Criminología y música


Solangel L. Gluyas. Psicóloga, Criminóloga, Cantautora y Músico.



Introducción:

Hoy en día vemos en la música popular un medio de expresión en diferentes ámbitos como el amor, el desamor, la reflexión, historias, etc. Ahora el individuo común gusta de canciones esencialmente por su contenido lírico adornado con escasos arreglos musicales y un sentimiento que se refleja en la voz haciendo énfasis en algunas partes.
Entre los temas que se hablan en la música que desde hace tiempo caracterizan a nuestra cultura se encuentra la criminología, y no se habla como ciencia en sí, si no como una forma de expresión que reflejan nuestros acontecimientos, la ola de delincuencia cada vez es más grande, y en este ensayo se tratara de profundizar y reflexionar sobre el papel que tiene la música en su contenido lírico con esta tendencia a explorar los pensamientos y hechos que deja ver al ser humano en su comportamiento criminal donde el inconsciente cada vez es más fuerte y logra manipular su temperamento hasta llegar a ser el protagonista de una historia que alguien tendrá que contar e inmortalizar agregándole algunas notas musicales.

El papel de la música en la criminología

Schopenhauer Define la esen­cia peculiar de la canción de la manera siguiente:  «Es el sujeto de la voluntad, es decir, el querer propio el que llena la consciencia del que canta, a menudo como un querer desli­gado, satisfecho (alegría), pero con mayor frecuencia aún, como un querer impedido (duelo), pero siempre como afecto, pasión, estado de ánimo agitado. Junto a esto, sin embargo, y a la vez que ello, el cantante, gracias al espectáculo de la na­turaleza circundante, cobra consciencia de sí mismo como sujeto del conocer puro, ajeno al querer, cuyo dichoso e in­conmovible sosiego contrasta en adelante con el apremio del siempre restringido, siempre indigente querer: el sentimien­to de ese contraste, de ese juego alternante, es propiamente lo que se expresa en el conjunto de la canción y lo que constituye en general el estado lírico. En éste el conocer puro se allega, por así decirlo, a nosotros para redimirnos del querer y de su apremio: nosotros le seguimos; pero sólo por instantes: una y otra vez el querer, el recuerdo de nuestras fi­nalidades personales, nos arranca a la inspección tranquila; pero también nos arranca una y otra vez del querer el bello entorno inmediato, en el cual se nos brinda el conocimiento puro, ajeno a la voluntad. Por ello en la canción y en el estado de ánimo lírico el querer (el interés personal de la finalidad) y la intuición pura del entornó ofrecido se entremezclan de una manera sorprendente: buscamos e imaginamos relacio­nes entre ambos; el estado de ánimo subjetivo, la afección de la voluntad comunican por reflejo su color al entorno con­templado, y éste, a su vez, se lo comunica a aquéllos: la can­ción es la impronta auténtica de todo ese estado de ánimo tan mezclado y dividido».1 (Nietzsche, Friedrich. El Nacimiento de la tragedia, cap. 5, pag. 13)
Si empezamos por explorar aquellas operas donde los compositores más reconocidos de todos los tiempos como Beethoven, Mozart, Bach, Chopin, Wagner, etc. plasmaban su creatividad, siempre estaba implícito el crimen como uno de los primeros valores desarrollados en una obra musical ligado a la traición que llevaba consigo una decepción amorosa y dominado por los celos el individuo privaba de la vida a otro ser, eso es a lo que ahora llamamos “crimen pasional”, por otra parte, también se expresaban dramáticamente el significado de los lazos de sangre, las peleas entre hermanos, el amor de la madre, el apego a los hijos, el ideal del padre, etc. Pero al fin y al cabo estas obras de alguna manera justificaban el comportamiento delictivo demostrando una carga emocional que los lleva a cometer tal crimen, de hecho en algunos compositores de aquellas épocas también vemos en sus historias de vida que cometieron actos ilícitos, hubo quien mató a su esposa o hijos, hubo quien mataba a sus amantes o animales domésticos. Y hasta hoy se da por entendido que por la sensibilidad que caracteriza al artista estos fueron presa de alguna emoción que no pudieron controlar ya que se dice que ellos conviven en su mayoría de tiempo con su parte emotiva y el resto de la gente tiende más a utilizar su raciocinio por las normas que se ven forzados a introyectar en su crecimiento con la sociedad y no es que el artista no lo haga si no que por su condición vive más desconectado del mundo real y siempre hay en su personalidad rasgos de alguna psicopatología o sociopatologia.
Divagando en los géneros musicales también encontramos que el heavy metal lleva consigo el tema de la muerte como sacrificio para algún santo, sus letras son obscuras interpretadas de una manera un tanto agresiva que en su momento fueron centro de controversia donde la sociedad culpaba a los integrantes de estos grupos musicales como una mala influencia para los jóvenes ya que los incitaban a cometer asesinatos, suicidio o los acercaba a la santería, un ejemplo muy claro fue el muy sonado grupo K.I.S.S (Killing in a service of satan) que en sus siglas llevaba la tendencia de su música y letras, y basándose en eso realizaban su performance logrando así un gran número de seguidores llamando la atención a donde quiera que se presentaban.
Así como “Metallica”, “Sepultura”, “Iron maiden” y muchos más que conformaban esos temas conjugados con ritmos acelerados y guitarras distorsionadas, ligados al consumo de alcohol y drogas invitándolos a cometer actos delictivos, hubo quien fue detenido por drogas, por armas ilegales, por dispararle a alguien más, por golpes agresivos contra su familia u otro individuo, etc. Y así se fueron mostrando como un ejemplo para la juventud.
Hubo quien lo pago con la muerte otros actualmente son padres de familia que siguieron su vida como todos y aquello fue solo una etapa de creatividad y rebeldía propia de la juventud de ese momento que ahora nos sirve como enseñanza y referencia.
En el Hip – Hop vemos un gran énfasis en el contenido lírico ya que este género se caracteriza por esto, se trata más de letras en verso con un ritmo definido que de música pero que a fin de cuentas eso se logra comercializar y atraer a mucha juventud.

Por ejemplo, analizaremos el contenido lírico de una canción llamada “Criminología” del grupo “Locura terminal”.
Se acerca el peligro, el terror en la calle está listo, lo que va a suceder, representando locura terminal.
Soy una amenaza el globo terrestre, me hubieran disparado el momento que salí del vientre, que cruce mi camino y cualquier rostro destrozo dichoso,  pecaminoso,  venenoso. Criminología, especialista en artillería, la violencia se apresura en una noche oscura, el retorno de la locura lo pueden intentar pero jamás lo podrán imitar, mis escrituras te hacen pensar hasta no causar un derrame cerebral, nadie te salva de esta ráfaga de balas, escupo y corto palabras como espada dejando mentes cicatrizadas, estamos al tanto asaltando enmascarado como el comandante marcos, no sean pendejos hay que saber llegar, no importa quien llegue primero encendiendo el juego el fuego bombardeo arrasando con el mundo entero, el mundo gira y no para la criminología mi cuerpo es un templo, mi corazón es, lo siento, la locura es mi talento y la corrupción es mi pensamiento, el que vive de la pistola muere por la pistola, llorando, sangrando, buscando la gloria damos la vida por quedar en historia, en la línea del juego batallando hasta la victoria.

A mí no me vengas con esa, no pondré la otra mejilla, prefiero morir de pie antes que vivir de rodillas, aunque tú lo consientas, pero a mí nadie me humilla, siempre estaré preparado para la guerrilla si hace falta romperé cabezas, nalgas y unas cuantas costillas, aquellos que conocen la ley  ya lo saben, el que se ponga adelante pilla, así que tira milla soldado de pacotilla, yo siempre, para todos el sol brilla, pronto perderás la silla, locura terminal por excelencia 10 cuadrilla, ahí semilla, mis palabras te killan, pero mírate dejando como la mantequilla, si sales de aquí pues será en camilla, si esta nena con estas mierda te acribilla, el mundo gira y no para la criminología, mi cuerpo es un templo, mi corazón es lo siento, la locura es mi talento y la corrupción es mi pensamiento, el que vive de la pistola muere por la pistola llorando, sangrando, buscando la gloria damos la vida por quedar en historia, en la línea del juego batallando hasta la victoria.
Especulaciones, pues soy un desorden, aterrorizando con mis visiones, mortificando por mis acciones, predicando catástrofes como nuestros dramas, estuches con armas, cartuchos de balas, lagrimas y sangre se derrama en esta batalla, un genio musical con un carácter nuclear está a punto de estallar Y muertos descansaran en paz. Se te cierra el cielo en este infierno, Septiembre 11, en este duelo, o es un juego, es el comienzo del final, no intenten ganar, porque estas calles son un ejército militar, donde pierdes la vida, por una cartera vacía, la capital del robo, donde descargan el plomo, California la cueva del lobo, donde ocurren accidentes frente a frente, como  Emiliano Zapata, armado hasta los dientes, indudablemente actives tu muerte, España, México y la costa oeste.
El mundo gira y no para la criminología, mi cuerpo es un templo, mi corazón es lo siento, la locura es mi talento y la corrupción es mi pensamiento, el que vive de la pistola, muere por la  pistola, llorando, sangrando buscando la gloria, damos la vida por quedar en historia, en la línea del juego batallando hasta la victoria.2 (www.lyrics.com/criminologia-album-locura-terminal.html)

Freud dice que en el inconsciente se encuentran los deseos, instintos y recuerdos que el sujeto reprime por resultarle inaceptables, es la capa más profunda de la mente y se identifica en gran medida con el ello.3 (http://www.e-torredebabel.com/Psicologia/Vocabulario/Inconsciente.htm)
Freud dice que con la terapia se trata de pasar el inconsciente al consciente, y de alguna forma catártica esta canción como muchas refleja la necesidad de tener poder sobre otros, se percibe rencor hacia el prójimo como expresión de la vida de barrio, la experiencia en las pandillas, la pelea sobre el territorio, el tener que estar a la defensiva siempre cuidándose las espaldas, acostumbrados a la traición, el ajuste de cuentas como espejo de la sobrevivencia plasmando una humanidad enferma de odio y agresividad y sobre todo buscando trascender ante todos como el más fuerte, dejar huella y mientras más muertes tenga en su andar más poderosa será su gloria sin importar que muera en su afán por dominar su territorio y que su orgullo quede registrado en la historia.
Es así como la necesidad del hombre se ve envuelta en la fantasía de ser aquel protagonista en estos ámbitos de expresión cultural como la música según la connotación del genero, tanto el emisor como el receptor se dejan llevar por sus instintos, a unos individuos les basta con proyectar o simplemente escuchar esa música que transmite sus posibles inquietudes, a otros, los incita a llevarlos a cabo.
Nietzsche dice: “La voluntad es el objeto de la música, pero no su origen”4 (Nietzsche, Friedrich. Sobre la música y la palabra), se entiende que la voluntad llega en la música a una expresión simbólica cada vez más adecuada.
Lo que nosotros llamamos sentimiento se encuentra ya penetrado y saturado de representaciones conscientes o inconscientes,  lo que se da a entender es que lo que se expresa no es la esencia de la música ni lo engendra si no que es un medio que se toma como objeto para representar la voluntad del inconsciente como fin satisfactorio del individuo que participa como emisor o receptor.
Semejantes al lírico son todos aquellos oyentes musicales que descubren un efecto de la música sobre sus sentimientos: el poder remoto y escondido de la música evoca en ellos un reino intermedio que, por decirlo así, les proporciona un gusto preliminar, un concepto simbólico preliminar de la música propiamente dicha, el reino intermediario de los afectos”.5 (Nietzsche, Friedrich. Sobre la música y la palabra)
La música es uno de los fenómenos simbólicos que está dentro del interés de la literatura, la educación, la crítica de los medios masivos así como la psicología, la sociología entre otros.
Ahora me atrevo a ligarlo a la criminología puesto que veo ya mucha temática lírica en estas bases que considero de gran impacto social y digno de estudiarse a profundidad ya que percibo a mis alrededores una gran influencia sobre todo en la población joven con oídos cada vez mas sensibles que a mi ver es posible que se estén introyectando, viéndose reflejados en su comportamiento que se introduce al gran índice de criminalidad en México.
También encontramos que el grupo “La Etnnia” de Colombia basa su ideología en esta temática, la mayoría de sus canciones son reflejo de lo que se vive en ese sitio día a día, tienen un álbum totalmente dedicado a esta tendencia, se llama “Criminología” donde las historias del crimen abundan entre ciertas o construidas a base de experiencias, es el lenguaje de las calles y por eso casi todos los álbumes tienen su historia allí, hablan de la violencia de los barrios en 'Crimen y Castigo' ligándonos a Dostoyevski a su grandísima obra que lleva el mismo nombre o del problema de la droga en ‘Ley vs. Hampa’. Las letras hablan de experiencias que se gestan en la pobreza y en la vida dura de las calles, son pura crónica urbana. Se centra en los problemas de la delincuencia en el barrio, e intenta profundizar en sus motivos y consecuencias. Todo esto queda reflejado muy bien en canciones como ‘Expreso mortuorio’, donde nos relata la situación que se vive en un ajuste de cuentas, ‘Cargado de ilusiones’, una historia de un colombiano al que le obligan a llevar droga a otro país, o ‘Sombra Criminal’, reflexiones sobre lo que gira en torno a las causas de la delincuencia.

En otro contexto es indispensable hablar sobre la música que caracteriza a nuestra cultura y a nuestros tiempos donde se encuentran proyectadas las causas, razones, situaciones, circunstancias, consecuencias y mas que se desarrollan alrededor del  narcotráfico y estos son los llamados popularmente “Narcocorridos”.
En el noroeste de México han habido hasta hoy muchas matanzas con relación al negocio del narcotráfico sobretodo en Baja California y Sinaloa, entre los ajustes de cuentas y la lucha de poderes entre los carteles han provocado pánico en nuestra sociedad ya que la violencia ha sido muy extrema, al grado de que la gente no quiere ni salir de sus casas, por estas razones la ola de narcocorridos va en aumento, hasta la gente que no solía escuchar este tipo de música ahora la escucha, desde que vas en la calle dentro de estos estados escuchas en los carros los narcocorridos a todo volumen, esto indica que la difusión y el contenido lírico en los narcocorridos lleva alguna influencia en el joven que comienza a idolatrar a los personajes principales al grado de querer imitar el comportamiento en lugar de provocarle miedo o concientización al respecto, con esto se infiere que el narcocorrido influye en gran medida en la población joven que provoca en este una inquietud por iniciarse en el negocio del narcotráfico.
En México, la música y el canto se han impregnado poco a poco de este tema: el narcotráfico, considerado como plaga de este país. El narcocorrido es una novedosa composición artística que encuentra su origen en una forma de canto ancestral y sus temas en la actualidad mexicana.
Antes que nada, se podría definir el narcocorrido como variedad actualizada del corrido. Verdad es que no existe tradición más mexicana que la de los corridos, esas heroicas baladas que celebran a los de “abajo”6 (Expresión utilizada por Mariano Azuela como título de su famosa novela sobre la revolución mexicana), a los fugitivos pistoleros de la Revolución. Los corridos han sido para los pobres una manera de enaltecer a sus héroes. El narcocorrido es, pues, un género musical heredado de la Revolución y es ahora el vehículo de grupos musicales para difundir vida y obra de los narcotraficantes y de sus seguidores, originarios en su mayoría de zonas rurales y localidades del norte. Es, efectivamente, en esas zonas, en la región noroeste de México, donde es habitual el asesinato de policías y delincuentes, en las que los narcocorridos tienen mayor aceptación.
Así como el juglar de la Edad Media relataba las aventuras del rey, el cantante del narcocorrido cuenta las andanzas de los traficantes de droga. De la misma manera, tal y como el corrido contaba eventos históricos revolucionarios, el narcocorrido relata las hazañas de los capos, a ritmo de polka, siendo el famoso acordeón norteño el principal instrumento.
Al éxito de los narcocorridos contribuyen tanto la afición popular por esta clase de música como el interés por las historias de los narcotraficantes.
El origen del narcotráfico en Sinaloa no tiene fechas precisas. En Lazcano Ochoa (1992) aparece la entrada de los chinos a Sinaloa a principios del siglo XX, quienes introducen el cultivo de la amapola y el opio para su consumo y comercio, lo cual se puede considerar como el antecedente del tráfico ilegal de drogas. Sería la Segunda Guerra mundial la etapa que marcaría en definitiva el inicio de la población en mayor escala, primero bajo el convenio de los gobiernos estadounidense y mexicano, quienes accedieron a la siembra de amapola en el municipio de Badiraguato, enclavado en la sierra, para abastecer de morfina y heroína a Estados Unidos, Astorga, citado por Gonzales (1996), expone que el cultivo genero grandes beneficios económicos para los pobladores, sin embargo, al terminar el conflicto los 2 gobiernos decidieron poner fin al convenio, lo que provoco que en adelante se convirtiera en siembra ilegal. El estado se transformo rápidamente, termino la tranquilidad y dio paso a la violencia en sus diversas expresiones; el narcotráfico creó las condiciones para que esta se generara.
México es un país donde la mano de obra abunda pero el desempleo alcanza a una gran parte de la población en edad de trabajar, incluyendo niños menores de edad. Entonces, la música aparece a veces como un factor de unidad nacional. Portavoz de las miserias cotidianas, la canción popular es a la vez rebelde y consensual.7 (MUSSET, Alain, “la musique apparaît parfois comme un facteur d’unité nationale. Porte-parole des misères quotidiennes, la chanson populaire est à la fois rebelle et consensuelle.”)
Frente a esa situación de pobreza sin salida aparente, los desempleados integran un circuito paralelo: el del contrabando, denominación que se da, en los narcocorridos, al narcotráfico. Por eso, los héroes de los nuevos corridos han cambiado. Ahora son célebres los narcotraficantes. Los temas de la droga y del tráfico de estupefacientes se generalizaron en el corrido alrededor del año 1990. El narcotráfico o contrabando, como se suele decir, es una realidad social que tiene su impacto. Por ello, los compositores populares, re-creadores de esa sociedad y de sus problemas, han tomado como temática esta actividad delictiva. Por ello, el corrido lleva ahora el prefijo irónico “narco”.
Los narcocorridos son la voz de la juventud mexicana, sea la de los barrios latinos estadounidenses, sea la de los estados de Michoacán y Guerrero. Aparece, entonces, el narcocorrido como el analizador sociocultural en el cual sociólogos e historiadores encuentran formas y contenidos de la conciencia social popular.8 (AUBAGUE, Laurent, “le corrido mexicain”, in Musiques et Sociétés en Amérique Latine, ed. PUR, col. Mondes Hispanophones, Rennes, 2000, pág. 122) Hace unos veinte años que los grupos de música del norte empezaron a incluir el contrabando en sus repertorios. Al mismo tiempo, la paulatina penetración del crimen organizado en el tejido social mexicano ha dado lugar a una narcocultura en toda regla, de la que los corridos son una de las manifestaciones más floridas.
Los sociólogos están de acuerdo en decir que los narcocorridos representan una muestra de rebeldía frente a un sistema político que no sólo no ofrece salidas, sino que ha hecho de la corrupción y de la impunidad los pilares de su supervivencia, puesto que los tentáculos del narcotráfico han alcanzado las esferas del poder tales como diputados y ministros.
La quiebra económica y social reactiva el corrido, testigo, una vez más, de las aspiraciones y de los destinos populares. El corrido sobre el tema de la droga simboliza la expresión cultural que capta las nuevas crisis del México de fin del siglo XX.
Aunque diversos datos registran antecedentes temáticos que dieron origen a composiciones sobre contrabando; según Hernández (2000), desde el siglo antepasado hubo personajes a quienes ya se les cantaba por dedicarse a transportar contrabando de textiles en la frontera norte de Tamaulipas y sur de Texas. Posteriormente, con las leyes de prohibición de Estados Unidos "convirtieron al alcohol en tema de corridos como 'Los tequileros' (probablemente) 'El contrabando del paso' (Hernández, 2001)". Este mismo autor anota, del decenio de 1940, a "La carga blanca" como el posible primer corrido cuyo tema sobre la cocaína es narrado abiertamente, y agrega que en la década de 1950 se canta "La Canela". A partir del decenio de 1970 hay una explosión musical sobre esta temática. De la Torre (2002) aporta lo siguiente: La aparición de los narcocorridos sinaloenses data de los años setenta, éstos son el registro histórico de la vida del narcotraficante, la expresión narcocultural de la violencia. Es un fenómeno musical que ha traspasado las fronteras de México, con una industria multimillonaria cuya popularidad va en aumento debido a que grandes grupos sociales de diversos países (Colombia, Estados Unidos, etc.) cantan con admiración las dudosas hazañas de los antihéroes, que son narcotraficantes de poca monta, hasta capos de renombre.

Los personajes del narcocorrido heredan el papel del héroe del corrido tradicional, son carismáticos, dispuestos a enfrentar situaciones de peligro, a arriesgar su vida, ponen a prueba la lealtad y el valor, generalmente al margen de la ley. De los más populares fueron el corrido de "Pedro Valdez", "Clave siete", "La banda del carro rojo", o “Pacas de a kilo", "El número uno", "Los dos plebes", "Chito Cano", "Jefe de jefes", entre muchos más. También se popularizó "Lamberto Quintero", el cual narra uno de los enfrentamientos más sangrientos entre traficantes ocurridos en pleno centro de la ciudad de Culiacán y aún sigue en la memoria de muchas personas; pero quizás ninguno ha tenido la trascendencia y ha permanecido en "el gusto y la preferencia" del mexicano en general como "Contrabando y traición", mejor conocido como "Camelia la Texana", donde la participación de la mujer aparece activamente.
Las relaciones de amor son a veces el espacio de conflicto; se puede amar o se puede odiar hasta el sacrificio. La solidaridad, cuando no es correspondida, suele desencadenar reacciones violentas en el ambiente del narco. Así, encontramos en "Contrabando y traición", corrido famoso interpretado por Los Tigres del Norte y popularizado por el grupo “La Lupita” en su versión rockera. Lo siguiente: "Una hembra si quiere a un hombre por él puede dar la vida, pero hay que tener cuidado, si esa hembra se siente herida, la traición y el contrabando son cosas incompartidas".

Emilio dice a Camelia hoy te das por despedida con la parte que te toca  ya puedes rehacer tu vida  yo me voy pa' San Francisco con la dueña de mi vida.

El éxito en el negocio está asegurado “sin preocuparse por la condición moral incorporada”9 (Valenzuela, 2002). El sexismo y la discriminación aparecen como elemento de conflicto por parte de Emilio al utilizar a Camelia como un objeto de uso a su voluntad; Olivier (en Porzencanski, 1996) señala que el discurso del hombre resulta mortífero para la mujer, ya que al tomarla como objeto le arrebata su lugar como sujeto y decide en lugar de ella lo que debe resultarle bueno. De ese modo, es el hombre quien decide el lugar y el lenguaje femenino.
Sonaron siete balazos, Camelia a Emilio mataba….
Si ya la traición es el peor crimen en la sociedad de los traficantes, en el amor desencadena la ira de la mujer con consecuencias fatales. Una mujer enojada es una fuerza incontrolable; para Camelia ser traicionada en el amor es más importante que la traición en el negocio; a esta infidelidad responde con la muerte de su amado infiel.
Lamentablemente, el estado de Sinaloa es uno de los mayores productores de droga en el país, de ahí es donde este tipo de música tiene arraigo en la población. La fuerte existencia del narcotráfico y sus consecuencias traducidas en la violencia extrema, incremento en el consumo y adicción, así como en la influencia social y cultural, para que gente del pueblo, de la ciudad y de otras latitudes expresen, a través de la música sus sentimientos, emociones y hasta juicios acerca de los hombres y mujeres implicados en este fenómeno.
Las temáticas tradicionales de los corridos ( historias sentimentales, sucesos históricos, hombres valientes o bandoleros comunes, lugares, etc.) se han transformado ante el cambio de las acciones; ahora el narcocorrido narra historias las cuales en su mayoría destacan la violencia, la burla, la muerte, los tipos de droga, y demas modalidades delictivas.
El narcocorrido, como ya lo hemos visto, ha cambiado los héroes del antiguo corrido y alaba a sus propios héroes, como Jesús Malverde10 (Jesús Malverde: delincuente de principios del siglo XX. Se dice de él que les quitaba el dinero a los ricos para dárselo a los pobres. El Bandido Generoso Malverde como lo han apodado tiene altares en muchas zonas rurales del Norte y su estampa hasta puede aparecer junto a la Virgen de Guadalupe, la figura religiosa de mayor devoción entre los mexicanos), por ejemplo, el santo de los narcotraficantes. En los narcocorridos, el delito cometido no es ocultado; las canciones relatan las andanzas de los barones de la droga.
Entre otros temas, las letras de los narcocorridos hablan de amores y traiciones, de muertes y ajustes de cuenta entre distribuidores y sembradores de marihuana y cocaína.
Menciona a los enemigos que son las policías judiciales, federales y de caminos.
Si es cierto que hoy en día en los corridos, las historias de los narcos dominan a cualquier otra temática, no necesariamente los narcos son los únicos personajes en esas crónicas. Enfrente de estos protagonistas aparece la policía, la cual es la contrapartida, o sea el antagonista, dentro de la narración. Propagan la idea según la cual los agentes encargados de combatir a los narcotraficantes resultan más fácilmente corruptibles y son más propensos a cometer delitos.
No obstante, frente a temas escalofriantes, los narcocorridos ofrecen la otra cara, la de la cotidianidad. En sus estrofas, el tráfico de drogas no es la principal amenaza para la seguridad nacional, sino el modo de vida de unos cuantos tipos aguerridos que saben jugar duro. Es el mundo de las alianzas familiares, del escape de la pobreza, del castigo a los traidores, de la exaltación de la hombría. Es lo que se canta, pero sin juzgar: se narra con humor.
Los narcocorridos son algo más que una descripción folklórica del fenómeno del tráfico de drogas y de sus personajes. Encierran moralejas. Tal y como lo pintan los Tucanes de Tijuana, el narcotraficante es, desde luego, un modelo de hombría mal entendida; es macho y vividor; es generoso con sus amigos; implacable con los traidores. Ahora bien, no todo es ganancia. Han logrado escapar de la pobreza pero para quedar atrapados en una trágica partida contra la muerte. Lo importante es darse cuenta de que las enseñanzas no sólo están destinadas a los profanos, sino que también los que se encuentran dentro del circuito, del mundo de la droga, pueden sacar provecho de ellas, sabiendo cómo comportarse frente a los más fuertes. En los narcocorridos viene la filosofía del “portarse bien” para los integrantes del cartel, con el fin de no morirse, o de no ser castigado.
Finalmente, el narcocorrido está encerrado en un marco temático del cual no se escapa, siendo impresionante el éxito. Abarca todos los temas que conciernen al pueblo sufrido, sea la sierra, sea la vida en el campo, sean las reglas del narcotráfico, etcétera, y éste se reconoce en los narcocorridos como uno se reconocería en un espejo. Esta manera de visualizar la “narcovida” en los narcocorridos hace que un gran sector de los que los escuchan vea en los capos algo de honestidad y carácter heroico, incluso con estima. Así, los narcocorridos cumplen, indirectamente, la función de hacer de esa actividad un anhelo, de presentarla como una alternativa viable para sobresalir en la vida, ya sea en lo económico, en la valentía o en la invulnerabilidad ante la ley. Por esta razón, los estados de Baja California y Sinaloa han vetado la difusión de los narcocorridos en las radios y televisiones, y es lo que se llama Censura. La cual para lo único que ha servido es para aumentar el interés de los ciudadanos que sueñan con una vida con altos ingresos monetarios sin tener que ajustarse a forzosas y largas jornadas de trabajo recibiendo el salario mínimo y mediocres reconocimientos como el ya popular “empleado del mes” introyectando así en el individuo común el conformismo donde tiene que ver sus sueños simplificados en representar al ciudadano “ejemplo” de pueblo.
Aquí vemos como la teoría del “inconsciente colectivo” de Carl Jung en el arquetipo de “Héroe”11 (Jung Carl, Teorías de la personalidad), está presente, ya que promueve en los jóvenes receptores un factor que enciende y atiende una necesidad de protagonismo y sobre todo de status que le proporcionaría iniciarse en este negocio obteniendo así las consecuencias que conllevan tomar esa decisión.

Conclusiones:
Si bien se encuentra plasmado aquí el color de una sociedad cargada de delincuencia que varía en tonalidades a través de la música encontrándose a sí misma por medio de su propio genero donde el individuo encuentra su refugio y se anida en las connotaciones del crimen, el impacto social de la música lleva implícito el tema criminal llevando consigo en profunda conciencia la ausencia de armonía en nuestra humanidad, el impedimento del ser humano de una convivencia colectiva enraizada en el respeto al prójimo y mucho menos en el amor ni siquiera propio.
La música de nuestros tiempos es el reflejo lamentable de una sociedad que no se siente completa si no lleva cargando consigo el crimen como principal factor que la caracteriza y promueve la falta de sensibilidad del individuo percibiendo y recibiendo poco a poco el comportamiento delictivo como algo propiamente aceptado cambiando su mentalidad sobre las normas y la apreciación de estas.
Es precisa una intervención en cuanto a los medios de comunicación y el cuidado y responsabilidad que el compositor debe tener hacia su audiencia con el fin de rescatar los adeptos de una sociedad civilizada contribuyendo así a la transformación de conciencia que pide a gritos la humanidad presente ausente de humanidad.
Componer no es difícil, lo complicado es dejar caer bajo la mesa las notas superfluas.
Johannes Brahms (1833-1897) Compositor alemán
La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.
Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.
La música es el verdadero lenguaje universal.
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.
La música es la voluptuosidad de la imaginación.
Eugène Delacroix (1798-1863) Pintor francés.


Bibliografía:

·        Nietzsche, Friedrich. El Nacimiento de la tragedia.
·        Nietzsche, Friedrich. Sobre la música y la palabra.
·        MUSSET, Alain, “la musique apparaît parfois comme un facteur d’unité nationale. Porte-parole des misères quotidiennes, la chanson populaire est à la fois rebelle et consensuelle.”
·        AUBAGUE, Laurent, “le corrido mexicain”, in Musiques et Sociétés en Amérique Latine, ed. PUR, col. Mondes Hispanophones, Rennes, 2000, pág. 122.
·        Jung Carl, Teorías de la personalidad.
·        Noemïe Massard, el narcotráfico y la música. 2005
·        De la Torre Barrón, Arcelia (2002), "Del corrido al narcocorrido. Una ventana a la historia contemporánea de Sinaloa", en Revista Mexicana de Comunicación, núm. 76, VII-VIII, julio-agosto.
·        Mondaca Cota Anajilda, “la representación del rol femenino en la música de traficantes de drogas”, Universidad de Occidente, campus Culiacán.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Terrible trabajo

Anónimo dijo...

En que año fue publicado?

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