EXAMEN PERICIAL DE LAS LÁMPARAS O FAROS DE UN VEHÍCULO ACCIDENTADO. (Primera parte)


Por el Lic. Mario Murrieta.

El sistema de iluminación en los vehículos es uno de los elementos más importantes de la seguridad activa de los mismos, tienen una doble función muy importante la de VER y sobre todo, SER VISTOS. Por estas dos razones, se convierten en un elemento de alta importancia para garantizar la seguridad de los ocupantes del vehículo y evitar accidentes.

En ocasiones, existen testimonios contradictorios sobre si alguno de los vehículos implicados en un accidente de tránsito llevaba o no accionado su sistema de iluminación. En estos casos es necesario efectuar un examen detallado de las lámparas o faros en busca de evidencias que permitan resolver esta cuestión.

Por lo tanto el propósito de examinar los faros o luces de un vehículo que participo en un accidente es para descubrir y, en su momento comprobar, si estos (as) estaban encendidos (as) o apagados (as) en el momento preciso del impacto en un accidente de tránsito.

La gran mayoría de los faros de los vehículos cuentan con uno o dos filamentos, una base, una forma y diámetro del bulbo o bombilla, voltaje y watts de potencia. (Ver figura 1).

Hoy en día la mayoría de los faros o luces que se encuentran en los vehículos son “Incandescentes”, en la inteligencia que una lámpara de incandescencia o lámpara incandescente es un dispositivo que produce luz mediante el calentamiento por EFECTO JOULE de un filamento metálico, en concreto de WOLFRAMIO, hasta ponerlo al rojo blanco, mediante el paso de corriente eléctrica, dicho de otra manera la corriente eléctrica que corre a través del filamento de alambre eleva su temperatura hasta hacerse incandescente, este fenómeno ocurre a temperaturas de 4000 grados Fahrenheit, 22000 grados centígrados.

Para la elaboración de los filamentos se utiliza el TUNGSTENO, material que tiene un punto de fundición más alto que la temperatura requerida para su incandescencia, razón por la cual los filamentos no se deforman, ni se destruyen al estar expuestos a grandes temperaturas. Los bulbos incandescentes forman capsulas de vidrio herméticamente cerradas alrededor de los filamentos, porque el TUNGSTENO y otros metales se oxidan cuando se les expone al oxígeno; con el tiempo el TUGSTENO se evapora del filamento dentro del bulbo, causando que este se obscurezca, y creando agujeros y lugares ásperos en el filamento. Las porciones debilitadas del filamento eventualmente se funden con el tiempo y la lámpara se quema. Si la cobertura de vidrio se quiebra y le entra oxígeno, producirá que el filamento se “oxide” rápidamente, se pone oscuro; el TRI-OXIDO DE TUNSGTENO BLANCO se riega en las porciones frías de la lámpara o faro; el filamento se debilita y se funde haciendo que la lámpara o faro se queme.


Continuará.

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