ESTRÉS AMBIENTAL: DESENCADENANTE DEL ESTRÉS EN LA CONDUCCIÓN Y SUS CONSECUENCIAS (LOS DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD VIAL Y LOS SINIESTROS VIALES).

Por Jose María González González
 
El estrés ambiental es una reacción de la persona ante una situación concreta en la que se presenta un conjunto de variables ambientales cuya disposición e intensidad hacen que sea percibida como aversivas para la persona. Pero para que se produzca ésta, es tan importante la situación en sí, como que la persona la perciba y piense que no tiene habilidades o conductas para hacerle frente (Lazarus y Folkman, 1984). En esta reacción están implicados:
 
• Componentes fisiológicos.
• Componentes cognitivos.
• Componentes afectivo-emocionales.
• Componentes comportamentales.
• Componentes socio-culturales.
 
McGrath (1970) conceptualiza el estrés como un “desequilibrio sustancial entre las demandas ambientales y la capacidad de respuesta del organismo”. Es decir, que el fenómeno del estrés implica en todo caso una transacción del organismo con su entorno, que se caracteriza por una descompensación entre las demandas que el ambiente plantea y los recursos disponibles en ese momento para hacer frente a tales demandas. Es pues un agente externo percibido por un individuo en un espacio-tiempo determinado; el sujeto pone en juego sus defensas mentales para enfrentarlo con los mecanismos biológicos acompañados simultáneamente del juego de las defensas mentales (Stora, 1992). Sabemos que los factores ambientales ocasionan el 12% de los siniestros viales (según diversos estudios) pero lo que no está cuantificado es su influencia en la comisión de los delitos contra la seguridad vial, que los tiene. Hay que decir que en un porcentaje elevado, detrás de cada siniestro vial está la comisión de un delito contra la seguridad vial. Con ese dato podemos darnos cuenta del alcance que tiene la influencia del estrés ambiental en la conducción y la repercusión que tiene en las vías; siendo un factor importante de estudio, para lograr la prevención en este campo. Decir que en el tráfico viario todo conductor está próximo a la situación delictiva, “cualquiera es un delincuente potencial”, y por eso el estrés ambiental puede intervenir o no en que se dé esa situación.
 
El estrés ambiental juega un papel muy importante en los momentos de tráfico. Casi todas las personas son víctimas del estrés en la conducción provocadas por éste como pueden ser, las horas punta del tráfico en las calles, la falta de movimientos mientras se está al volante, la tensión a la que se ve sometido quien desea efectuar un adelantamiento o tiene que conducir en caravana, el aire viciado, conducir con mal tiempo, conducir por vías en malas condiciones o desconocidas, tener que incorporarse en una vía demasiado transitada o congestionada, el ruido de los motores, la rabia que producen determinadas situaciones de tráfico y las prisas (Troch, 1982, Hennessy, Wiesenthal & Khon, 2000, Matthews et al. 1999; Wickens & Wiesenthal, 2005). En cuanto a ir con prisas o percibir falta de tiempo, Hennessy & Wiesenthal (1999) observaron que actuaba como mediador para experimentar estrés frente a las congestiones del tráfico. Otros estresores que afectan al conductor y que se originan fuera de la circulación son el trabajo acelerado, las pequeñas discusiones y en general llevar una “vida” acelerada. Decir que muchos siniestros viales, y sus consecuencias anteriores (conductas arriesgadas y comportamientos incorrectos en la circulación) están causados por los efectos que genera el estrés sobre los usuarios de vehículos a motor (Soler, Montoro y Tortosa, 1987).
 
 
CONTINUARÁ......

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