DROGODEPENDENCIA vs DELITOS


Por Ana Quevedo. Periodista de Sucesos y Tribunales. Licenciada en Criminología y profesora de Lengua/Literatura e Historia de las Civilizaciones
_____________________________________________
DROGODEPENDENCIA vs DELITOS: CAUSAS (I)

La drogodependencia relacionada con los delitos de robo es común. Solo hay que observar las estadísticas para comprobar que: entre el 70% y el 80% de los reclusos en España han sido castigados por delitos relacionados con el tráfico de drogas o el robo y el contrabando de sustancias estupefacientes. [1]

En el post semanal de Criminología y Criminalística trataremos las causas de iniciación, mantenimiento así como su reincidencia o claves de recaída. [2] Comenzamos con las causas de su consumo, ya que lo primero que hay que conocer el por qué se empieza a consumir.

Causas precipitantes:
·        La curiosidad: está presente en la inmensa mayoría de los drogodependientes. Para entender mejor esta causa debemos situarnos en un período de la vida (la adolescencia) en el que la curiosidad juega un papel fundamental.
·        Invitaciones: muchos toxicómanos manifiestan haber iniciado el consumo de drogas debido a las invitaciones de amigos.
·        Aliviar tensión y preocupaciones: podemos considerarlo un rasgo previo a la dependencia. La existencia de estados de tensión y ansiedad y la acción que sobre los mismos producen determinados efectos de algunas sustancias que actúan disminuyéndolos, pueden explicar con qué facilidad se manifiestan algunas dependencias.
·        Para tener un mayor reconocimiento social: el papel que juega en el consumo la adolescencia y la importancia del prestigio que se obtiene realizando determinadas conductas de riesgo.
·        Para obtener la aprobación de los compañeros: una vez más la adolescencia, y en este caso la necesidad de pertenencia a un grupo de pares, ejerce una presión que empuja hacia el consumo, de unos hacia otros.
·        Para mostrar una conducta social espontánea: los efectos desinhibidores de algunas sustancias facilitan las relaciones al quitar freno a los prejuicios o bien dar más facilidad de palabra o decisión para la acción. En este sentido, personas introvertidas encontrarían más facilidad en sus interacciones sociales.
·        Por rebeldía: enfrentamiento contra el sistema establecido y movimientos contraculturales.
·        Conocer nuevas experiencias: las sustancias alucinógenas constituirían el prototipo de droga buscada con esta finalidad.
·        Aprendizaje por modelos: En la propia familia. La existencia de algún hermano mayor drogodependiente o un padre con problemas de alcoholismo hace que, a veces, desde muy pequeño, y producto del aprendizaje social, se aprendan rápidamente las pautas de un comportamiento dependiente, de un estilo de vida dependiente, aunque por los tiempos y por la moda se elijan unas sustancias en vez de otras.

Causas de mantenimiento. Las podemos resumir en dos amplias causas:
·        Como producto del Refuerzo Positivo: La administración de las sustancias, los efectos psicológicos euforizantes, con la sensación de placer y bienestar, de que todo va bien. Todo ello de forma muy potente, rápida y con la necesidad de escaso esfuerzo.
·        Como producto del Refuerzo Negativo: Aliviando tensiones, frustraciones y malestar. A éstos hay que añadir la evitación de las molestias, trastornos y dolor, producto de los respectivos síndromes de abstinencia.

Principales factores de recaída:
·        La falsa sensación de tener el problema superado: Hace que el sujeto se confíe, pudiendo verse envuelto de nuevo en el consumo.
·        Problemas psicológicos: Ansiedad, estrés, depresión, disminución de autoestima. Bien porque ya se tuvieran previamente, bien durante el consumo, o bien manifestados tras el vacío que deja el abandono consumo.
·        Problemas interpersonales: Situaciones de conflicto, familiares, de pareja, el paro, falta de amigos.
·        La presión social: De los amigos y conocidos relacionados con el consumo, con la intención de continuar en el mismo.
·        El deseo de seguir experimentando los efectos de euforia y bienestar.
·        Consumos esporádicos: Que pueden hacer disminuir la autoestima y el autocontrol conseguido, abocando a otros consumos y con ello a una recaída.


En el post II expondremos algunos de los tratamientos de intervención terapéutica en España.



DROGODEPENDENCIA vs DELITOS: PROGRAMAS (II)

La intervención terapéutica de los drogodependientes en prisión ha ido cambiando según la época. En la década de los 80 surgió un tratamiento centrado en la relación de drogodependencia-actividad delictiva y orientada hacia el desajuste social y los problemas legales de los consumidores: VIH y SIDA. En los 90, el consumo de sustancias activadoras (cocaína y anfetaminas) así como drogas de diseño (LSD o éxtasis) conlleva a una ampliación de los tratamientos: diferentes objetivos, niveles y armas terapéuticas según las sustancias consumidas, el grado de adicción, la historia de consumo, la situación psicosocial o penal-penitenciaria.

Lo primero de todo, para que el trabajo sea eficaz hay que evaluar de forma individualizada las necesidades de cada persona para destinarlo a una intervención u otra; la necesidad de que el interno acceda voluntariamente al programa y que esté motivado; además de disponer de recursos tanto materiales como humano, internos y externos.

¿Cuáles son los elementos de priorización para la intervención? Que no fallezca la persona debido a su adicción; la mejora del estado físico y tratar el consumo y la adicción desde el ámbito psicosocial; la incorporación paulatina del sujeto a la sociedad.

Los pilares básicos de la intervención son:
  • Prevención: desde el inicio como de la cronicidad del consumo.
  • Reducción de daños: estabilizar la salud de los internos
  • Desintoxicación: minimizar la adicción y el síndrome de abstinencia
  • Deshabituación: desde el aprendizaje y la normalización psicológica y emocional
  • Adaptación al exterior: potenciando la resocialización

Existen varios programas. Destacaré tres de ellos y que se llevan a cabo en España:

A) PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN PARA LA SALUD
Potenciar los recursos personales de la población para tomar decisiones y afrontar con éxito las demandas y problemas de su entorno es una de las estrategias de prevención más importantes.

Estos programas se basan en 2 tipos de métodos:
  • Directos: sesiones grupales de educación, charlas informativas, visitas guiadas o entrevistas individuales.
  • Indirectos: material escrito, información a través de medios de comunicación.

Los objetivos de este programa son: mejorar la información que los internos tienen sobre las drogas, evitar el inicio del consumo, reducir el consumo y las conductas de riesgo (como la utilización de jeringuillas usadas). Educar para la salud también se traduce a llevar una buena alimentación, hacer deporte y prevenir enfermedades de transmisión sexual. En definitiva, no se intervienen en el consumo en sí mismo, sino sobre las conductas nocivas de la salud.

Los talleres que se llevan a cabo en estos programas son: sobre sexo seguro, de consumo de menor riesgo, de manejo de estrés, de habilidades sociales y de resolución de problemas. La función de los mediadores consiste en capacitar al grupo de internos como 'agentes de salud', es decir, como figuras de referencia que difunden información preventiva al resto de la población penitenciaria.

B) PROGRAMAS DESTINADOS A LA ABSTINENCIA

Se denominan Programas Libres de Drogas (PLD). Su objetivo primordial es lograr la abstinencia del sujeto que accede al programa. Y están dirigidos a internos que presentan cierta normalización psicosocial y que carezcan de una vida de consumo dilatada (en el caso de que la tengan, que presenten periodos importantes de abstinencia).

Hay dos modalidades: Ambulatoria/centro de día: la atención es individual o grupal; en dependencias específicas (módulos concretos en centros penitenciarios) donde los internos salen periódicamente para realizar la actividad en dicha dependencia; o Módulo Terapéutico, que alberga de forma independiente a los internos que tienen una atención en jornada completa. El contacto con el resto de internos es nulo o casi nulo.

Para ser admitido un interno en estos programas deben presentar problemática tóxica y ausencia de trastorno psicopatológico grave. Hay que tener en cuenta que no todos tardan el mismo tiempo en pasar de una a otra fase, ya que depende de la evolución individual:

Fases intermedias (previas a la reincorporación social): desintoxicación y deshabituación:

FASE DE DESINTOXICACIÓN:

El objetivo es conseguir la abstinencia de la sustancia inductora de la dependencia y lograr que desaparezca.  Su tratamiento médico consiste en la intervención médica, cuya duración varia según los síntomas de abstinencia. Se utilizan opiáceos (metadona) y benzodiacepinas (medicamentos que actúan sobre el Sistema Nervioso Central cuyos efectos son sedantes. Hacen frente a la ansiedad que acompaña al síndrome de abstinencia)

FASE DE DESHABITUACIÓN:

Una vez eliminada la necesidad física, la atención se enfoca en la necesidad psicológica (adicción cognitiva, emocional y conductual). El objetivo es mejorar la capacidad de autocontrol, control de las emociones y potenciar las habilidades sociales.
Se hace un tratamiento con terapias grupales e individuales, intervención sobre el entorno social (familia, amigos y pareja), además de talleres formativos y educativos. Además, como apoyo, se suministra Naltrexona (medicamento que se utiliza en la intoxicación aguda por heroína para hacer que su consumo sea inútil ya que bloquea los efectos de la sustancia).

FASE DE INSERCIÓN SOCIAL:

La finalidad primordial es la prevención de recaídas y mantenimiento del cambio de estilo de vida. Para ello se utilizan recursos sociales y apoyo familiar, cambio de amigos y aficiones. La meta, que adquiera autonomía e independencia.
  • Para que la fase de inserción social sea efectiva es necesario que se tenga en cuenta el art. 100.2 del Reglamento Penitenciario en el que se concede el uso de permisos de salida y progresión de grados.

C) PROGRAMAS DE REDUCCIÓN DE DAÑOS

Existen dos programas:
  1. Programas de Mantenimiento con metadona (PMM): se suministra cada 24 horas y se logra eliminar el síndrome de abstinencia de la heroína, así como el deseo de consumirla (craving) y los comportamientos de búsqueda de la droga (cómo robar). El consumo de metadona no altera el nivel de conciencia por lo que se puede seguir con una vida, más o menos, normal; es decir con actividades sociales y laborales.
  2. Programa de Intercambio de Jeringuillas (PIJ): El objetivo es preservar la salud y la vida de los usuarios, no tratar su dependencia.

Para que el éxito de estos programas sea mayor deben ir acompañados de intervención psicosocial, es decir terapias grupales, mediadores en salud, seguimiento terapéutico individual o realización de actividades educativas.

Otras modalidades:

-Comunidad Terapéutica, que consiste en asistencia a drogodependientes en régimen interno que se intercala con tratamiento integral. Dirigido a internos que acaban de superar un proceso de desintoxicación pero que carecen de  autocontrol.
-Programas especializados para penados clasificados en segundo grado: La posibilidad de salir al exterior diariamente, durante un máximo de 8 horas al día, para recibir tratamiento en recursos externos.
-Unidad Extrapenitenciaria: Un interno puede ser derivado, tras su progresión, a tercer grado, llevando una vida en régimen de semilibertad.




[1] Datos extraídos del estudio de la Fundación Atenea (septiembre 2011)
[2] Delitos de robo vs consumo de drogas. Estudio sobre PREVENCIÓN y TRATAMIENTO elaborado por J.C.R., O.M.P., J.L.Q.M., C.B.M., C.I.G.G. y A.Q.G. (2011)

No hay comentarios:

También te puede interesar