OMISIÓN DE HUMANIDAD

OMISIÓN DE HUMANIDAD

Por Juan Luis Segado Cervantes. Policía Local.

Nos encontramos ante un delito de mera inactividad, se consuma con un mero no hacer, no es necesario que se produzca una lesión para la vida, lo encontramos tipificado en la Ley Orgánica 10/95 de 23 de noviembre por el que se aprueba el Código Penal.

TÍTULO IX. De la omisión del deber de socorro.
Artículo 195.
1. El que no socorriere a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de terceros, será castigado con la pena de multa de tres a doce meses.

¿Cuándo se halla una persona desamparada? Es la que no puede ayudarse por sí misma y no encuentra quien le presta la ayuda necesaria.

Peligro manifiesto y grave. Los bienes jurídicos personalísimos (vida, salud o integridad física) han de ser de entidad suficiente como para poner a una persona en situación de desamparo.

Peligro, probabilidad de que se produzca determinado resultado perjudicial para la vida o integridad corporal.

Peligro Manifiesto, perceptible y cognoscible por la generalidad de los hombres.

Peligro Grave, depende de la índole del mal y del grado de probabilidad e inminencia.

2. En las mismas penas incurrirá el que, impedido de prestar socorro, no demande con urgencia auxilio ajeno. (Esta incapacidad puede ser física o psicológica).

No habrá omisión del deber de socorro cuando vemos a una persona en peligro manifiesto y grave pero está ayudada por otros (cruz roja, ambulancia, etc).

Cuando puede haber peligro para nosotros o el resto de la circulación por estar circulando en una autopista, bastará llamar a los servicios sanitarios, el teléfono 112 en España es gratuito y funciona aún cuando no hay cobertura.

3. Si la víctima lo fuere por accidente ocasionado fortuitamente por el que omitió el auxilio, la pena será de prisión de 6 meses a 18 meses, y si el accidente se debiere a imprudencia, la de prisión de 6 meses a 4 años.

Aquí el legislador agrava la pena cuando somos responsables de ese accidente y ni aún así prestamos el auxilio.

La omisión puede estar justificada en el caso de que se omita el socorro para cumplir otro deber de mayor importancia, por ejemplo ser nosotros víctimas de ese accidente y por tener que sujetarnos un torniquete a nosotros mismos no poder prestar el socorro, entraría aquí el llamado estado de necesidad.

En mi opinión el Código Penal se queda corto, porque ¿qué ocurre cuando tras un accidente, el implicado o el testigo, se marchan del lugar sin saber cómo se encuentra la persona accidentada?, no saben el alcance de las lesiones, ni si hay o no situación de desamparo.

En esos casos si se llega a conocer al autor y no se dan los requisitos de omisión del deber de socorro, sería sancionado administrativamente, aunque en ocasiones lo que evita es que lo pillen circulando sin permiso de conducir, bajo la influencia del alcohol, sin seguro obligatorio o con una suspensión del permiso de conducir.

Creo que falta una concienciación social, es la vida de otra persona lo que puede estar en juego, por lo que huir con este desconocimiento debería estar más penado, o que el ámbito penal abarque la omisión de socorro cuando no se compruebe el estado de la persona accidentada. Lo que nos debería de causar una reflexión es ¿porque debe haber una ley que nos obligue a ayudarnos en caso de resultar accidentados?, ¿no debería estar ya implícito en nuestra condición de seres humanos? como dice Carlos Goñi líder del grupo musical Revolver en la canción “Olas muertas”, Cuando miro alrededor me avergüenza asimilar que la palabra animal es más humana que humano y que la bestialidad la llevamos en la piel y más profunda y salvaje cuanto más pasan los años.

El socorro en la necesidad, aunque sea poco, ayuda mucho. Mateo Alemán.


La omisión del bien no es menos reprensible que la comisión del mal. Plutarco.

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