¿LOS CONDUCTORES TIENEN "LUCES"?


Juan Luis Segado Cervantes.

A la hora de determinar las causas y la responsabilidad en un accidente de tráfico, uno de los aspectos en los que hay que detenerse es si las luces se encontraban encendidas o no mientras la producción del mismo.

La fractura en caliente quiere decir que la colisión se produjo con las luces encendidas, mientras que la fractura en frio se produjo cuando estas no funcionaban, bien por no tenerlas encendidas o bien por una avería anterior en las mismas.

En una colisión entre dos vehículos, es frecuente que la lámpara se rompa. En algunos casos, el filamento puede romperse aun cuando la ampolla de cristal no se haya fragmentado. Si el filamento se rompe en frío, por lo general conserva su morfología inicial. Si por el contrario se rompe en caliente, el material muy dúctil se estira y desenrolla, quedando revirado.


Si la ampolla de cristal resulta fracturada, el filamento queda expuesto al oxígeno del aire. Esto por sí solo no afecta a un filamento en frío, si por el contrario el filamento rompe en caliente sufrirá una rápida oxidación adquiriendo un tono negruzco característico.


La ruptura de la ampolla puede arrojar también otras pistas sobre si la lámpara estaba o no encendida. El filamento puede incluso mostrar trazas del cristal de la ampolla, que en contacto con el calor del tungsteno quedan fundidos y depositados sobre él.

No hay comentarios:

También te puede interesar