El maltrato a los animales: impunidad en la C. Valenciana


Por Núria Querol Viñas

Esta semana la noticia publicada por el periódico 20 minutos sobre la impunidad de las infracciones relacionadas con el maltrato animal ha enojado y sorprendido a los lectores. Según el citado artículo de Carlos Navarro la mayoría de denuncias impuestas por la Policía Local en este sentido no llegan a prosperar. Así, según datos a los que ha tenido acceso 20minutos, los agentes pusieron el año pasado 83 multas por maltrato o abandono de animales. Sin embargo, de ellas, el Ayuntamiento solo pudo abrir 6 expedientes sancionares. Las multas por esta infracción pueden llegar a los 6.000 euros.

El concejal de Coordinación Jurídica, Félix Crespo, ha explicado que existe "una amplia casuística" por la que las multas pueden no prosperar: "Pueden existir defectos de forma en la denuncia policial que hagan imposible la tramitación o puede que el denunciado recurra y se acepte el recurso". Crespo ha comentado también que es posible que la cifra de multas se incremente ya que puede haber "recursos por resolverse o algunas que se estén aún tramitando". La misma situación se da con las denuncias por no llevar el chip identificativo obligatorio o por no recoger los excrementos de los perros, que pueden llegar a 750 euros.

En este sentido, por la primero de las infracciones durante el año pasado tan solo se abrieron 24 expedientes sancionadores de las 742 multas impuestas, mientras que por la segunda fueron 35 los expedientes abiertos de las 118 multas de los agentes por no retirar las deposiciones. Al respecto, desde la protectora Modeprán han exigido al Ayuntamiento más medios y más contundencia policial para frenar los casos de maltrato y de abandono, así como un mayor control del chip. Y es que, solo el año pasado entraron a sus instalaciones 1.157 perros abandonados, la mayoría de ellos sin portar el chip identificativo. En la CCAA existe, paradójicamente, la primera unidad policial especializada en maltrato a los animales, la UPROMA (perteneciente a la Policía Local de Castelló).

El bufete de Abogados Valentín realiza un interesante artículo sobre las consideraciones sobre el maltrato a los animales, la legislación y su interpretación. Recordamos que en España el maltrato animal está castigado por el Código Penal, (en adelante CP), diferenciando entre delito y falta, dependiendo del resultado final

¿En qué se diferencia? Para tratarlo como delito tiene que tratarse de un animal doméstico y el resultado tiene que ser la muerte del animal o lesiones graves. La falta se caracteriza en que, en estas, los animales pueden ser domésticos o que estén en espectáculos ilegales, y cuando el maltrato se considere cruel pero sin tener el resultado para encajarlo como delito. Así se distingue: Artículo 337 CP: castiga con la pena de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales, al que por cualquier medio o procedimiento, maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud. Artículo 632.2 CP que castiga con la pena de multa de 20 a 60 días o trabajos en beneficio de la comunidad de 20 a 30: Los que maltrataren cruelmente a los animales domésticos o a cualesquiera otros en espectáculos no autorizados legalmente sin incurrir en los supuestos previstos en el artículo 337.

¿Qué se considera animal doméstico? Por tanto, primeramente hay que diferenciar lo que se entiende por animal doméstico, siendo así al que se cría y se reproduce para convivir con el ser humano. También pueden incluirse en este concepto los animales salvajes domesticados que son los que habiendo nacido silvestres y libres son acostumbrados a la vista y compañía de la persona, dependiendo definitivamente de ésta para su subsistencia, y los que se crían por el hombre para la producción de carne, de piel o de algún producto útil para el mismo y los animales de carga y los que trabajan en la agricultura. Por lo que se deja fuera de la norma a los animales salvajes.

Entendiendo que con esta expresión se pretende excluir del precepto las corridas de toros. Por tanto, respecto al delito, el precepto señala que esta conducta de maltrato debe “causar la muerte o provocar lesiones que produzcan un grave menoscabo físico”. Es un delito de resultado contra la vida o la salud del animal. Por lo que el maltrato psíquico no podría encuadrarse dentro de este artículo y que desgraciadamente es bastante habitual, se da por ejemplo en los perros atados y enjaulados durante largos periodos de tiempo donde el sufrimiento psíquico del animal es evidente Este maltrato psíquico suele encuadrarse por la vía del art. 632.2 C, donde encajarían los supuestos que no llegan a producir el resultado recogido en el 337, es decir un maltrato cruel, sin llegar a producir la muerte o lesiones graves y también el maltrato a animales no domésticos en espectáculos ilegales, por ejemplo las conocidas peleas de gallos.

Inconvenientes

Uno de los principales inconvenientes, es que, hay que estar a lo que el Juzgador entienda por crueldad, pues por ejemplo la Audiencia Provincial de Valencia (Sección 4ª) Sentencia núm. 267/2001 de 22 octubre ha resuelto: “Por cerril y canalla que pueda ser la acción de dar una patada a un perro faldero, no pasar de ser eso, no es cruel, algo que debe reunir las connotaciones que dice la Sentencia apelada para que puede calificarse la acción como tal”. Además, de la pena señalada, hay que cargar con la responsabilidad civil que se derive, pues todo responsable criminalmente de un delito o falta se encuentra obligado a reparar los daños y perjuicios causados y dicha reparación comprende la reparación del daño así como los daños y perjuicios. Nuestro TS ha venido sosteniendo que dicha reparación abarca todos los daños y perjuicios que la víctima haya sufrido, por el hecho delictivo, incluso los morales, debiendo añadirse que dichos perjuicios, además de poder ser establecidos mediante las correspondientes notas de gastos y/o facturas etc., también pueden ser establecidos por el juzgador según su prudente decisión y en atención a lo acreditado en el procedimiento.

Así son numerosas las Sentencias en que atendiendo a que los gastos de asistencia y tratamiento veterinario son consecuencia directa del delito y en consonancia con ello, se ha estimado la obligación de resarcir los gastos necesarios para la curación del animal maltratado a la entidad que lo haya asumido. Aparte de la regulación del maltrato animal en el CP, muchas CCAA tienen a nivel administrativo una ley de protección de los animales, en concreto la Canaria es tan antigua que las infracciones aparecen recogidas en pesetas, es la Ley 8/1991 de 30 de abril, que recoge el maltrato animal como infracción muy grave (art. 24.3) y lo sanciona con multa de 250.001 a 2.500.000 pesetas y que puede comportar la clausura temporal de las instalaciones, locales o establecimientos respectivos, así como la prohibición de adquirir otros animales por un período máximo de diez años.


En la imposición de las sanción se tendrá en cuenta, para graduar la cuantía de las multas y la imposición de las sanciones accesorias, la trascendencia social o sanitaria, el perjuicio causado por la infracción cometida, el ánimo de lucro y la cuantía del beneficio obtenido en la comisión de la infracción y la reiteración o reincidencia en la comisión de infracciones.

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