Introducción a la Prevención de Riesgos Laborales. Primera Parte


Por Alfonso Lobato Ortega

El trabajo está considerado como la actividad por la que el individuo percibe un dinero que le permite vivir dignamente, por tanto necesario para la persona.

Esta actividad se desarrolla hoy día, mayoritariamente, con la ayuda de una tecnología (máquinas, herramientas, instalaciones, productos, etc.) que, de no ser controlada correctamente, pueden afectar a la integridad física del trabajador en forma de accidentes o enfermedades.

Por otra  parte, la rentabilidad del capital invertido en las empresas se obtiene mediante la aplicación de una serie de técnicas englobadas en el término de “Organización del trabajo” que, en caso de inadecuada implantación, puede producir desequilibrios emocionales en los trabajadores. Estaríamos, pues, en la paradójica situación de poner en peligro la salud de los mismos, cuando la lógica nos dice que la preservación de la salud es, por principios económicos y sociales, lo que debemos defender y mejorar.

Para entender y conocer la Prevención de Riesgos en el trabajo, debemos conocer algunos conceptos generales, analizando las relaciones existentes entre los diferentes conceptos y teniendo un conocimiento del marco normativo básico, en cuanto a responsabilidades, derechos y deberes en esta materia, tanto para los trabajadores como empresarios, ello nos ayudara a diseñar posteriores actuaciones que nos van a permitir simultanear el desarrollo rentable de las tareas, con la preservación y cuidado de la salud de los trabajadores.

Conceptos básicos iniciales:

Trabajo.- Factor de producción remunerado por el salario y, más detalladamente, la actividad por la que la persona desarrolla sus capacidades físicas e intelectuales para, a cambio de un sueldo, poder satisfacer sus necesidades y llevar una vida digna.

Salud.- Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) es el estado de bienestar físico, mental y social y no meramente la ausencia de daño y enfermedad. Es decir, es el estado en que la persona ejerce normalmente todas sus funciones con perfecto equilibrio entre sus fuerzas y las exigencias del medio circundante en el que desarrolla sus actividades.

Veamos ahora la relación entre ambos conceptos. La persona, al efectuar el trabajo, produce variaciones en el medio ambiente que le rodea. Estas variaciones pueden ser de naturaleza física, mental y social. Es lógico deducir que estos cambios, en ocasiones, pueden afectar la salud del trabajador al modificar su situación inicial de equilibrio, situación a la que denominamos salud.

Tenemos pues una notable conclusión: no el trabajo, pero sí las modificaciones que su desempeño introduce en el ambiente, pueden resultar agresivas para la persona, al posibilitar la existencia de riesgos.


Continuará...

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