ABSENTISMO ESCOLAR: perspectiva educativa, social y jurídica

Ana Quevedo
Periodista. Licenciada en Criminología y profesora de Lengua/Literatura e Historia de las Civilizaciones

¿Qué es el absentismo escolar? Es la ausencia, total o parcial, de niños y adolescentes en los centros docentes en edad de enseñanza obligatoria. Es un problema educativo, familiar y social y desde esas perspectivas debe ser analizado. Según el último informe PISA (Program for International Student Assessment)[1], el 28% de los alumnos españoles de 15 años ha faltado uno o más días a clase sin una justificación durante las últimas semanas (incluso, en algunas comunidades autónomas de España el porcentaje se duplica).
La educación es, tal y como recogen algunos protocolos educativos, no sólo un derecho sino un elemento imprescindible en el desarrollo personal, social y profesional de las personas y es la garantía de igualdad de oportunidades y de libertad. La Educación es un vehículo en el desarrollo de las capacidades personales, condicionante del futuro del alumno.[2]
Una sociedad sin educación lleva a una sociedad analfabeta, con un alto riesgo de delincuencia y altos índices de exclusión social, sin olvidar un difícil progreso social. Aprender y conocer es esencial en una comunidad que quiera avanzar. Desde el punto de vista social, los absentistas son percibidos como delincuentes potenciales que pueden alterar el orden social. ¿Cuáles son los indicadores de riesgo del absentismo escolar? Tener antecedentes en hermanos, progenitores despreocupados o excesivamente protectores, rendimiento educativo inferior y/o desmotivación.
La problemática del absentismo escolar está ligada a múltiples factores de tipo personal, social, familiar y escolar. Para prevenirlo y evitarlo habría que, en primer lugar, conocer cuáles son las causas que lo provocan y en segundo lugar actuar sobre los factores que inciden en el”, explica Silvia Beneyto, docente de Ciencias Sociales y experta en fracaso escolar. Beneyto propone una serie de actuaciones para prevenir o erradicar el absentismo escolar:
- Favorecer la asistencia a clase del alumno absentista, teniendo en cuenta su realidad personal, es decir, flexibilizando horarios e implantando programas específicos (Programa de Diversificación Curricular, Programas de Formación Profesional Básica…) con el fin de atender a sus necesidades.
- Fomentar la relación familia-escuela, concienciando a las familias de la importancia de la educación de sus hijos, manifestando interés por sus problemas familiares, informando de manera asequible y cercana, estimulando su colaboración con el centro educativo adquiriendo un compromiso de asistencia a clase por parte de sus hijos…
- Sensibilizar y hacer partícipe a toda la comunidad educativa para favorecer el éxito de un programa de intervención ante el absentismo escolar.
Sin duda, es necesaria la aplicación de programas de prevención, resolución y seguimiento individual de cada caso programa de prevención de absentismo escolar. La divulgación de la información, en la fase previa, es esencial y en ella deben participar la comunidad educativa, familiares así como los propios absentistas. En esta fase es clave la motivación y concienciación. Recuerdo un caso en el que una adolescente no quería seguir estudiando tras finalizar la Educación Obligatoria (en España corresponde desde los 6 a los 16 años) porque, decía, que no le gustaba aprender y no le llamaba la atención ninguna profesión. Un dato importante de este caso: cuando la joven era pequeña y recibía un libro por su cumpleaños, sus padres decían que “otro libro más para coger polvo en la estantería”. En lugar de motivarla y sentarse con ella a leer le transmitían la idea de que “los libros no servían para nada”. Si la comunidad educativa es esencial para luchar contra el absentismo, sin duda la familia es el factor primordial ya que es el primer agente socializador. “La actitud hacia la educación, la cultura y la escuela que los padres sean capaces de transmitir a sus hijos, ejerce una gran influencia en el proceso de enseñanza”[3]. En cambio recuerdo a una niña (no más de 10 años) como se abrazó y acarició la versión infantil de El Secreto cuando su madrina se lo regaló. O a todos aquellos pequeños que con tan solo dos y tres años se van a la cama con su cuento para que sus papás se lo lean.
En la detección de los casos cuánto antes se actúe, más posibilidades de éxito habrá en erradicar el absentismo. Es como en una grave enfermedad, si se detecta en la fase previa muchas más posibilidades habrá de curarla.
Desde el ámbito legal[4], el incumplimiento de los progenitores de la escolarización de sus hijos (en la enseñanza obligatoria) puede llevar a la pérdida de la patria potestad, aunque lo más común es la condena de pago de multas. En España se han dado varios casos como el de un Juzgado de Motril que condenó a una madre a pagar una multa de 1.440 euros  por permitir que sus hijas de 13 años faltase a clase durante casi dos años. En Alicante, el juzgado de lo Penal número 2 condenó a unos padres a pagar 2.160 euros por un delito de abandono de menores al no evitar el absentismo escolar de sus hijos durante un curso (dos de ellos cursaban ESO y los otros dos primero y cuarto de primaria).
La desmotivación, como ya he comentado al principio de este post,  es una de las causas más importantes del abandono del aprendizaje. ¿Por qué voy a aprender algo que no me gusta? ¿Para qué me sirve? Son algunas de las preguntas que están en la mente no solo de adolescentes, sino que también de un alto porcentaje de adultos. Debido a la situación actual de crisis económica muchos de estos interrogantes rondan por la cabeza de, desgraciadamente, mucha gente: ¿Para qué voy a estudiar si no hay trabajo? ¿Para que voy a estudiar si voy a terminar trabajando en otra cosa y ganando por debajo del salario mínimo interprofesional? ¿Para que quiero estar cinco años –como mínimo- estudiando para estar sirviendo luego cafés como muchos de mis familiares? ¿Para qué voy a dedicar mi tiempo a estudiar si voy a tener que emigrar? Más de dos millones de jóvenes españoles han emigrado en los últimos dos años a otros países europeos, la mayoría no ejercen su profesión.


[1] Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA
[2] Protocolos de actuación en centros educativos de Alicante (España)
[3] Patricia Giménez, estudio Fracaso escolar.
[4] El articulo 27 de la Constitución Española señala en su punto 4 que la enseñanza es obligatoria, además de gratuita.

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