“POBRES DELINCUENTES”


Por Juan Luis Segado Cervantes. ESPAÑA.

Son de sobra conocidos los factores que influyen en un sujeto a la hora de delinquir, el absentismo escolar, la falta de recursos económicos, el abandono a temprana edad del hogar, violencia intrafamiliar, traumas psicológicos, consumo de drogas y alcoholismo, mala influencia del entorno marginal, falta de oportunidades laborales, tener como referencia al padre o madre que lo envuelven e incitan a llevar el mismo camino de la delincuencia.


Pero a menudo el motivo que le lleva a delinquir es la situación de pobreza en la que se encuentra sumergido. La pobreza origina miseria, hambre, desnutrición, enfermedades que son tratadas sin las medicinas adecuadas, frío en invierno, todo ello provoca muertes, muertes lentas, progresivas, invisibles, ignoradas por el resto de la sociedad.

Todos desean contar con cuerpos policiales que protejan sus coches y sus viviendas, pero pocos desean tener políticas sociales adecuadas que solucionen el desempleo, el hambre, un reparto más igualitario de las rentas, campañas de alfabetización, programas de prevención de violencia, de drogadicción… en definitiva una reinserción en la sociedad de todas aquellas personas que viven al margen, quizás olvidadas por parte del Estado.

Se puede salir del círculo vicioso pobreza-delincuencia, para ello se necesita la implicación de toda la sociedad, maestros, pedagogos, psicólogos, criminólogos, policías, médicos, enfermeros, asistentes sociales y políticos.

En un primer momento los delincuentes son considerados culpables de cada robo, pero si profundizamos en todas las causas comprobaremos que en ocasiones no son más que victimas de la sociedad.

En cada ciudad hay entornos marginales de donde procede un alto porcentaje de delincuencia, ¿Por qué no se adoptan medidas contundentes y efectivas pata evitar todos los perjuicios que suponen?, ¿Por qué no se trata el problema desde equipos multidisciplinares?, ¿Por qué no educar antes que castigar?, conocer las causas de la delincuencia no es para escribir libros ni artículos sino para actuar, como decía Karl Marx “es necesario cambiar el mundo y no sólo interpretarlo”.


"Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista". Hélder Cámara.

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