HOMICIDAS Y ASESINOS



Por Wakinaki Pl Cádiz

PERSONALIDAD

Según el modelo de Megargee (1966), los delincuentes violentos podían dividirse en dos categorías:

a) Los sobrecontrolados: tienen controles rígidos contra la agresión, rara vez agreden física o verbalmente ante provocaciones; su agresión se va construyendo, se va llenando de resentimiento hasta que explota de cólera por cualquier razón en un hecho de gran violencia (sus víctimas pueden aparecer desmembradas, acuchilladas varias veces, etc.). Una vez liberada la tensión el sujeto puede volver a su estado normal de tranquilidad y control. No suele tener antecedentes delictivos y son propensos a ser interpretados en los test de personalidad como sujetos tranquilos y controlados con personalidad no psicopática, y sin embargo pueden encontrarse entre los delincuentes con homicidios y asesinatos más graves. Así se entiende como, por ejemplo, jóvenes extremadamente violentos puedan ser diagnosticados en los test de personalidad como poco agresivos.

b) Los subcontrolados: tienen más posibilidad de ser identificados como personalidades psicopáticas y con inhibiciones débiles de la agresión. Responden agresivamente de modo habitual incluso ante provocaciones mínimas. En este caso la violencia desplegada suele ser menor aunque más frecuente. Uno de los estudios más recientes de los que se han llevado a cabo en España, ha sido el realizado en la prisión de Málaga con 54 condenados por delitos violentos (Ortiz Tallo y otros, 2006). Según este estudio, si bien es cierto que no es posible construir un perfil básico de delincuente violento conforme a los 5 grandes factores de Millon, sí se darían dos patrones habituales de comportamiento (dependiente-compulsivo y tendencias psicopáticas) relacionados con indicadores de salud mental.

No hay comentarios:

También te puede interesar