El síndrome del criminólogo polifacético


Por Carlota Barrios Vallejo 

Queridos criminólogos: me ocurre algo curioso que quisiera plantearos con el fin de averiguar si son sólo cosas mías o también vosotros padecéis lo que yo llamo 'el síndrome del criminólogo polifacético'.

Además de que la Criminología es una ciencia multidisciplinar, durante nuestros estudios nos enfrentamos a asignaturas de una naturaleza muy distinta, que pueden ir desde la Medicina Legal hasta la Economía Política, pasando por Derecho Penal y Sociología.

Al salir de la universidad, uno tiene la impresión de haber estudiado una amalgama compuesta por asignaturas de al menos cinco carreras diferentes, lo cual tiene su parte positiva (formación multidisciplinar, necesaria para cualquier criminólogo), pero también tiene su parte negativa: la posibilidad de padecer el síndrome del criminólogo polifacético, es decir, saber un poco de muchas cosas y ser capaz de abordar muchos temas, pero tener poca capacidad para profundizar de verdad en algo concreto, o como se suele decir, “ser aprendiz de todo pero maestro de nada”.

Si bien ya hay interesantes artículos sobre este tema como el publicado en la Revista Mexicana de Ciencias Forenses (año 4, número 9), llamado “La necesidad de reorganizar y sistematizar el conocimiento criminológico: Las criminologías específicas”, me gustaría exponer el problema de la no especialización del criminólogo con un ejemplo jocoso (y casi podría decirse que patológico).

La Criminología no sólo tiene la particularidad de ser una ciencia social multidisciplinar, sino que todos los días tenemos innumerables ejemplos de campos a los que podríamos aplicar esta disciplina; es tan sencillo como abrir las páginas de un periódico o encender el televisor, porque se nos bombardea por todas partes con estadísticas y datos relacionados con la criminalidad y los problemas sociales que nos interesan como criminólogos, como noticias sobre la falta de recursos en los sistemas judicial y penitenciario, la anomia de los jóvenes (y no tan jóvenes) provocada por la crisis económica, el caso mediático de turno, los crímenes de cuello blanco que nos 'amenizan' la sobremesa cada día...
El síndrome del criminólogo polifacético aparece cuando toda esa teoría que tenemos en la cabeza no puede ser llevada a la práctica, y sin embargo no dejamos de ver ejemplos donde podríamos intervenir profesionalmente. Esto hace que uno se vuelva loco intentando:


- estar al día en todos los campos posibles,
- documentarse sobre quinientas materias diferentes al mismo tiempo, o
- abarcar todos los casos candentes del momento.

Y de verdad, uno puede volverse loco no sabiendo en qué centrarse ni dónde emplear los recursos energéticos y mentales que tiene; por eso es tan importante saber lo que uno quiere hacer en Criminología, ya que es una disciplina amplísima, así como conocer sus recursos personales (tiempo que puede dedicar, ganas de emprender, aptitudes clave, etc).

Creo que lo más importante a la hora de elegir una 'Criminología específica' en la que especializarnos o una materia criminológica en la que centrar nuestra atención, es conocer nuestras habilidades como criminólogos independientes, porque si bien todos tenemos una formación más o menos parecida, cada uno de nosotros tiene unas aptitudes diferentes que le pueden capacitar para trabajar mejor en un campo determinado.

La recomendación que me gustaría lanzar para librarse del síndrome del criminólogo polifacético y centrar el tiro de una vez por todas, es probarse a uno mismo realizando tantas actividades relacionadas con la Criminología como sea posible (¡empirismo puro y duro!).
Así es como uno puede descubrir como aquello que tenía tan claro sobre el papel se le da mal en la práctica o no le gusta tanto como creía, o bien puede sorprenderse desarrollando una faceta que desconocía poseer, así como puede empezar a interesarse por una rama de la Criminología que nunca le había llamado la atención.
Una vez contemos con información suficiente, tengamos identificado algo que nos gusta y además se nos da bien, y veamos qué posibilidades hay de desarrollar esa rama de la Criminología en nuestro país, es el momento de ir a por ello.

A modo de anécdota personal, puedo decir que después de más de medio año 'picoteando' de aquí y de allá, estudiando varias cosas y desarrollando algunos proyectos personales en Criminología, estoy encontrando mi antídoto personal para el síndrome del criminólogo polifacético. No ha sido un proceso corto ni fácil, pero ahora me conozco mejor a mi misma, conozco mejor mis aptitudes y puedo empezar a recorrer un camino que me lleve a una especialización en materia criminológica que considero muy necesario.

Aunque este proceso puede prolongarse durante toda la vida, os animo a conoceros mejor a vosotros mismos como personas y como criminólogos.


En la imágen, una falsa carta de 'Magic' creada ad-hoc para ilustrar este artículo.
En ella aparece 'The Criminologist' (El Criminólogo) un personaje que aparecía en la comedia musical 'The Rocky Horror Picture Show' (1975), interpretado por el actor Charles Gray.
'El Criminólogo' tiene muy claras sus habilidades y tiene una fuerza y resistencia específicas (aunque para los conocedores del juego, quizá esta carta sea un poco exagerada).

1 comentario:

oswaldo Salinas dijo...

Considero como Criminologo que el aceptar las Criminologias especializadas mas que enriquecer nuestra ciencia la empobreceria, el Criminologo tiene bien definido su campo de estudio pero si no se ha avanzado es por el hecho de que se han creado una diversidad de terorias que al fin y al cabo no resuleven ni mejoran para la evoluecion de esta ciencia la cual ha presentado un marcado estancamiento en mexico desde Quiroz Cuaron.

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