DERECHO, ¿TAMBIÉN EN CRISIS?


Ana Quevedo
Periodista de Sucesos y Tribunales. Licenciada en Criminología y profesora de Lengua/Literatura e Historia de las Civilizaciones

DERECHO, ¿TAMBIÉN EN CRISIS? (I)
¿Es la justicia autónoma? Es la pregunta que nos hacemos (el pueblo) cuando vemos, leemos, escuchamos casos de corrupción política. Algunos de los casos que han salpicado en los últimos tiempos a la política española y que han provocado la desconfianza casi total no solo en los políticos sino también en la Justicia: como el caso Gürtel (dónde el expresidente de una Comunidad autónoma, Comunidad Valenciana, fue acusado, no sólo por los rivales políticos, también por informes policiales, e incluso, una imputación directa del TSJ-CV). Finalmente un jurado popular le declaró No culpable, tras 'idas y venidas' del caso a la Audiencia Nacional y el Tribunal de Justicia competente); o el caso Bárcenas (que está tambaleando en la actualidad al Gobierno español, el Partido Popular). Bárcenas fue tesorero del partido durante más de dos décadas. Ahora, y tras la investigación del caso Gürtel- donde está imputado- se le relaciona con miles y miles y miles y miles de millones en diferentes paraísos fiscales de todo el mundo (de momento y que haya salido a la luz, posee más de 48 millones de euros en cuentas bancarias, además de los bienes, la mayoría de lujo). Solo un dato (corroborado por su propio abogado, Javier Gómez de Liaño (el que fuera juez de la Audiencia Nacional, alto órgano judicial español): en la actualidad existen 37 comisiones rogatorias a diferentes países. O el caso de los ERE de Andalucía (supera el centenar de imputados, entre ellos altos cargos políticos, incluso una exministra del PSOE) o el caso Noos (donde la propia monarquía se ha visto salpicada con la imputación del yerno del Rey) y etc, etc, etc. 800 casos de corrupción en España en la última década, según un estudio publicado en el European Journal of Political Economy. El 88% de estos casos de corrupción están relacionados con las grandes fortunas, las tramas urbanísticas y las propiedades del suelo.

Ya por el 1978, Poulantzas afirmaba: “la relativa distinción entre poder legislativo y ejecutivo se vuelve cada vez menos nítida”. Y si no, que se lo pregunten a 'il cavalieri'. Berlusconi se lleva el 'oscar' en tomarse la justicia por su mano, y nunca más literal (por su puño y letra). Él mismo ha creado sus leyes, unas leyes siempre en beneficio del primer ministro italiano, es decir, para salir impune de todas sus 'fechorías'. Hace un par de años (cuando aún estaba en el primer plano de la política nacional italiana), la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado italiano aprobó la reedición de 'Laudo Alfano', una ley que impedía juzgar a altos cargos y que fue, un año antes, declarada inconstitucional. Esto significa que Silvio Berlusconi o el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, no podrían ser juzgados mientras permanezcan en sus cargos. Entonces, ¿son todos los italianos iguales ante la ley? El principio de igualdad se lo ha pasado por 'alto' la justicia italiana dándole inmunidad a sus altos cargos.

¿Está el Derecho en crisis? Roger Cotterrell ya se lo preguntaba en 1986, fecha en la que publicó su análisis sobre el final de la autonomía jurídica (recogido en la obra Introducción a la Sociología del Derecho). Es complicado responder rotundamente a esa pregunta 27 años después. El Derecho, en muchas de sus vertientes se ha quedado anticuado. Los tiempos evolucionan y los textos legales tienen que ir a la par. De ahí las reformas legales que se llevan a cabo: el Código Penal ha sido reformado en varias ocasiones o la LECrim (Ley de Enjuiciamiento Criminal), una ley que data de 1882 (se nos juzga con una ley que tiene 131 años, más de un siglo); es cierto que existe un anteproyecto de Ley para reformar la LECrim .Y es que los delitos cambian, surgen nuevos: delitos contra el Patrimonio, contra el Medio Ambiente o delitos en auge, como las estafas financieras. Pero no sólo los delitos, también los delincuentes. El ladrón ya no es el vaquero del oeste, que también, sino que el señor vestido de traje y corbata de Armani y con despacho en una institución pública (por ejemplo), también se ha convertido en ladrón pero como dirían en mi pueblo “sin ensuciarse las manos pero que pueden llegar hacer mucho daño”. Sólo hay que pasearse por una comisaría y ver que los calabozos están llenos de 'chorizos' mientras que los ladrones de los delitos denominado como de 'Cuello Blanco' tienen en sus celdas televisores y portátiles (es el caso de Roca, imputado por uno de los mayores fraudes y corrupción urbanística en España: el denominado caso Malaya).

Cotterrell hablaba ya de los fenómenos tecnológicos contemporáneos cuando aún la sociedad no estaba inmersa en la era tecnológica. El catedrático y sociólogo londinense hablaba de la capacidad del Estado para controlar y dirigir la sociedad a través de la tecnología informática. Son pocos los políticos actuales que no tienen una cuenta en alguna de las redes sociales, que twitean o que cuelgan sus opiniones en sus blogs (aunque este hábito les ha dado más de un problema a alguno de ellos). Uno de los logros de la victoria de Obama para llegar a la Casa Blanca fue la estrategia tecnológica a través de estos medios. 

Les recordamos que la segunda parte del post se publicará a las 15.00 horas (México) y 00.00 horas (España).


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DERECHO, TAMBIÉN EN CRISIS (II)
Quien tiene más poder, ¿las decisiones en el Congreso de los Diputados o el IBEX-35? Estamos ante una 'Economía de Casino' (término acuñado por el catedrático de Derecho, Mariano Real) donde no se crea riqueza, sino que se intercambia o lo que es lo mismo, una unión entre la política y la economía, pero con mayor peso de la segunda. Marx negaba la autonomía del derecho y de las formas políticas respecto a la economía. Decía “el derecho no tiene historia, es la historia de la economía”

Otra de las ideas importantes y que nos sirven para este breve post, aparece en el análisis de Cotterrell y hace referencia a los fuertes ecos de Durkheim en los planteamientos de Gurvitch (quien predice el desarrollo de regímenes cada vez más autoritarios, véase el caso de Venezuela y el chavismo que reina) de que la solución al desorden y los conflictos de las sociedades contemporáneas puede consistir en llenar el vacío entre Estado e individuo,  promoviendo sistemas de regulación a distintos niveles de la sociedad y vinculados y coordinados de forma que no se anulen o estorben mutuamente. Para Durkheim esta propuesta es irreal. ¿Cómo sería esa regulación? ¿Una regulación para ciudadanos de primera y de segunda clase?

En definitiva, el Derecho sí que está en crisis y debe adaptarse a los nuevos tiempos pero no puede desaparecer como tal en una sociedad donde nos regimos por las normas. Sería un caos la disolución del Derecho como forma específica de regulación. Durkheim lo acuñó como 'anomia', es decir procesos en los que las situaciones de vacío o carencia de normas en una sociedad provocan la aparición de un conjunto de comportamientos desviados entre sus miembros. Nos hemos regido por normas, nuestros antepasados se regían por normas. Lo que está mal hecho debe castigarse, lo que no es viable es que un infractor quede inmune. Y tampoco es viable un derecho individualista. No se pueden crear leyes para cada individuo, no sólo por la incapacidad humana (no puede existir un código de normas para cada uno de los 45 millones de personas que residen en España) sino también porque ocurriría como en algunos países autoritarios donde los altos cargos tienen inmunidad.

¿Y está el Derecho íntimamente ligado con la política? En el post I ya hacía una referencia al caso Bárcenas, donde su actual abogado, Gómez de Liaño (de padre fiscal y magistrado) ha estado estrechamente relacionado con la política (concretamente con el PP): fue vocal del Poder Judicial a propuesta del PP, apartado de la judicatura por el caso Prisa que le valió una condena por prevaricación, aunque fue indultado por el Gobierno de Aznar (PP), el Tribunal de Estrasburgo consideró que la condena a Gómez de Liaño debía mantenerse a pesar de la medida de gracia del Ejecutivo de Aznar. Si que se le permitió ejercer la abogacía.


El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) es el órgano de gobierno del Poder Judicial de España, cuya función es velar por la garantía de la independencia de los jueces y magistrados frente a los demás poderes del Estado. Pero ¿quién elige a los 21 miembros del CGPJ? Los elige el Congreso de los Diputados y el Senado, es decir, los propios políticos. ¿Es entonces el poder judicial independiente del poder político? ¿Es el poder político independiente del poder económico?

1 comentario:

Angeles y Ramon ( Patchwork ) dijo...

Hola Ana!!!! solo puedo decir,me encanta,,me encanta,,me quito el sombrero ante este parrafo.
Un abrazo

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