Criminología audiovisual


Por Ana Quevedo
Periodista. Licenciada en Criminología y profesora de Lengua/Literatura e Historia de las Civilizaciones
¿Qué es la Criminología audiovisual? La televisión está llena de programas de Sucesos, dónde tertulianos, reporteros o invitados hablan sobre la crónica negra. El cine ha llevado a la pequeña pantalla centenares de hechos reales. Las cadenas de televisión apuestan por las series policíacas, pero ¿se hace un tratamiento adecuado y real acorde con la legislación y los códigos éticos y deontológicos? Periodistas que pretenden ser policías, jueces, psiquiatras o forenses. Cada cual debe saber cuál es su papel pero una simbiosis de todos y un trabajo conjunto puede llevar a retratar mejor la temática criminológica para que espectadores y población en general no perciban una visión sesgada ni irreal. Es decir, un personal branding de la Criminología.
¿Cuál sería la función del personal branding de la Criminología? La principal, formar a los profesionales de los Mass Media, aportándoles las técnicas necesarias para transmitir una información dentro de los cánones criminológicos. Esta figura ya es posible en España: La Universidad de Cádiz ha puesto en marcha el título de Experto Universitario en Criminología Audiovisual (más información: http://bit.ly/Z3xcdX ). Para los directores de dicho curso, el objetivo es formar asesores para los Mass Media “aportándoles las técnicas necesarias para transmitir conocimientos criminológicos dentro de los medios audiovisuales”. ¿Qué necesita un personal branding de la Criminología Audiovisual? Algunas de las materias que se estudian son: nociones de criminología (la criminología no solo es el estudio del delito y del delincuente, también y -muy importante- el análisis de la víctima) y criminalística, ética y deontología, sociología y psicología, análisis crítico del discurso criminológico, así como el conocimiento de la Seguridad europea y del Derecho Penal y Procesal, entre otras materias.
¿Quién no conoce a Sherlock Holmes (creado por el novelista británico Doyle en el SXIX) o al detective Poirot (personaje creado por al escritora británica Agatha Christie)? Personajes que traspasaron la literatura para adentrarse en el mundo audiovisual y que hoy en día siguen siendo la base de muchas series y films.
En las series televisivas la figura del personal branding está ya consolidado. Una de las series más exitosas de esta temporada en España es ‘El Príncipe’. La idea de los guionistas (que ya hicieron otras series de temática policial como ‘El Comisario’) surgió tras la iniciativa de hacer una serie que retratase el tráfico de drogas y el terrorismo internacional. Buscaron noticias en los Mass Media que retratasen la realidad que ellos querían mostrar y fue cuando encontraron el barrio de El Príncipe, ubicado en Ceuta. La realidad se convirtió en ficción y para ello verdaderos agentes de la policía asesoraron y enseñaron a los actores cómo debían actuar, así como nociones básicas del mundo y jerga policial.
En los próximos meses, una cadena de televisión española emitirá la miniserie ‘Los Nuestros’, primera serie española que refleja el trabajo del GOE, Grupo de Operaciones Especiales, más conocidos como los ‘boinas verdes’ (unidad especial del Ejército español). Sus actores han estado asesorados por los propios ‘boinas verdes’, incluso hay dos militares que han participado en la serie. En la producción no hay figurantes civiles disfrazados de soldados: todos son militares de verdad. El GOE también ayudó a la elaboración del guión y en la localización de los escenarios de grabación. El Ejército sólo puso una condición: que la serie fuera lo más real posible. Un coronel les acompañó durante toda la  grabación. Les he instruido como puedo instruir a los soldados de mi pelotón. Han recibido el mismo entrenamiento", declaró un sargento.
Pero el personal branding de la Criminología tiene una labor fundamental: evitar que un suceso se convierta en un circo mediático. Hace unos meses, varias asociaciones de la prensa y facultades de Comunicación pidieron a los Mass Media que fueran “responsables” ante el tratamiento informativo que se estaba dando al caso Asunta (una niña de 12 años y de origen chino que fue asesinada por sus padres adoptivos. Los padres están presos y se baraja la hipótesis que acabaron con la vida de la pequeña para retomar la relación sentimental entre ellos). “Es necesaria la obligación de la información veraz, objetiva e imparcial para que los medios de comunicación puedan trasladar al conjunto de la sociedad toda la información relevante relacionada con el caso", subrayaba el comunicado.
Quizá el precedente fue el tratamiento informativo del caso de las niñas de Alcàsser (tres jóvenes amigas fueron asesinadas en la década de los 90) y que supuso un claro ejemplo de cómo el dolor se convertía en morbo televisado. ¿Dudosa deontología? ¿Falta de rigor y contraste? ¿Espectáculo del dolor? Muchos se excusan en la falta de tiempo y escasez de medios materiales y humanos. Pero cuando se trata de personas, no hay excusas justificables. Y aunque a veces la información prime para la opinión pública, los profesionales de la Comunicación deben regirse por los códigos deontológicos, así como por la legislación vigente y los Derechos Fundamentales.
Qué prima ¿la información o la investigación de las Fuerzas de Seguridad? ¿el delito, el delincuente o la víctima? ¿el derecho a saber y a ser informado? Quizá, las exclusivas o pseudoexclusivas lleven a los informadores a olvidarse de uno de los preceptos que recoge la Constitución Española: artículo 18, el Derecho al honor, a la intimidad personal y familiar de la propia persona.

Nota: foto que acompaña esta noticia actores de la serie ‘Los Nuestros’, que se estrenará próximamente en una cadena de televisión española.


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