PREVENCIÓN EN EL RECLUTAMIENTO TERRORISTA EN LA ACTUALIDAD




David Garriga Guitart
Licenciado en Psicología y Criminología.  Especialista en Mundo árabe e Islámico y Analista de terrorismo Yihadista.

Si bien el terrorismo internacional y su radicalización han evolucionado bastante desde la aparición de los primeros “asesinos” descritos por Brocardus, también es verdad que lo que hoy en día conocemos sobre ellos es más cercano y fiable que las suposiciones que el autor se atrevía a predecir sobre cómo prevenirse de ellos a través de  supuestos  y habladurías que le llegaban a sus oídos. Los servicios de inteligencia internacionales juegan un papel muy importante, no sólo en el conocimiento de las causas de estas diferentes operaciones violentas, sino en la detección en estos grupos de su radicalismo y de su reclutamiento, factores importantísimos para su neutralización y prevención para la ciudadanía.

En los últimos años, Europa se ha visto inmersa en una amenaza constante a la seguridad de sus países democráticos en manos de terroristas nacionales e internacionales que han atentado en diferentes zonas y con diferentes pretextos. Estas amenazas se han movido por una variedad heterogénea de ideologías de base, desde la extrema derecha o izquierda  en la mitad del siglo XX hasta los nacionalistas más radicales que a través de sus acciones violentas buscaban un cambio en la sociedad occidental bajo la ideología más radical. Pero quizá la amenaza más clara en estos últimos diez años haya sido la perpetrada por el terrorismo yihadista en  diferentes países de la comunidad europea.

Desde el atentado del 11-S en Estados Unidos, Europa ha sido diana de varios atentados e intentos de atentado en sus países por parte de terroristas islamistas: 11-M, España; 7 Julio Londres… su aparición, al menos a nivel social, fue a partir de los atentados de Madrid del 11-M. No sólo España y Europa entendió que también podían ser un objetivo del terrorismo islamista, sino que alertó a los diferentes servicios internacionales de que, después del 11-S había una continuidad, no se iban a parar allí, aumentando la sensación de temor e inseguridad entre la población occidental. A este miedo se exteriorizó aun más la xenofobia hacia lo “musulmán” y más en países como el nuestro en los que la historia hace revivir a veces un rechazo hacia un grupo, sólo porque tiempo atrás fueron ellos los invasores. Existe un “factor histórico” en nuestras mentes que tiene mucho peso a la hora de recibir con cierta reticencia a según que tipo de extranjeros. 

Aunque los diferentes contactos con otros tipos de terrorismo pueden aportar características comunes a la hora de entender y actuar frente al “nuevo” terrorismo yihadista en occidente, si es verdad que ha hecho falta poder describir claramente, a parte de las causas, un factor importante a la hora de estudiar dicho problema: la radicalización de sus componentes para poder diferenciar este tipo de terrorismo del de otros grupos violentos. Para ello en este trabajo intentaremos describir, en primer lugar los rasgos del terrorismo yihadista, para poder intentar describir las diferentes fases por las que pasa un individuo en su radicalización para finalmente realizar un análisis de un grupo de riesgo como es el de los centros de Acogida de menores en Barcelona y comprobar si cumplen o no con los consejos de prevención de captación y radicalización violenta ofrecidos por el Consejo de la Unión Europea.



CONTEXTUALIZACIÓN COMPARATIVA


En este primer apartado me gustaría definir lo que entendemos por radicalización, radicalización violenta y las características distintivos del terrorismo yihadista.

            En cuanto a la primera definición, y acogiéndome a la RAE[1], define la radicalización como:

 “conjunto de ideas y doctrinas de quienes, en ciertos momentos de la vida social, pretenden reformar, total o parcialmente el orden político, científico, moral y aun religioso”.

            Si damos un paso más, he intentamos definir radicalismo violento, me acogería a la definición realizada por la Comisión Europea de setiembre 2005 en la que la define como:

 “fenómeno en virtud del cual las personas se adhieren a opiniones, puntos de vista e ideas que pueden conducirles a cometer actos terroristas.”[2]

            Finalmente aportar la definición de radicalismo que realiza Michael Taarnby y que juntamente con la de la Comisión Europea relacionan la radicalización violenta con la posible militancia terrorista:[3]

            “Los cambios en la actitud que conduces hacia la sanción y, en última instancia, la participación en el uso de la violencia para un objetivo político.”[4]

            En cuanto a las fases para llevar a cabo un grupo terrorista podríamos distinguir tres:[5]


1.     Fase de captación: Momento en que se sondea a diferentes personas y comprobar su posición frente a incorporarse a una célula o red terrorista.

2.     Fase de radicalización: pasa de una adhesión ideológica a un compromiso que lleva implícito la utilización de acciones radicales violentas.


3.     Fase de fidelización: Fase de mantenimiento de la fase ideológica, táctica y personal de quien se ha integrado dentro de la célula.


Otro de los factores que creo importantes analizar (para entender mejor los programas de prevención que existen y que se analizaran más adelante como núcleo del trabajo) son las características principales de la radicalización, en general y más en concreto en el terrorista yihadista:

 En un primer punto tendríamos delante un fenómeno nada novedoso. El hecho de que unos individuos, que defienden una ideología, sea de la vertiente que sea, y  asuman unos ideales y unas acciones violentas que acompañan a estos, no es un fenómeno nuevo.

También nos encontramos frente a un fenómeno de unos pocos. Aunque los mass media se encargan de bombardearnos día tras día sobre noticias o mal informaciones al respecto, nos puede parecer que estamos rodeados de terroristas radicales y violentos. Pero no es así. Es un fenómeno bastante minoritario, incluso la mayoría de musulmanes residentes en países europeos creen en la no violencia para acercar el islam a la sociedad occidental.[6]

Otra característica de toda radicalización son sus fases. No estamos frente a un proceso único sino que es necesaria una evolución hacia unos objetivos principalmente extremistas, un proceso en donde los individuos entran y no todos llegaran a radicalizarse de la misma manera que los que lleguen hasta el final. Un viaje que de la misma forma que empieza puede acabar y neutralizarse de manera indefinida.

También nos encontramos frente a una variedad de perfiles que dificultan la clasificación y detección a tiempo de los integrantes de estos grupos radicales violentos. Todo y que realizar un perfil criminológico del yihadista es complicado, si que aparecen varios rasgos identificativos y que aparecen en varios de los componentes de estos grupos. Por un lado los lazos de parentesco y amistad que les une, lazo que les facilita el ingreso al grupo y a su formación terrorista.

Otro factor a destacar es la frustración de estos personajes a nivel social y laboral, llegando a un aislamiento social que potencia que su relación (todo y que se les puede ver integrados en su país de residencia e incluso utilizando los recursos que esta nueva nacionalidad les ofrece) sea únicamente con los miembros de su grupo religioso o étnico.

También la falta de formación y experiencia en actos terroristas tiene fácil solución con un viaje a países concretos en donde pueden aprender y recibir los cursos de adiestramiento necesarios para la realización de técnicas de terrorismo exitosas.

Otra característica sería el arraigo, la mayoría entran en el perfil de jóvenes de segunda y tercera generación de inmigrantes. Su nacionalidad occidental les da más facilidad para moverse por los diferentes países sin llamar tanto la atención y haciéndoles muchas veces más radicales en sus ideas contra occidente que las de sus padres y abuelos.

Finalmente me gustaría destacar la absorción que tiene el grupo sobre estos jóvenes, creando un submundo en donde ellos pueden llegar a desarrollar su personalidad convirtiendo a sus compañeros de equipo en parte de su identidad y que sin él, no son nadie.


ANÁLISIS


Después de describir las características más básicas sobre la radicalización de los grupos terroristas yihadistas analizaremos qué medidas se aplican o se podrían aplicar para prevenir que estos grupos acaben desarrollándose como grupos radicales violentos.

            Según el Consejo de la Unión Europea plantea, de manera muy general, la prevención desde tres líneas de actuación[7]:

·        Neutralizar la actividad de todas las redes de reclutamiento y sus reclutadores.
·        Garantizar que las voces de la opinión mayoritaria entre los musulmanes prevalezca por encima de las de los extremistas.
·        Promover más vigorosamente la seguridad, la justicia, la demografía  y las oportunidades para todos.

Coincido con algunos autores en que las ideas para prevenir la radicalización son buenas y animan a la cooperación de la sociedad musulmana y su implicación en estas medidas,  pero son muy generales, en ningún momento especifica actividades concretas de actuación o más específicas.

Sobre las medidas “generales” de prevención que aconseja el consejo de la Unión Europea, me gustaría citar algunas más “concretas” descritas por Jordán[8] en su artículo, para posteriormente analizar si en el caso de los centros de acogida de menores en Barcelona se están teniendo en cuenta.

En primer lugar  considera oportuno dar un grado de autonomía a los gobiernos municipales. El trabajo desde primera línea hace que el mensaje que queremos trasmitir sobre las medidas de prevención, lleguen realmente a las personas que pueden estar en riesgo de reclutamiento o ya metidos en una radicalización. El trabajo de calle hace que el vínculo “persona-persona” sea más creíble, personaliza las acciones de prevención, facilita la creación de lazos más informales con los individuos inmigrados, conocer sus problemas y preocupaciones y hace más fácil la detección y posible neutralización de posibles casos. Este primer contacto a nivel local es importantísimo para el éxito en la temprana detección de personas o grupos de riesgo.

Un segundo elemento al que hace referencia es el de colaborar entre los diferentes departamentos locales con esta policía de calle. El fenómeno del reclutamiento de jóvenes y su posterior radicalización  podríamos decir que es multidimensional, actúan muchos y muy diversos factores por lo que es importante que pueda haber traspaso de información desde los diferentes servicios sociales, des de educación, sanidad… , ante cualquier situación de alarma.

También es importante para la prevención de estos fenómenos es conseguir que las personas inmigradas puedan sentirse que forman parte de la sociedad en la que viven, para evitar ser captados fácilmente por el discurso extremista y por la protección que les puedan ofrecer estos grupos radicales. Todo y que no hay un perfil claro de los integrantes de estos grupos radicales violentos, un factor que se repite en muchos de ellos es esta sensación de no sentirse miembros de la sociedad occidental en donde residen, personas incluso de segunda y tercera generación. Para ello seria importante facilitar herramientas para potenciar este sentimiento de pertenencia a la sociedad de acogida, para ello propones varias alternativas:

·    Enseñarle que es compatible ser musulmán y miembro de la sociedad occidental.
·    Favorecer el conocimiento de las dos culturas e intercambiar puntos de vista y opinión.
·    Motivar la participación social y el asociacionismo del inmigrante.

Otro factor que nos propone es el de ayudar a que las diferentes corrientes del islam y que son contrarias al terrorismo sean más visibles para la sociedad, comprometiéndose desde éstas a realizar un discurso de crítica y diferenciación de los que es el islam i lo que es el radicalismo islámico.

Finalmente, podríamos agrupar las diferentes propuestas referidas a la manera que tiene que actuar los gobiernos y las instituciones públicas frente a los movimientos radicales para neutralizar con la mayor celeridad y desde la raíz cualquier intento de fuerza en las diferentes sociedades europeas.




[1] R.A.E.: Real Academia de la Lengua Española. En www.rae.es/rae.html

[2] Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo sobre la captación de terroristas: afrontar los factores que contribuyen a la radicalización violenta. Bruselas, 21 de septiembre de 2005, COM (2005) 313 final, Comisión de las Comunidades Europea, p.2.
[3] JORDÁN, J. Políticas de prevención de la radicalización violenta en Europa: elementos de interés para España. Revista electrónica de Ciencia Penal y Criminología. Artículo RECPC 11-05 (2009), pag: 05:3 en http://criminet.ugr.es/recpc

[4] Texto original: “The changes in attitude that lead towards sanctioning and, ultimately, the involvement in the use of violence for a political aim.”
[5] APARICIO DÍAZ,l. : El reclutamiento yihadista: colaboración con banda armada y prueba pericial de inteligencia. Juhad Monitor. Departamento de derecgo Penal Universidad de Granada. O.P. nº 12, 2007.
[6] Encuesta Ministerio Interior 2006: el 4% de la población musulmana en España consideraba la violencia como un método aceptable para difundir creencias religiosas, sobre un 90% de los musulmanes españoles que consideraba que la violencia no debía utilizarse jamás para defender o difundir creencias religiosas. En: www.mi
[7] Council of the European Union: The European Union Srategy for Combating Radicalisation and Recruiment to Terrorism, 24 noviembre 2005, en JORDÁN, J. Políticas de prevención de la radicalización violenta en Europa: elementos de interés para España. Revista electrónica de Ciencia Penal y Criminología. Artículo RECPC 11-05 (2009), pag: 05:7 en http://criminet.ugr.es/recpc

[8] JORDÁN, J. Políticas de prevención de la radicalización violenta en Europa: Elementos de interés para España. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. RECPC 11-05 (2009). En http://criminet.ugr.es/recpc

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