Desmontando la Universidad



 Por Carlota Barrios
Voy a meterme un poco con la universidad. No porque tenga nada en contra de ella, sino porque he tenido la oportunidad de estudiar Criminología en tres universidades diferentes, y creo que puedo hablar con conocimiento de causa.

Lo que pretendo con este artículo es hacer un repaso por todas las supuestas salidas profesionales que se supone que tiene nuestra carrera, y que han variado muy poco desde que dejé la universidad, a pesar de estar más que visto que ninguna de ellas es factible.
He escogido la lista de salidas laborales del panfleto informativo de la universidad donde me licencié, aunque no es la única que publicita estas salidas, por lo que supongo que muchos de los lectores se encontrarán con 'viejas conocidas'.

En el panfleto informativo, se asegura que los estudios en Criminología, capacitan para ejercer en diez ámbitos de trabajo.
Capacitar es una cosa y ejercer es otra; yo no dudo que mi formación me capacite como profesional, pero desde luego, no lo hace para ejercer como tal, puesto que los diez ámbitos de trabajo que se nombran a continuación, no requieren, en absoluto, la carrera de Criminología.

- Policial: Para trabajar en el ámbito policial hace falta ser... ¡Policía! Sí, por increíble que parezca. Desconozco cómo funciona esto en otros países, pero en España no hay forma humana de meter la cabeza en el ámbito policial sin haber obtenido una plaza mediante oposición para cualquiera de los cuerpos policiales.

Este apartado del panfleto dice que “los criminólogos policiales, o los que puedan llegar a colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, podrán dirigir, coordinar y formar parte de los diferentes gabinetes de Policía Científica (unidades de violencia intrafamiliar o delincuencia socioeconómica, Policía Judicial, gabinetes de prensa…)”.
Me siento muy intrigada por el término 'criminólogo policial'.

- Hola, soy camarero, ¿y tu?
- Yo soy Criminólogo Policial
- Aaah...
- …

¿Os lo imagináis?
Conozco a policías que han estudiado Criminología y puede decir, por lo tanto, que son policías y criminólogos (lo mismo ocurre con aquellos criminólogos que deciden opositar a las FFCCSE tras terminar sus estudios), pero no conozco a ningún 'criminólogo policial'.

Por otro lado, la expresión 'o los que puedan llegar a colaborar con las FFCCSE' me parece que habla de algo imposible de llevar a la práctica, como 'aquellos que pueden hacer turismo espacial'. Puede que sea posible, pero desde luego, no está al alcance de la gran mayoría.

Para rematar la faena se menciona a la Policía Científica, que todos tenemos más asociada a la Criminalística, pero que aquí se presenta como una suerte de gabinete criminológico ideal (más multidisciplinar imposible) donde hay hasta unidades de violencia intrafamiliar, sección a la que no se dedica ni por asomo, ningún agente de la Policía Científica.

- Penitenciario: Supuestamente aquí podríamos entrar como criminólogos 'formando parte de los Equipos Técnicos y de la Junta de Tratamiento'. Suena muy bien, si no fuera porque para trabajar en el ámbito penitenciario no es necesario tener la carrera de Criminología, entre otras cosas porque, para ser 'criminólogo de prisiones' (jurista), sólo hace falta la carrera de Derecho.
También se puede opositar para un puesto en Prisiones con Psicología, pero no se valora para nada la carrera de Criminología.

- Vigilancia penitenciaria: Se supone que un criminólogo va a poder entrar en el ámbito judicial 'formando parte de un equipo asesor del Juez de Vigilancia Penitenciaria'. Esto también nos gustaría mucho, pero para entrar a Justicia hay que hacer cualquiera de las oposiciones que se convocan para ello, y teniendo en cuenta que en muchas se pide la carrera de Derecho y en ninguna es requisito indispensable Criminología, parece una salida poco viable.

- Atención a la víctima: Estamos de acuerdo en que la Victimología es un ámbito laboral con mucho futuro y muy relacionado con la Criminología, pero afirmar que 'el criminólogo debe ser quien dirija y coordine la actividad de las Oficinas de Ayuda a las Víctimas del Delito', va a ser discutido por los psicólogos, trabajadores sociales y expertos en mediación, que ya están ocupando los pocos puestos que hay en las Oficinas de Atención a las Víctimas.
Vamos a tener que luchar (¡y mucho!) por asentarnos laboralmente como criminólogos en ese ámbito, y no podemos esperar que nos reciban con las puertas abiertas (más bien van a pensar que vamos a quitarles el trabajo... y algunos no van muy desencaminados).

- Judicial: Este parece el campo más prometedor, porque el panfleto dice que como criminólogos podemos ejercer nuestra profesión 'mediante el ejercicio de la Criminología Forense, para suministrar al Juez conocimientos científicos sobre los hechos delictivos enjuiciados, la personalidad del autor, los factores o elementos criminógenos presentes, las explicaciones criminológicas posibles, o el tipo de respuesta aplicable'.
En resumidas cuentas, esta es la labor de un perito judicial, que si bien puede ser un criminólogo, va a tener muy complicado competir con la gran amalgama de títulos de 'perito de chichinabo' relacionados con la Criminología que permite nuestro gobierno (o quien sea), lo cual hace difícil que se vaya a valorar nuestra carrera.

-  Justicia de menores: Curiosamente en este apartado no se mencionan los Centros de Menores (tranquilos, tampoco es necesario sacarse la carrera de Criminología para entrar ahí), pero sí se dice que el criminólogo va a poder 'formar parte de los equipos técnicos al servicio de los Jueces de menores'. De nuevo estamos ante el problema de que para optar a la mayor parte de puestos en Justicia, hay que tener Derecho, no Criminología.

- Seguridad e Investigación Privada: Quiero entender que con esto no se nos está insinuando que optemos por el intrusismo profesional para meternos en el campo de los Directores de Seguridad y los Detectives Privados, personas que se forman específicamente para ello y que están habilitados para ejercer sus funciones por el Ministerior del Interior.
La presencia de la Criminología en el ámbito de la seguridad privada es escasa y no es una formación indispensable para acceder a ninguno de sus puestos.

- Política Criminal: ¡Cómo nos gustaría que esto fuese una realidad! Se habla muy poco de lo que puede hacer el criminólogo en este aspecto, pero básicamente parece que puede actuar 'realizando estudios y trabajos de campo que permitan la elaboración de estrategias político-criminales de prevención del delito'.
De momento, esos trabajos de campo se elaboran por amor al arte, y la inmensa mayoría no son tenidos en cuenta por ninguna institución pública ni privada.
Para mí sigue siendo un verdadero misterio la identidad de las personas que hacen Política Criminal en este país, pero apuesto a que ninguno de ellos es criminólogo.

- Criminología Administrativa: Este parece un cajón de sastre en el que se mete un poco de todo, desde el asesoramiento criminológico para el diseño urbanístico (tema para el que, en mi opinión, es necesario especializarse antes), hasta la violencia escolar, pasando por otros temas que se supone que también son competencia de los trabajadores sociales. De nuevo conflicto con otros colectivos.

- Otros ámbitos profesionales: Vale, el anterior apartado era el cajón de sastre falso, porque el verdadero es este.
Es evidente que tiene que haber otros ámbitos profesionales a los que poder entrar con la carrera de Criminología, y seguro que los hay, pero ninguno de los que se nombran en ese apartado parecen viables, porque se habla de hospitales (hay que ser médico, enfermero o auxiliar de enfermería), o los medios de comunicación (si no eres periodísta lo tienes casi imposible).
También se cita el ámbito de la educación y el de la prevención criminal y de la victimación, pero no se especifica exactamente dónde se desarrollarían esas funciones (si es en un centro de enseñanza público, tal y como está la educación en este país, lo llevamos claro...)


En conclusión, me alegra que las universidades tengan una visión tan positiva de nuestro futuro laboral como criminólogos y nos presenten tantos ámbitos laborales en los que emprender una carrera profesional.
Está claro que algo hay que poner en el panfleto informativo para que la gente estudie esta carrera, y ojo, muy probablemente podamos abrirnos camino en alguno de esos ámbitos en un futuro, pero la cuestión es si podremos hacerlo sólo como criminólogos, o necesitaremos formación adicional.

Por otro lado, tampoco creo que nos estén mintiendo al plantear ese panorama laboral tan variopinto, porque sí considero que la Criminología puede hacer aportaciones en muchos ámbitos, pero es la forma en que se plantea lo que puede generar problemas: no es realista pensar que sólo por estudiar esta carrera, van a crear de la nada y de repetente oposiciones para nosotros, así como parece un poco pretencioso pensar en aconsejar a jueces, que ni siquiera saben de la figura del criminólogo; hace falta recorrer mucho camino para llegar a eso, y resulta contradictorio que las propias universidades carezcan de prácticas en esos campos para sus alumnos de Criminología.

Quizá las universidades debieran replantearse las salidas profesionales de sus panfletos informativos sobre Criminología, porque la gran mayoría de criminólogos está a años luz de conseguir cualquiera de ellas.
Supongo que siempre nos quedará convertirnos en criminólogos policiales, y una vez hayamos entrado en Policía Científica, ayudar a las víctimas de los delitos (con esta última frase pretendo ser sarcástica, sí).

Está bien intentar adornar un poco el negro panorama laboral que tenemos, pero hay que ser conscientes de que si quitamos las oposiciones para las que no se permite o no es necesaria la carrera de Criminología, eliminamos los puestos que nada tienen que ver con la verdadera labor del criminólogo y descartamos el intrusismo profesional en otros campos... ¿qué nos queda?
Esa es la respuesta que debemos buscar, y seguro que no la vamos a encontrar en el panfleto informativo de ninguna universidad.

Quiero terminar con una frase de Iker Jiménez sobre la que yo considero mi Universidad, que ha llamado poderosamente mi atención (por no decir que casi me caigo de culo cuando la leo): Criminología en la Camilo José Cela es un continuo desafío al misterio”.


¡Y que lo diga!

No hay comentarios:

También te puede interesar