En este articulo no revisaremos la violencia hacia los animales sino, con motivo de la conmemoración del 11M, el vínculo terapéutico que proporcionan los animales para ayudar a desarrollar resiliencia


Por Nuria Querol
En este articulo no revisaremos la violencia hacia los animales sino, con motivo de la conmemoración del 11M, el vínculo terapéutico que proporcionan los animales para ayudar a desarrollar resiliencia. El agente de la Guardia Civil, Ignacio González, fue a su vez víctima y respondiente de la tragedia de Atocha. Tal como ha afirmado en entrevistas, sus apoyos para superar el trauma han sido su familia, el deporte y sus perros. ¿Cómo ayudan los animales en la recuperación de víctimas? ¿En qué consiste el llamado vínculo humano-animal? Los animales de compañía forman parte de nuestra vida cotidiana. En España se estima que hay cinco millones de aves, dos millones de gatos, tres millones y medio de perros y diez millones de peceras y acuarios. En Norteamérica se calcula que el 50% de las casas tienen un animal de compañía. Estas cifras nos hacen evidente que hemos hecho imprescindibles a los animales en nuestra sociedad, sea por cuidarlos, protegerlos o para hacernos compañía. En uan encuesta reciente de la American Animal Hospital Association en USA se evidenció que: El 75% de los dueños de perros y el 69% de los dueños de gatos pasan por lo menos de 45 minutos a más de una hora cada día en actividades con sus animales. 

El 69% de los dueños de perros y el 60% de los dueños de gatos, dijo que les dan a sus animales tanta atención como lo harían con sus hijos. 

El 57% dijo que los gatos duermen con ellos, mientras que el 59% dijo que sus perros duermen con ellos o al lado de la cama. 

El 76% se sienten culpables si no pasan suficiente tiempo con sus animales

Para comprender la base de los efectos terapéuticos de los otros animales, es necesario recuperar el concepto de biofilia, definido como la necesidad de los humanos de interactuar con una cierta cantidad de otras especies en favor del propio bienestar y de la salud mental. El término fue creado por Edward O. Wilson.

Otro concepto clave acuñado en los últimos años es el de “Human-animal bond” que podría traducirse como el vínculo humano-animal. Se define como la relación dinámica entre las personas y los animales en que cada uno influye en el estado psicológico y fisiológico de los demás.La interacción humano-animal tiene profundas consecuencias fisiológicas: las personas en contacto con los animales experimentan una disminución en la presión arterial, reducción de la ansiedad, y una sensación general de bienestar.Al observar el comportamiento de los animales, los niños aprenden a ser más cuidadosos, más empáticos y más responsables.El valor terapéutico de los animales para las personas socialmente aisladas en residencias, hospitales, orfanatos, cárceles y ha sido documentado.La gente en la presencia de animales se percibe más feliz y saludable. 

Hay evidencias de que ya en la antigua Grecia se daban paseos a caballo a personas que padecían enfermedades incurables como parte de la terapia para aumentar su autoestima. Así pues, desde tiempos remotos los animales han sido utilizados por el hombre como parte de la terapia de sanación y/o paliación de enfermedades.

En 1792, se incorporaron animales en el tratamiento de los enfermos mentales en el York Retreat, Inglaterra, como parte de un enfoque innovador para reducir la administración de fármacos las restricciones.

En 1867, los animales fueron utilizados en el tratamiento de pacientes epilépticos en Alemania. A los pacientes se les permitió interactuar y cuidar animales tales como pájaros, gatos, perros y caballos.

El primer uso terapéutico de animales en los Estados Unidos fue en 1919 en el Hospital St. Elizabeths en Washington, DC, cuando el Superintendente Dr. WA White recibió una carta del Secretario del Interior de FKLane sugiriendo el uso de perros como compañeros para los pacientes del hospital psiquiátrico. Posteriormente, el primer uso extensivo de los animales de compañía en los Estados Unidos se produjo desde 1944 hasta 1945 en el Hospital de Convalecientes del Ejército del Aire en Pawling, Nueva York. 

Los pacientes que se recuperaban de las experiencias de la guerra trabajaban en la granja cuidando cerdos, vacas, caballos y aves.

James H.S. Bossard publicó en 1944 publicó un trabajo sobre el efecto terapéutico de tener un perro. En 1962, Boris Levinson publica en "Mental Hygiene" el artículo "The Dog as a Co-Therapist", donde explica el valor terapéutico de un perro en la consulta del psicólogo.

En 1966, Erling Stordahl, un músico ciego, fundó en Noruega el “Centro Beitostolen” para la rehabilitación de invidentes y personas con discapacidad física, donde perros y caballos intervinieron en el programa para animar a los pacientes a hacer ejercicio.

Es a partir de los años 60 cuando, impulsados por las investigaciones de Levinson, se empezaron a efectuarse numerosos estudios sobre la influencia de los animales de compañía en la salud humana. Desde entonces, se han encontrado numerosos beneficios en el aspecto físico, mental y social.

En 1980 E. Friedman, J. Lynch y S. Thomas publicaron un estudio realizado con 92 pacientes: "Animales de compañía y supervivencia en pacientes un año después de ser dados de alta de una unidad de cuidados coronarios". El Dr. Lynch explica que la ausencia de apoyo social, el creciente aislamiento y la soledad (relacionada con un mayor riesgo de hipertensión, enfermedades coronarias, apoplejía y arritmias) son factores que contribuyen al riesgo creciente de mortalidad prematura en las naciones post-industrializadas, especialmente por enfermedades coronarias. Lynch hace una distinción entre la fisiología de la exclusión (lucha/huída, alienación) y la fisiología de la inclusión (relajación, menor inquietud autonómica y longevidad aumentada). Esto último viene facilitado por los animales de compañía, aumentan la comunicación y la integración social.

BENEFICIOS DEL VÍNCULO HUMANO-ANIMAL

Cualquier persona, especialmente los ancianos y los niños, mejora su calidad de vida cuando tiene un animal de compañía para cuidar. 

BENEFICIOS FISIOLÓGICOS

Este mes de mayo, la American Heart Association ha elaborado una recomendación explicando que la tenencia de animales y realizar ejercicio físico con ellos tiene un efecto beneficioso sobre los factores de riesgo cardiovascular. 

Podemos hablar de mejora de la presión arterial, disminución del estrés, mejora de la salud mental, facilita la socialización y mejora la autoestima. 

Numerosos estudios destacan los beneficios fisiológicos de la interacción con los animales.

Ya sea de manera activa o pasiva, tienden a reducir los niveles de ansiedad, y por tanto disminuir el inicio, la gravedad, o progresión de enfermedades relacionadas con el estrés .1 

Además, se propone que la reducción de la presión arterial a través de la interacción con perros es equivalente a la conseguida por una dieta baja en sal o reduciendo el alcohol .2 

La tenencia de animales de compañía y otras interacciones con animales, como acariciarlos han, demostrado beneficios cardiovasculares: 

• Aumento de la supervivencia tras un infarto de miocardio en los pacientes que tenían animales de compañía.3 

• Disminución de factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, particularmente disminución de la presión arterial sistólica, el colesterol plasmático y los triglicéridos.4 

• Disminución de la frecuencia cardiaca al acariciar a un perro o contemplar los peces en un acuario.5, 6,7 

• Una mayor reducción de la respuesta de estrés cardiovascular en la presencia de un perro en comparación con la presencia de amigos o parejas.8 

• Disminución de frecuencia cardiaca, aumento de la temperatura de la piel, y disminución de la tensión muscular en los ancianos que contemplaban un acuario.9 

• Mejora de los niveles dopamina y endorfinas (asociadas con el bienestar) y la disminución de los niveles de cortisol (asociado a situaciones de estrés) después de una sesión de 30 minutos de interacción con un perro.10 

• Reducción de los niveles de cortisol en los profesionales sanitarios después de 5 minutos interactuando con un perro11 

Otros estudios documentan que los niños expuestos a animales de compañía durante la primera etapa de la vida, mejora la función inmunitaria: 

• Menos alergias y menos sibilancias en el asma en niños expuestos a animales de compañía durante la infancia .12, 13,14,15,16 

• Protección contra el asma y las alergias en adultos de 28 años expuestos a animales de compañía18,17 

Diversos estudios documentan los beneficios de salud general de la tenencia de animales y la interacción con ellos:

• Menor frecuencia de enfermedades y menor susceptibilidad de infecciones del tracto respiratorio superior en relación a la disminución de los niveles de IgA después de acariciar un perro. 18 

• Aumento de la función pulmonar y la calidad de vida en general en los pacientes trasplantados de pulmón a los que les permite tener un animal de compañía19 

• Menor Percepción del dolor en niños sometidos a cirugía mayor después de participar en programas con animales de compañía .20 

• Una reducción significativa en los problemas menores de salud en la al menos 10 meses después de adquirir un perro.21 

• Menos visitas anuales al médico en personas mayores que tiene animales respecto a las que no tienen.22 

BENEFICIOS PSICOLÓGICOS

Muchos estudios se han ocupado de la contribución de los animales en el bienestar psicológico. Un estudio encontró que los propietarios de gatos en Australia obtuvieron mejores puntuaciones referentes al bienestar psicológico que los no propietarios.23 Otros estudios han sido más específicos, centrándose en eventos vitales estresantes como el duelo, la enfermedad y la falta de vivienda. Los resultados de estos estudios a menudo indican que los animales juegan un importante papel de apoyo, reduciendo la depresión y la soledad, así como ofreciendo compañía y el sentimiento de responsabilidad. 

Un grupo de estudios, realizados recientemente en personas de edad avanzada en situación de duelo, demostró que: 

• Las mujeres viudas recientes que tenían animales de compañía experimentaban de manera significativa menos síntomas físicos y psicológicos y consumían menos medicación que las que no tenían animales.24 

• En pacientes ancianos en situación de duelo con poca red social, la convivencia con animales si mantenían un estrecho vínculo se asoció a menos síntomas depresivos 25 

Otro grupo en pacientes con SIDA, concluyó que: 

•: Los pacientes con SIDA declararon que sus animales les ofrecían compañía y apoyo, los ayudaban a reducir el estrés y les daban un sentido vital 26 

• Declararon que los gatos eran un importante apoyo para evitar la soledad.27 

• Los que tenían poca red social pero animales de compañía, referían menos depresión que los que no tenían.28 Un tercer grupo de estudios, llevados a cabo con personas sin hogar mostró que: • Los propietarios de animales que tenían un estrecho vínculo con sus animales explica que eran las únicas relaciones que tenían y que no irían a vivir a una vivienda que no les permitiera la entrada. .29, 30 

• Más del 40% de los adolescentes sin hogar informaron que sus los perros eran el medio principal de hacer frente a la soledad.31 

Los estudios se centraron en los perros de servicio han mostrado en general mejora de la calidad de vida de sus compañeros humanos: 

• Los participantes informaron de una mayor sensación de autoestima, disminución de la soledad, y más probabilidad de entablar amistad con personas en la calle.32 

• La calidad de vida mejora en las familias de los niños epilépticos cuando un perro está presente en el momento de la crisis 33 

Los estudios psicológicos que han revisado la relación entre animales y niños han puesto de manifiesto: 

• La mera presencia de animales altera positivamente las actitudes de los niños sobre sí mismos y respecto a los demás.34 

•Ayudan a desarrollar diversas áreas incluyendo el amor, los afectos y confort; aprendizaje sensitivo-motor y no verbal, la responsabilidad, el cuidado y competencias, el aprendizaje sobre el ciclo de vida; empatía, la conciencia ecológica, y responsabilidades éticas.35

•Los niños mostraron un estado de ánimo más lúdico, estaban más concentrados y estaban más centrados en su entorno en presencia de un perro.36 

Estudios adicionales han demostrado: 

$1· Los pacientes de Alzheimer que todavía viven en su casa con animales de compañía, presentaban menor prevalencia de trastornos del estado de ánimo y menos episodios de agresión y ansiedad que los que no tenían animales.37 

• Las mujeres que han sufrido abusos físicos explican que sus animales son una parte de su apoyo emocional.38 

•Los dueños de perros están emocionalmente más cercanos a sus animales de compañía que a sus familiares más cercanos.39 

•Los pacientes con discapacidades que participaron en un programa de equinoterapia, aumentaron su autoestima y el sentido de auto-eficacia.40 

Según apunta la Fundación Affinity, algunos de los beneficios de la interacción con animales son:

• Empatía: La mayoría de las personas se identifican con los animales y especialmente los niños. Es más fácil enseñar a un niño a sentir empatía por un animal que por un humano. Esto se debe a que es más fácil determinar los sentimientos de un animal a través del lenguaje de su cuerpo que el de una persona. 

• Enfoque exterior: los animales pueden ayudar a las personas que tienen una enfermedad mental, que tienen baja autoestima, depresión, etc., A cambiar el enfoque de su ambiente, logrando que estas personas piensen y hablen de los animales, en vez de las sus problemas. 

• Relaciones: Los animales pueden abrir una vía de comunicación emocionalmente seguro entre su terapeuta y el paciente. Los animales ayudan a darle un aire de seguridad emocional a las sesiones de las terapias. La presencia de los animales puede abrir el camino hacia una resistencia inicial por parte del paciente a iniciar cualquier terapia. Es muy probable que los pacientes proyecten sus sentimientos y experiencias hacia un animal. 

• Aceptación: Los animales tienen una manera particular de aceptar a las personas sin cualificar ni etiquetarlas. Ellos no se detienen a mirar como viste una persona o qué cosas dice. La aceptación por parte de un animal no admite ningún tipo de juicio y es total. Por eso aumentará nuestra autoestima porque nos sentimos competentes para amar y ser amados. 

• Entretenimiento: La presencia de un animal ofrece, al menos, un entretenimiento para las personas. Incluso aquellas que no les gustan los animales, observan sus reacciones y movimientos. Especialmente en instituciones de salud donde la persona debe permanecer por un período largo de tiempo (por ejemplo asilos, geriátricos) todas las personas, incluyendo el personal, son entretenidas por el animal de alguna manera. 

• Mayor Socialización: Los estudios han demostrado que las visitas que los animales hacen a las instituciones, ofrecen mayor socialización entre las personas que se encuentran en el lugar, las personas se muestran más alegres, más sociales para con los demás, disminuye la ansiedad y estrés, mejora el estado de ánimo. La presencia de éstos influye en aumentar la sociabilidad entre las personas de tres maneras: 

o 1) Entre los pacientes 

o 2) entre los pacientes y el equipo de trabajo 

o 3) entre pacientes, equipo de trabajo, familiares y otros.

• Estímulo Mental: La estimulación mental ocurre porque se incrementa la comunicación con otras personas, ayudando a la evocación de recuerdos. En instituciones con pacientes con depresión o que están institucionalizados, la presencia de un animal ayuda a aclarar la atmósfera, incrementando la distracción, alegría y el juego. Estas son distracciones positivas que pueden ayudar a que las personas disminuyan sus sentimientos de aislamiento. 

• Contacto Físico: Mucho se ha estudiado sobre la correlación entre el contacto físico y la salud. Los niños que no tienen un nivel de contacto físico adecuado, no desarrollan buenas relaciones con otras personas ya menudo fracasan en su crecimiento psicológico. Hay algunas personas que no les gusta el contacto físico con otras personas, pero el toque peludo y tibio de un gato o un perro si les gusta. Hay programas para personas que han sufrido abusos físicos y / o sexuales y el personal médico se le ha prohibido el contacto físico, en estos casos, sostener a un animal para tocarlo y / o acariciar puede hacer un mundo de diferencia para a estas personas que, a diferencia de otros, no tienen un contacto físico positivo y apropiado. 

• Sentido de responsabilidad: Los animales fomentan la responsabilidad y el respeto a los demás. Desarrollan la capacidad de cuidar de alguien. También provocan sentimientos de competencia y seguridad, dos sentidos a desarrollar en el ciclo de la vida para conseguir un correcto equilibrio emocional del individuo.

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