ACCIDENTOLOGÍA VIAL. FACTOR ESTRUCTURAL O FACTOR CAMINO. (LOS TOPES)



ACCIDENTOLOGÍA VIAL

FACTOR ESTRUCTURAL O FACTOR CAMINO. (
LOS TOPES)

POR EL LIC. MARIO MURRIETA

Los topes, pese a no existir dentro de las regulaciones urbanas oficiales, llegaron para quedarse en las ciudades que adolecen de una cultura vial. 
Los topes son sólo para ser usados como control de velocidad en vialidades de colonias cerradas (por ejemplo, donde puede haber menores de edad caminando o jugando en la vialidad).

El diseño, análisis y evaluación de los dispositivos para el control del tránsito, difieren dependiendo de si son aplicados con el propósito de: controlar la velocidad o el controlar el crucero.

1) Los dispositivos para el control de la velocidad del tránsito o los aspectos geométricos, se instalan con el propósito específico de reducir la velocidad del vehículo en cierto tramo del arroyo vehicular. Estos incluyen las señales de alto, semáforos, estrechamientos de la calle o avenida, así como una variedad de obstáculos físicos construidos dentro de la misma vía, que incluyen reductores de velocidad, boyas y vibradores. El propósito es llevar a los vehículos a disminuir, total o parcialmente su velocidad en varios puntos; en teoría, esto evitará un desarrollo de  exceso de velocidad.

2) Un dispositivo de control de crucero, por otro lado, tiene la intención de controlar el movimiento de los usuarios del arroyo en un sólo lugar, generalmente señalando el derecho de vía de los vehículos deteniendo flujos conflictivos. Ejemplos de los dispositivos del control de crucero son los semáforos y las señales de alto en las intersecciones, u obstáculos físicos, adyacentes a importantes cruceros como escuelas u otros.

LOS TOPES COMO UN CONTROL DE LA VELOCIDAD.-

El uso de topes para el control de la velocidad es extremadamente controversial en todos los países.

La mayoría de los Ingenieros en Transporte están de acuerdo en que la mejor forma de controlar la velocidad, es por medio de un programa bien manejado encaminado hacia el cumplimiento forzoso de la política de los límites de la velocidad, incluyendo el monitoreo sistemático de la velocidad y la aplicación consistente de multas a infractores.

Desafortunadamente, pocas ciudades en la República Mexicana tienen un cuerpo policiaco de tránsito capaz de implantar esta clase de programas, así es que deben buscarse otras soluciones.

El defecto básico de los dispositivos para el control de la velocidad es que suelen resultar contraproducentes. En cualquier carretera urbana existe una velocidad máxima segura, por lo general en el rango de los 40-80 km/h. Los accidentes que ocurren son por conducir vehículos por arriba de este límite.

Los obstáculos hacen que las personas que manejan un vehículo disminuyan su velocidad casi totalmente en ciertos puntos, pero les permite viajar a cualquier velocidad en los puntos intermedios. No obstante, según la evidencia reportada, los obstáculos por sí mismos pueden causar accidentes.

Los topes nunca deben usarse para el control de la velocidad en ciudades que cuentan con una organización efectiva de policía de tránsito. Sin embargo, para ciudades que no cuentan con una policía de tránsito efectiva, existen ciertas circunstancias donde los topes son la única solución para resolver los problemas del exceso de velocidad.

Vías locales.-

Los topes se pueden construir en calles de colonias residenciales cerradas para el resto de los usuarios, a intervalos de no menos de 50 m, pero solo si son solicitados por la mayoría de los residentes.

Diseño de topes.-

Los topes al no estar contemplados en ninguna regulación oficial urbana, carecen de un diseño propio basado en la ingeniería de transito; se construyen de manera empírica, por lo que se encuentran de diferentes tamaños, formas y colocados en lugares no propios para su construcción como por ejemplo en pendientes descendentes o a la salida de una curva.

El supuesto propósito de un tope no es llevar al conductor a realizar la acción de detener completamente al vehículo, sino a una reducción de la velocidad estimada entre 5 y 10 km/h. Esto conduce a provocar daños a la suspensión de los vehículos y a tener un sistema exhausto, así como a un alto gasto de gasolina y por consiguiente un aumento a la contaminación ambiental, independientemente  que en la mayoría de los casos se carece de señales preventivas indicando a los conductores de su existencia, lo que los convierte de una posible solución a un verdadero peligro para el tránsito.

Una investigación llevada a cabo durante los años setentas en el TRANSPORT AND ROAD RESEARCH LABORATORY de Inglaterra (TRRL), determinó que la forma parabólica con un perfil bajo es el diseño más eficiente para obstáculos viales, ya que permite al tránsito viajar a una velocidad razonable (10 km/h), pero todavía infringe un fuerte golpe al tránsito de alta velocidad.


Se puede concluir que los topes son un monumento a la imprudencia.

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