para otros. Tampoco puedo mostrar cómo detenerlos por su nombre ya que su profesión es tan execrable y todos abominan tanto de ella que ocultan sus propios nombres en la medida de lo posible. Así pues, sólo sé de un remedio para asegurar la protección del rey: que nadie sea admitido a su servicio, sin importar lo insignificante o breve que éste sea, salvo aquellos cuyo país de procedencia, linaje, condición y persona resulten completa y claramente conocidos”. [1]


Si bien el terrorismo internacional y su radicalización han evolucionado bastante desde la aparición de los primeros “asesinos” descritos por Brocardus, también es verdad que lo que hoy en día conocemos sobre ellos es más cercano y fiable que las suposiciones que el autor del texto anterior se atrevía a predecir sobre como prevenirse de ellos a través de  supuestos  y habladurías que le llegaban a sus oídos. Los servicios de inteligencia internacionales juegan un papel muy importante, no sólo en el conocimiento de las causas de estas diferentes operaciones violentas, sino en la detección en estos grupos de su radicalismo y de su reclutamiento, factores importantísimos para su neutralización y prevención para la ciudadanía.

En los últimos años, Europa se ha visto inmersa en una amenaza constante a la seguridad de sus países democráticos en manos de terroristas nacionales e internacionales que han atentado en diferentes zonas y con diferentes pretextos. Estas amenazas se han movido por una variedad heterogénea de ideologías de base, desde la extrema derecha o izquierda  en la mitad del siglo XX hasta los nacionalistas más radicales que a través de sus acciones violentas buscaban un cambio en la sociedad occidental bajo la ideología más radical. Pero quizá la amenaza más clara en estos últimos diez años haya sido la perpetrada por el terrorismo yihadista en  diferentes países de la comunidad europea.

Desde el atentado del 11-S en Estados Unidos, Europa ha sido diana de varios atentados e intentos de atentado en sus países por parte de terroristas islamistas: 11-M, España; 7 Julio Londres… su aparición, al menos a nivel social, fue a partir de los atentados de Madrid del 11-M. No sólo España y Europa entendió que también podían ser un objetivo del terrorismo islamista, sino que alertó a los diferentes servicios internacionales de que, después del 11-S había una continuidad, no se iban a parar allí, aumentando la sensación de temor e inseguridad entre la población occidental. A este miedo se exteriorizó aun más la xenofobia hacia lo “musulmán” y más en países como el nuestro en los que la historia hace revivir a veces un rechazo hacia un grupo, sólo porque tiempo atrás fueron ellos los invasores. Existe un “factor histórico” en nuestras mentes que tiene mucho peso a la hora de recibir con cierta reticencia a según que tipo de extranjeros. 

Todo y que los diferentes contactos con otros tipos de terrorismo pueden aportar características comunes a la hora de entender y actuar frente al “nuevo” terrorismo yihadista en occidente, sí que es verdad que ha hecho falta poder describir claramente, a parte de las causas, un factor importante a la hora de estudiar dicho problema: la radicalización de sus componentes para poder diferenciar este tipo de terrorismo del de otros grupos violentos. Para ello en este trabajo intentaremos describir, en primer lugar los rasgos del terrorismo yihadista, para poder intentar describir las diferentes fases por las que pasa un individuo en su radicalización para finalmente realizar un análisis de un grupo de riesgo como es el de los centros de Acogida de menores en Barcelona y comprobar si cumplen o no con los consejos de prevención de captación y radicalización violenta ofrecidos por el Consejo de la Unión Europea.


CONTEXTUALIZACIÓN COMPARATIVA


En este primer apartado me gustaría definir lo que entendemos por radicalización, radicalización violenta y las características distintivos del terrorismo yihadista.

            En cuanto a la primera definición, y acogiéndome a la RAE[2], define la radicalización como:

 “conjunto de ideas y doctrinas de quienes, en ciertos momentos de la vida social, pretenden reformar, total o parcialmente el orden político, científico, moral y aun religioso”.

            Si damos un paso más, he intentamos definir radicalismo violento, me acogería ala definición realizada por la Comisión Europea de setiembre 2005 en la que la define como:

 “fenómeno en virtud del cual las personas se adhieren a opiniones, puntos de vista e ideas que pueden conducirles a cometer actos terroristas.”[3]

            Finalmente aportar la definición de radicalismo que realiza Michael Taarnby y que juntamente con la de la Comisión Europea relacionan la radicalización violenta con la posible militancia terrorista:[4]

            “Los cambios en la actitud que conduces hacia la sanción y, en última instancia, la participación en el uso de la violencia para un objetivo político.”[5]

            En cuanto a las fases para llevar a cabo un grupo terrorista podríamos distinguir tres:[6]


1.     Fase de captación: Momento en que se sondea a diferentes personas y comprobar su posición frente a incorporarse a una célula o red terrorista.

2.     Fase de radicalización: pasa de una adhesión ideológica a un compromiso que lleva implícito la utilización de acciones radicales violentas.


3.     Fase de fidelización: Fase de mantenimiento de la fase ideológica, táctica y personal de quien se ha integrado dentro de la célula.


Otro de los factores que creo importantes analizar (para entender mejor los programas de prevención que existen y que se analizaran más adelante como núcleo del trabajo) son las características principales de la radicalización, en general y más en concreto en el terrorista yihadista:

 En un primer punto tendríamos delante un fenómeno nada novedoso. El hecho de que unos individuos, que defienden una ideología, sea de la vertiente que sea, y  asuman unos ideales y unas acciones violentas que acompañan a estos, no es un fenómeno nuevo.

También nos encontramos frente a un fenómeno de unos pocos. Aunque los mass media se encargan de bombardearnos día tras día sobre noticias o mal informaciones al respecto, nos puede parecer que estamos rodeados de terroristas radicales y violentos. Pero no es así. Es un fenómeno bastante minoritario, incluso la mayoría de musulmanes residentes en países europeos creen en la no violencia para acercar el islam a la sociedad occidental.[7]

Otra característica de toda radicalización son sus fases. No estamos frente a un proceso único sino que es necesario una evolución hacia unos objetivos principalmente extremistas, un proceso en donde los individuos entran y no todos llegaran a radicalizarse de la misma manera que los que lleguen hasta el final. Un viaje que de la misma forma que empieza puede acabar y neutralizarse de manera indefinida.

También nos encontramos frente a una variedad de perfiles que dificultan la clasificación y detección a tiempo de los integrantes de estos grupos radicales violentos. Todo y que realizar un perfil criminológico del yihadista es complicado, si que aparecen varios rasgos identificativos y que aparecen en varios de los componentes de estos grupos. Por un lado los lazos de parentesco y amistad que les une, lazo que les facilita el ingreso al grupo y a su formación terrorista.

Otro factor a destacar es la frustración de estos personajes a nivel social y laboral, llegando a un aislamiento social que potencia que su relación (todo y que se les puede ver integrados en su país de residencia e incluso utilizando los recursos que esta nueva nacionalidad les ofrece) sea únicamente con los miembros de su grupo religioso o étnico.

También la falta de formación y experiencia en actos terroristas tiene fácil solución con un viaje a países concretos en donde pueden aprender y recibir los cursos de adiestramiento necesarios para la realización de técnicas de terrorismo exitosas.

Otra característica sería el arraigo, la mayoría entran en el perfil de jóvenes de segunda y tercera generación de inmigrantes. Su nacionalidad occidental les da más facilidad para moverse por los diferentes países sin llamar tanto la atención y haciéndoles muchas veces más radicales en sus ideas contra occidente que las de sus padres y abuelos.

Finalmente me gustaría destacar la absorción que tiene el grupo sobre estos jóvenes, creando un submundo en donde ellos pueden llegar a desarrollar su personalidad convirtiendo a sus compañeros de equipo en parte de su identidad y que sin él, no son nadie.


 

 

PREVENCIÓN EN EL RECLUTAMIENTO TERRORISTA EN ESPAÑA (PARTE DOS DE TRES)
David Garriga Guitart


ANÁLISIS

Después de describir las características más básicas sobre la radicalización de los grupos terroristas yihadistas analizaremos qué medidas se aplican o se podrían aplicar para prevenir que estos grupos acaben desarrollándose como grupos radicales violentos.

            Según el Consejo de la Unión Europea plantea, de manera muy general, la prevención desde tres líneas de actuación[8]:

·        Neutralizar la actividad de todas las redes de reclutamiento y sus reclutadores.
·        Garantizar que las voces de la opinión mayoritaria entre los musulmanes prevalezca por encima de las de los extremistas.
·        Promover más vigorosamente la seguridad, la justicia, la demografía  y las oportunidades para todos.

Coincido con algunos autores en que las ideas para prevenir la radicalización son buenas y animan a la cooperación de la sociedad musulmana y su implicación en estas medidas,  pero son muy generales, en ningún momento especifica actividades concretas de actuación o más específicas.

Sobre las medidas “generales” de prevención que aconseja el consejo de la Unión Europea, me gustaría citar algunas más “concretas” descritas por Jordán[9] en su artículo, para posteriormente analizar si en el caso de los centros de acogida de menores en Barcelona se están teniendo en cuenta.

En primer lugar  considera oportuno dar un grado de autonomía a los gobiernos municipales. El trabajo desde primera línea hace que el mensaje que queremos trasmitir sobre las medidas de prevención, lleguen realmente a las personas que pueden estar en riesgo de reclutamiento o ya metidos en una radicalización. El trabajo de calle hace que el vínculo “persona-persona” sea más creíble, personaliza las acciones de prevención, facilita la creación de lazos más informales con los individuos inmigrados, conocer sus problemas y preocupaciones y hace más fácil la detección y posible neutralización de posibles casos. Este primer contacto a nivel local es importantísimo para el éxito en la temprana detección de personas o grupos de riesgo.

Un segundo elemento al que hace referencia es el de colaborar entre los diferentes departamentos locales con esta policía de calle. El fenómeno del reclutamiento de jóvenes y su posterior radicalización  podríamos decir que es multidimensional, actúan muchos y muy diversos factores por lo que es importante que pueda haber traspaso de información desde los diferentes servicios sociales, des de educación, sanidad… , ante cualquier situación de alarma.

También es importante para la prevención de estos fenómenos es conseguir que las personas inmigradas puedan sentirse que forman parte de la sociedad en la que viven, para evitar ser captados fácilmente por el discurso extremista y por la protección que les puedan ofrecer estos grupos radicales. Todo y que no hay un perfil claro de los integrantes de estos grupos radicales violentos, un factor que se repite en muchos de ellos es esta sensación de no sentirse miembros de la sociedad occidental en donde residen, personas incluso de segunda y tercera generación. Para ello seria importante facilitar herramientas para potenciar este sentimiento de pertenencia a la sociedad de acogida, para ello propones varias alternativas:

·    Enseñarle que es compatible ser musulmán y miembro de la sociedad occidental.
·    Favorecer el conocimiento de las dos culturas e intercambiar puntos de vista y opinión.
·    Motivar la participación social y el asociacionismo del inmigrante.

Otro factor que nos propone es el de ayudar a que las diferentes corrientes del islam y que son contrarias al terrorismo sean más visibles para la sociedad, comprometiéndose desde éstas a realizar un discurso de crítica y diferenciación de los que es el islam i lo que es el radicalismo islámico.

Finalmente, podríamos agrupar las diferentes propuestas referidas a la manera que tiene que actuar los gobiernos y las instituciones públicas frente a los movimientos radicales para neutralizar con la mayor celeridad y desde la raíz cualquier intento de fuerza en las diferentes sociedades europeas.

Después de describir y conocer estas recomendaciones más específicas para una prevención hacia el reclutamiento y radicalismo violento, me gustaría analizar un grupo para mi  de riesgo en Catalunya como son los centros de acogida del menor inmigrante, sobretodo el musulmán, para posteriormente analizar si se cumple alguna, todas o ninguna de los elementos sugeridos para evitar esta captación.

En Barcelona, cuando estamos hablando de jóvenes inmigrantes sin vínculos familiares en España la mayoría de ellos son de origen marroquí. Esto hace que en los centros se concentren gran cantidad de estos frente a chicos de otras nacionalidades. Ha de ser difícil poder llevar un grupo de jóvenes de diferentes nacionalidades a la hora de establecer unas pautas de conducta y un aprendizaje de costumbres y lo más fácil es concentrarlos por origen y religión. Esto parece ser la política de los centros de menores de Barcelona actualmente. 

Para solucionar esta evidente situación respecto a que el modelo utilizado para la socialización de los jóvenes no es el más adecuado, se integra en los equipos asistenciales monitores procedentes del país de origen de los chicos. Personas de segunda generación, integrados en España para hacer más fácil el entendimiento de la nueva sociedad para el inmigrante menor. 
 
En todos los centros y pisos de menores inmigrantes, no sólo se les concentra por origen y religión, sino que el 50% de los profesionales que atienden en primera línea de atención son musulmanes. Estos monitores comparten la mayor parte del día con estos chicos, los cuales tienen en el profesional una especie de referente que realiza la multifunción de educador, padre y muchas veces es el único vínculo que tiene el menor de poder comunicarse ya que la mayoría de ellos, aunque se les enseña el idioma castellano y catalán acaban hablando entre ellos en darija o árabe. Idioma con el que los monitores de origen marroquí comparten y hablan.

            Estos monitores realizan otras funciones de mucha importancia y que desde la institución y profesionales es difícil de controlar su uso correcto debido a la limitación del idioma. Este es el de interlocutor entre el joven y la institución y del joven con la familia, si esta está fuera del país y el contacto es vía teléfono ya que se está comprobando que existen dificultades de comunicación de los jóvenes con la institución y con los profesionales autóctonos por el desconocimiento o limitado conocimiento del catalán o castellano.

            Pero, el echo de concentrar jóvenes ya no del mismo origen, sino muchas veces la mayoría de ellos son de la misma población o ciudad[10]. ¿No va en contra de las políticas de prevención que comentábamos en el primer apartado de este trabajo?


Estamos creando unos guetos en donde, como hemos comentado, no sólo se les facilita que entre ellos puedan hablar su idioma, sino que les ofrecemos monitores que les hablan en su idioma y son los que pasan las 24 horas del día con ellos. Todo bajo el prisma de que así es mejor la integración del joven y se hace más fácil por parte de la institución, pero la realidad es que esos jóvenes conviven la mayoría de su tiempo con chicos de su origen, religión y costumbres,  duermen, comen y discuten entre ellos y cuando salen a la calle, frecuentan los barrios en donde están “los suyos”. En mi opinión, esta medida si que facilita a la institución que se pueda trabajar mejor y con menos tensión con estos jóvenes si no hay el hándicap de la multiculturalidad que hace sea más complicado de controlar. Pero por el contrario no ayuda a que el joven tenga que hacer el esfuerzo de intentar integrarse ya que todo lo que le rodea, sus nuevos amigos, sus monitores, la comida, el idioma… no son los de la sociedad que le acoge.

¿Para qué hacer el esfuerzo de cambiar?

Añadido a esta situación está la de la dificultad de comprensión de los monitores autóctonos de la lengua árabe. Cosa que dificulta completamente que puedan entender las conversaciones que éstos jóvenes hablan entre ellos y tengan que fiarse a ciegas de la interpretación y traducción que realice el profesional marroquí. Pero ¿quién nos puede asegurar a ciencia cierta que es lo que dice realmente?

Finalmente varios son los estudios realizados por los diferentes Centres de Acollida per Estrangers en los que llegan a la conclusión que la mayoría de los jóvenes ingresados en estos centros no consigue ninguna mejora, ni ha facilitado su enraizamiento debido a que los programas de inserción no eran válidos para ellos,[11]llevándonos a pensar en un indicador de que la estructura existente en la comunidad catalana no sirve para estos jóvenes.


PREVENCIÓN EN EL RECLUTAMIENTO TERRORISTA EN ESPAÑA (PARTE TRES DE TRES)
David Garriga Guitart


 CONCLUSIÓN

En los últimos años, Europa se ha visto inmersa en una amenaza constante a la seguridad de sus países democráticos en manos de terroristas nacionales e internacionales que han atentado en diferentes zonas y con diferentes pretextos. Pero quizá la amenaza más clara en estos últimos diez años haya sido la perpetrada por el terrorismo yihadista en  diferentes países de la comunidad europea.

La presencia de inmigrantes menores marroquís en España es una realidad cada vez más palpable. En Cataluña, la Generalitat intenta a través de los Centres d’Acollida resolver la situación y la mejor integración de estos jóvenes para que en su etapa adulta puedan ser el máximo de autosuficientes en las habilidades diarias.

            Desde la opinión de los diferentes responsables de dichos centros el ingreso de estos jóvenes en instituciones cerradas, compartiendo espacio con individuos de su propio país, cultura y religión no está dando la respuesta esperada en cuanto a integración en la sociedad de acogida. Siendo un espacio propicio para el aislamiento social que lleva al joven a preferir convivir, una vez fuera del centro, con personas de su misma nacionalidad y creencia.

            Para solucionar esta evidente situación respecto a que el modelo utilizado para la socialización de los jóvenes no es el más adecuado, se integra en los equipos asistenciales monitores procedentes del país de origen de los chicos. Personas de segunda generación, integrados en España para hacer más fácil el entendimiento de la nueva sociedad para el inmigrante menor.   Esto que podría parecer una medida acertada, crea aún más, a mi entender, el aislamiento de la cultura e idioma del país de acogida, haciendo partícipes a los profesionales de “su país” como una pieza más para el no esfuerzo en aprender ni relacionarse con la cultura y la sociedad de acogida. 

Si analizamos la estructura de los centros d’ Acollida catalanes con las estrategias propuestas por el Consejo de la Unión Europea en cuanto a prevención de radicalización de los inmigrantes musulmanes nos damos cuenta que pocos de esos puntos se están cumpliendo con estos jóvenes, siendo un colectivo atractivo para los captadores de futuros terroristas. Estos centros juntamente con los carcelarios aparecen como muy atractivos para hacer proselitismo por la facilidad de acceso a ellos.

Dicho esto, la presencia de menores marroquíes que llegan a nuestro país de manera ilegal para establecerse finalmente y pasar a formar parte en su edad adulta de nuestra sociedad, hace necesario aumentar el control y la prevención en los centros de acogida de estos chicos, centros en los que la propaganda yihadista, el posible tergiversado de la visión de la sociedad occidental y el reclutamiento parece ser fácil y ellos un potencial accesible para un futuro grupo radical.


BIBLIOGRAFIA


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DEPARTAMENT DE BENESTAR SOCIAL: Directori de serveis socials d’atenció a la infancia i adolescencia. Barcelona. Generalitat de Catalunya, Departament de Benestar Social, 1993.

DIRECCIÓ GENERAL D’ATENCIÓ A LA INFÀNCIA: Llibre blanc de legislació d’infància. Barcelona, Generalitat de Catalunya, Departament de Benestar Social, 1992.

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JORDÁN, J.: Políticas de prevención de la radicalización violenta en Europa: Elementos de interés para España. Revista electrónica de Ciencia Penal y Criminología, 2009.

LEWIS, B. : “Los Asesinos: una secta islámica radical. Ed: ALBA EDITORIAL, S.L.U. 2002 

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PARLAMENT DE CATALUNYA: “Informe extraordinari del Síndic de Greuges al Parlament de Catalunya sobre els centres d’acolliment per a infants i adolescents desamparats de Catalunya, any 1999”, en Butlletí Oficial del Parlament de Catalunya, VI Legislatura, 12, 2000.

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TRUJILLO H. Y otros: De la agresividad a la violencia terrorista: historia de una patología psicosocial previsible (I), en Psicología Conductual, vol. 14, nº2, 2006.

TRUJILLO, H., MOYANO, M.: El sistema educativo español en la prevención de la radicalización yihadista. Athenea Intelligence Journal, Vol.3, nº2 2008




[1] BROCARDUS, Directorium ad passagium faciendum, en RHC, E, Documents arméniens, París, 1906, 496-497. En LEWIS, B. (2002): Los asesinos. Una secta islámica radical. Alba Editorial
[2] R.A.E. : Real Academia de la Lengua Española. En www.rae.es/rae.html

[3] Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo sobre la captación de terroristas: afrontar los factores que contribuyen a la radicalización violenta. Bruselas, 21 de septiembre de 2005, COM (2005) 313 final, Comisión de las Comunidades Europea, p.2.
[4] JORDÁN, J. Políticas de prevención de la radicalización violenta en Europa: elementos de interés para España. Revista electrónica de Ciencia Penal y Criminología. Artículo RECPC 11-05 (2009), pag: 05:3 en http://criminet.ugr.es/recpc

[5] Texto original: “The changes in attitude that lead towards sanctioning and, ultimately, the involvement in the use of violence for a political aim.”
[6] APARICIO DÍAZ,l. : El reclutamiento yihadista: colaboración con banda armada y prueba pericial de inteligencia. Juhad Monitor. Departamento de derecgo Penal Universidad de Granada. O.P. nº 12, 2007.
[7] Encuesta Ministerio Interior 2006: el 4% de la población musulmana en España consideraba la violencia como un método aceptable para difundir creencias religiosas, sobre un 90% de los musulmanes españoles que consideraba que la violencia no debía utilizarse jamás para defender o difundir creencias religiosas. En: www.mi
[8] Council of the European Union: The European Union Srategy for Combating Radicalisation and Recruiment to Terrorism, 24 noviembre 2005, en JORDÁN, J. Políticas de prevención de la radicalización violenta en Europa: elementos de interés para España. Revista electrónica de Ciencia Penal y Criminología. Artículo RECPC 11-05 (2009), pag: 05:7 en http://criminet.ugr.es/recpc

[9] JORDÁN, J. Políticas de prevención de la radicalización violenta en Europa: Elementos de interés para España. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. RECPC 11-05 (2009). En http://criminet.ugr.es/recpc

[10] Nota: Centro Can Vilana, uno de los centros de acogida de menores en Barcelona, los 30 jóvenes son de origen marroquí, de estos 26 son de Tánger (2012).
[11] LARANGA, M. Reflexions del Centre d’Acolliment per Estrangers de Santa Rosa. Santa Coloma de Gramenet (1999).

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