EL ESTADO DE NECESIDAD


Por Fernando Alser Qualytel

Cuando la persona ha agotado todos sus medios alternativos lícitos para evitar el mal que le amenaza, sin otra posibilidad que acudir a la vía delictiva, podemos encontrarnos ante un caso de estado de necesidad. El estado de necesidad es una eximente que excluye la responsabilidad del sujeto cuando chocan dos bienes jurídicos protegidos de igual valor. Es la necesidad que surge del conflicto urgente y real, en una situación grave que requiere de una acción inminente y que no ofrece otra alternativa para evitar un mal mayor.

Es la amenaza sobre el necesitado/a que impele al sacrificio de un bien para salvar otro o la infracción de un deber. Es preciso que el sujeto se encuentre en estado de necesidad objetiva, amenazado/a por un peligro inminente de sufrir un mal, que su acción de lesionar otro bien jurídico sea la única manera de evitar esa amenaza y que la acción del sujeto sea en estado de necesidad: el sujeto actúa de esa manera motivado por su situación. También se admite el estado de necesidad cuando se actúa  contra un bien jurídico protegido cuando esa acción es en auxilio de otra persona que se encuentra en una situación de peligro e inminente. Atendiendo siempre que el mal que se trate de evitar no sea menor que el causado por el necesitado, que  la situación de necesidad no haya sido provocada intencionadamente por el sujeto necesitado y que el necesitado no tenga por razón de su cargo u oficio la obligación de sacrificarse.

Se estima  causa de justificación el supuesto de bienes de diferente valor y causa de inculpabilidad los de igual valor: el clásico ejemplo de los náufragos que niegan un salvavidas a un tercero para salvar su propia vida. Respecto de la proporcionalidad  del mal causado, si el mal que se quiere evitar es superior o igual en gravedad al delito  cometido para querer evitarlo, sin otra alternativa al alcance en ese momento, la eximente de estado de necesidad se aplica de modo completo. Será una eximente incompleta si se aprecia que la acción delictiva causa un mal superior mínimo al mal que se pretende evitar.

Es ejemplo ese hurto famélico, en el que un ser humano realiza un hecho ilícito que atenta contra la propiedad o cualquier otro bien jurídico  con el fin de no morir de hambre o sufrir sus efectos.  En el mundo del siglo XXI muchos seres humanos viven en permanente estado de  necesidad, en cualquier rincón del mundo, sin otra aspiración ni necesidad que dar un salto por la supervivencia.                                                                                                                                                                                               

No hay comentarios:

También te puede interesar