Un sonido característico: AK 47


Por Fernando Alser Qualytel

EL AK 47 es un arma que dispara, y sigue disparando cuando otras armas más modernas han dejado de hacerlo. Complicado explicar y  entender la técnica y mecánica  de su funcionamiento. Pero fácil saber  que su sencillo manejo y robustez le permite seguir operativo  tanto en Afganistán como en Ucrania, en manos de profesionales a sueldo, militares, civiles en rebeldía y unos pocos niños.

Es un arma accionada por gases que utiliza un cierre rotativo. Encima del cañón se encuentra el cilindro de gases, con un émbolo en el interior. Cuando el fusil hace fuego, parte del gas que impulsa la bala por el cañón entra en el cilindro y empuja el émbolo hacia atrás. El extremo trasero del émbolo emerge por la parte superior de la recámara y entra en contacto con el portacierre, al que obliga a retroceder. El cierre tiene un tetón inserto en una estría del portacierre, de modo que cuando éste retrocede hace que el cierre gire. Ello desbloquea los tetones del cierre de unas acanaladuras situadas en la parte posterior  del cañón y, a medida que el portacierre sigue reculando empujado por el émbolo, fuerza hacia atrás el cierre, ahora descerrojado, y extrae y expulsa el casquillo vacío. Al mismo tiempo, ese movimiento de reculada ha comprimido un muelle de retorno que cuando finaliza, ese muelle devuelve hacia adelante al cierre y al portacierre. La cara del primero recoge un nuevo cartucho  del cargador, lo introduce en la recámara y se detiene. El portacierre, que sigue avanzando, obliga al cierre a girar para que sus tetones se engarcen en las acanaladuras del cañón. El fusil está listo para hacer un nuevo disparo. Cuando retrocedía, el portacierre montó un martillo interno; ahora éste se libera al tirar del disparador, avanza y golpea en la aguja percutora del cierre. El AK 47 puede hacer fuego semiautomático o totalmente automático. En el fuego automático, cuando el portacierre se desplaza hacia adelante para acerrojar de nuevo los mecanismos, desplaza una palanca que libera el martillo. El automatismo continuará mientras quede munición y la voluntad de un dedo mantenga presionado el disparador. Cualquier tirador puede empuñar esta arma, insertar el cargador en el brocal, tirar hacia atrás de la palanca de montar y soltarla para dejar cargado el fusil. En el costado derecho del cajón de mecanismos tiene la palanca  de selección de tiro y de seguro, una larga pieza cargada por un muelle. Al empujarla  hacia arriba se  habrá bloqueado el disparador, al tirar hacia atrás del cierre, se puede comprobar si hay un cartucho en la recámara. Al presionar hacia abajo la misma palanca selectora, en su primera posición está lista para hacer fuego automático y en la inferior  para tiro semiautomático. El ruidoso movimiento de este selector da al AK 47 un sonido característico.


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