miércoles, 30 de julio de 2014

TRASTORNO DELIRANTE (PARANOIA 1ª parte)


Por Wakinaki Pl Cádiz

El trastorno delirante crónico (denominado de ideas delirantes persistentes) se caracteriza por la existencia de ideas delirantes no extrañas, en torno a situaciones que pudieran darse en la vida real: ser perseguido, envenenado, contagiado, amado a distancia por alguien importante, tener una enfermedad o ser engañado por la pareja. Con una duración mínima de un mes y sin alucinaciones o sin que estas sean predominantes. La conducta no es manifiestamente extraña. Antiguamente se llamaba Paranoia.

No existen criterios de esquizofrenia, ni deterioro de la personalidad y no hay causa orgánica que haya iniciado y mantenido la alteración. A veces si se desarrolla a partir de una vivencia especialmente impactante emocionalmente para el sujeto, a raíz de la cual se trasforma su visión del mundo.



Se clasifican distintos tipos según los temas delirantes predominantes:

‑Tipo erotomaníaco: idea delirante centrada en que una persona, generalmente de nivel socioeconómico elevado, famosa o importante está enamorada del sujeto.

‑Tipo grandioso: centrado en una exageración de la propia capacidad, poder, conocimientos o identidad, o en una relación especial con Dios o con un personaje famoso.

‑Tipo celotípico: delirio centrado en la convicción de que la pareja le es infiel.

‑Tipo persecutorio: convicción de que el propio sujeto o alguien cercano a él está siendo maltratado de alguna forma.

‑Tipo somático: convicción de tener algún defecto, trastorno o enfermedad corporal.

‑Tipo no especificado o mixto: trastorno delirante que no puede ser clasificado en ninguna de las categorías previas o es mezcla de varias.







martes, 29 de julio de 2014

CASTIGADO


FERNANDO ALSER QUALYTEL
He aquí el resultado de una experiencia desagradable: Un menor sentado en una silla cara a sus propios pensamientos tras protagonizar  una mala conducta. Todo legal, todo normal. Porque la patria potestad otorga a los padres el derecho de correción en beneficio de sus hijos//as. Con el límite de respetar su integridad física y psicológica. Con estos límites que marca la ley los padres  eligen un estilo educativo  para sus hijos. Esta elección determinará la personalidad adulta de este menor y su estilo de vida. Algunos padres eligen el castigo sistemático y frecuente para corregir el comportamiento desordenado del menor. Algo que puede provocar una acumulación de ansiedad y dolor emocional en el niño. Si la emotividad es muy alta, el comportamiento del menor tenderá a desorganizarse cada vez  más. Tendremos a un niño sistemáticamente castigado y condenado al fracaso en cada una de sus acciones. Este niño tiene garantizado un cuadro de ansiedad creciente. También despertará en él un comportamiento agresivo mayor. El niño sentado en la silla, está aprendiendo que existe un modelo conductual violento para conseguir soluciones a los problemas interpersonales, y adoptará una posición de fuerza equivalente o superior a la de sus padres o educadores. El castigo como método de correción, ha sido aprendido por estos padres de sus propios padres, dentro de un sistema social que comparte actitudes punitivas y de castigo ante comportamientos inadecuados. Sedente y cabizbajo, este menor cumple su castigo, alimentando un sentimiento de inseguridad e ideas de inferioridad. La desaprobación y la exclusión es la  única respuesta que obtiene de quienes tienen la potestad de velar por su educación. 
Esta puede ser una de las razones por las que el niño que experimenta el castigo reiterado, adopte el comportamiento agresivo como una imitación del modelo punitivo de educación, no solo en su etapa infantil, agrediendo a otros niños, sino en su etapa adulta, donde su comportamiento antisocial se eleve a la categoría de delincuencia.  Entonces el castigo vendrá impuesto, no por la patria potestad, sino por la sociedad en la  forma que marque la ley, en la pretensión de recuperar y  reinsertar al ahora delincuente. El momento captado por la imagen es ideal para evitar esto. Es posible levantar el castigo al niño de la silla, y junto a él  buscar una alternativa adecuada para corregir su  mal comportamiento, recuperando  desde ya, a un hombre que puede quedar de por vida castigado.



BANDERA FALSA



        Fernando Alser Qualytel
En todas las épocas han existido hombres que le dieron la espalda a la humanidad.  Seres que impusieron su ideal y voluntad por la fuerza.  Con sus ridículas y terribles  armas atemorizan al mundo entero, ajenos al sufrimiento de sus víctimas. El método y la técnica han mejorado con el tiempo, y sus armas. Pero  estos hombres no han cambiado. La guerra no puede tener más que un fundamento legítimo, y es el derecho de defensa de la propia existencia. El derecho de matar se fundamenta en el derecho de vivir, y sólo en defensa de la vida se puede quitar la vida. Basta decir esto, y todo el que emprende una guerra pretenda que la hace en su defensa. Nadie se confiesa agresor. Pero, como los dos contendientes no pueden ser agresores, ni defensores a la vez, uno debe ser necesariamente el criminal que inicia la guerra. La guerra empieza a ser un crimen desde que su empleo excede la necesidad estricta de salvar la propia existencia. Sólo el peligro de perecer puede justificar el derecho de matar. El tribunal de Nurëmberg de 1946, que juzgaba a los dirigentes nazis, por los crímenes de guerra cometidos durante la segunda guerra mundial, dictaba en el artículo 6(a) de su Estatuto del Tribunal la definición de Crímenes contra la Paz: “la dirección, la preparación, el comienzo o el desarrollo de una guerra de agresión, o de una guerra en violación de los tratados, garantías o acuerdos internacionales, o la participación en un plan común o en la conspiración para la perpetración de cualquiera de tales actos”. Hoy siguen los  conflictos armados por todo el mundo, y sigue vigente la definición de Crímenes contra la paz cuando todavía llegan noticias de “el asesinato, la esclavización, la deportación y  otros actos inhumanos cometidos contra la población civil, antes de la guerra o durante ésta, o las persecuciones por motivos políticos, raciales o religiosos, cuando tales actos o persecuciones hayan sido cometidos al perpetrar un delito sometido  a la competencia del Tribunal o en relación con tal delito, e independientemente de que el acto implique o no una violación del derecho interno del país donde se haya cometido”. Este último párrafo entrecomillado es el artículo 6 b del Estatuto del Tribunal de Nurëmberg, de 1946, que define así los Crímenes de Guerra. La historia ya no se repite. Es siempre la misma. Los amos del mundo anclados en el gobierno de las naciones son  ajenos al sufrimiento de sus víctimas y  anteponen las ansías de poder y los intereses de la economía a salvaguardar la vida de los seres humanos. No importa el país, ni el  color de los contendientes. No importa si es legal o la causa o justificación de la agresión. Lo importante es defender la bandera que tenga el color del dinero  porque con una bandera falsa se justificará la acción ilegal e inmoral.



EL MITO DE LA RESOCIALIZACIÓN



 En 1980, Robert Redford protagonizó un drama cinematográfico  basado en la historia real de Tom Murton, el director de prisiones que conmocionó el mundo político de Arkansas al destapar  los escandalosos abusos y asesinatos que tuvieron lugar en la prisión estatal.  Antes de presentarse como el nuevo alcaide, Brubaker (Redford) se hace pasar por un preso recién llegado, descubriendo que la situación en la cárcel es de corrupción endémica. Sus esfuerzos por reformar y sanear el sistema lo colocan en una situación muy peligrosa, sobre todo cuando insiste en investigar una serie de asesinatos que se cometieron unos años antes. Brubaker fue en la vida real, Tom Murton, contratado en 1967 por el nuevo gobernador de Arkansas, Winthrop Rockefeller, tras conocerse un informe  sobre el sistema penitenciario del estado. El informe detallaba las condiciones  en las dos granjas penales estatales, incluyendo asalto sexual, la tortura eléctrica, los azotes, golpes con porras y mangueras, la extorsión y el  tráfico de  drogas en el centro penitenciario. Tom Murton detalla en sus informes sobre la prisión de Tucker: "La disciplina se aplica de forma rutinaria por los azotes, los palos, la inserción de agujas debajo de las uñas, aplastamiento de los testículos con alicates, y la última palabra en instrumentos de tortura: El “Tucker teléfono”, "un instrumento que se utiliza para enviar una corriente eléctrica a través de los genitales".
Murton, entonces  con 39 años, fue  el primer penalista profesional del estado de Arkansas, contratado como director de prisiones. El gobernador Rockefeller trató de reformar el sistema corrupto  mediante la incorporación de Murton, que había hecho su reputación ayudando a establecer en Alaska el sistema penitenciario, después  que el territorio obtuvo   la condición de Estado en 1959. Las ideas de Tom Murton en la reforma penitenciaria incluían el tratamiento de los reclusos con respeto, la abolición de los castigos corporales, proporcionar una mejor alimentación al recluso y erradicar la extorsión y otras estafas entre los internos.  Su planteamiento tuvo aceptación y cierto éxito hasta que fue despedido en  los primeros meses de 1968. En contra de las indicaciones del propio gobernador, Tom Murton había iniciado  la investigación de un cementerio ilegal dentro del centro penitenciario. La exhumación de tres cuerpos, de supuestos presos asesinados, fue acallada por un informe oficial  que dictaminaba que se trataba de cuerpos de un antiguo  cementerio de mendigos. Se paralizaron las exhumaciones. Así terminó el proyecto de Tom Murton, y su propia carrera como director de prisiones. Es posible que la  resocialización de presos, deba suponer  no  solo una actuación directa sobre el sujeto, sino la creación de las condiciones sociales necesarias para producir menos índice de delincuencia. Y esto incluye crear condiciones ante todas las esferas sociales, también  ante el legislador y el gobernante. Hay que educar a la sociedad en su responsabilidad con sus reos. La resocialización debe ser capaz de educar al reo en la responsabilidad de sus actos, a través del reconocimiento de su culpabilidad con el cumplimiento de la pena, pero también la pena privativa  de libertad debe ejecutarse de manera humanitaria, impidiendo la desocialización. En el prólogo de Los cómplices del crimen, 1969, escribe Tom Murton: "Las cárceles, hospitales psiquiátricos y otras instituciones son un termómetro que mide la enfermedad de la sociedad en general.El tratamiento que  ofrece la sociedad  a sus parias revela la manera en que sus miembros se  ven unos a otros .Y ellos mismos”.

DAWDLERS DRIVERS: EL SÍNDROME DEL CARRIL IZQUIERDO


Por Jose María González

En el Reino Unido hace un par de años apareció un "calificativo" que les daban a ciertos conductores, Dawdlers. La traducción en español para ese termino puede ser: holgazán, rezagado. Y me dio que pensar varias cosas, ¿Pero cuales son las conductas de estos conductores? ¿porque conducen así? ¿sólo les afecta a ellos?.

Tras investigar un poco el fenómeno de estos conductores puede observar que son vehículos que circulan a una velocidad inferior a la permitida y que no se adapta a las características de la vía, y que fuera de poblado, si hay más de un carril para cada sentido, suelen hacerlo por el de la izquierda (hablaremos siempre en el sentido de circulación establecido en España y en casi todo el mundo para que no haya confusión).

Al estudiar los comportamientos que ocasionan, vemos dos vertientes a seguir,

Por un lado el porqué circulan de esa manera (a velocidad inferior), 

Y segundo, que efectos causan a los otros usuarios de las vías.

La primera, un conductor, que en condiciones psicofisicas esté en sus plenas facultades, circule a baja velocidad puede ser por miedo a conducir, a que no esté seguro, no tenga experiencia al volante, etc. y todo esto también influye al ir por el carril de la izquierda, porque tienen la percepción de que van más seguros y ante cualquier situación de conflicto les resulta más factible volver a la derecha que girar hacia la izquierda (esto puede deberse a la percepción natural de cada uno, el que es diestro suele tirar hacia ese lado). Aunque habría que profundizar en la raíz de este asunto para poder ser más objetivos con el resultado.

Y contestando a la segunda pregunta, estos conductores causan riesgos y actitudes negligentes en los otros usuarios de las vías, ocasionándoles estrés durante la conducción, que significa que sólo cuando la conducción es interpretada como demandante o peligrosa el estrés se manifiesta como afecto negativo, ya sea como ira y agresión, como ansiedad o preocupación; o como respuestas físicas como el aumento de la tasa cardíaca y/o el aumento de la presión sanguínea. Siendo este tipo de estrés el que peores consecuencias atrae para la seguridad vial. Este tipo de estrés lo podemos asociar a la violación de normas de tráfico, a conducir de manera negligente, y a comportarse de manera hostil y agresiva con otros conductores.

Un estudio de una aseguradora inglesa, Confused.com, concluyó que alrededor de un 60% de los encuestados (de un total de 2000) experimentan un aumento en los niveles de estrés y una mayor irritabilidad cuando se encuentran con un conductor dawdler. con el mismo resultado opinaron que si hay radares para controlar la velocidad máxima, también los tiene que haber para la velocidad mínima.

Habrá que seguir investigando sobre este fenómeno, los Dawdlers Drivers.

"TAN PELIGROSO Y TEMERARIO ES IR A MUCHA VELOCIDAD, COMO HACERLO A VELOCIDAD REDUCIDA Y POR EL CARRIL QUE NO CORRESPONDE"

¿Cómo escriben los espías?

A.Quevedo
Periodista. Licenciada en Criminología y profesora de Lengua/Literatura e Historia de las Civilizaciones

Si para los periodistas los libros de estilo son intrínsecos, para la CIA[1] también. Los libros de estilo periodísticos son un compromiso y respeto hacia los lectores/telespectadores/oyentes, además de recoger los principios de la profesión. No sólo los periodistas se rigen por libros de estilo o por Códigos Deontológicos y Éticos, la mayoría de profesiones tienen los suyos, incluso los espías. Y es que saber transmitir el mensaje, sea cuál sea la profesión (o el idioma) es esencial. Así lo recoge la Agencia Central de Inteligencia (CIA): “Un buen servicio de espionaje depende en gran medida de una escritura clara y concisa. Ni la información que reúne la CIA ni los análisis que resultan de ella servirán de nada si no está expresada de forma útil”. Un documento de 190 páginas y que en las últimas semanas está revolucionando las redes sociales (aunque data de 2012) y que a mi me ha recordado a mis primeros días en la universidad cuando nos enseñaron dos claves del Periodismo: ser conciso y ser claro (lo mismo que ahora se les inculca a los espías). Y es que la CIA aconseja a sus agentes evitar los tecnicismos, ser "objetivos" y escribir "como periodistas o analistas".
Dos temas criminológicos relacionados con los libros de estilo de los Mass Media -y que he tratado en anteriores post por su especial sensibilidad social- son los suicidios y la victimización secundaria. Si nos centramos en los libros de estilo, uno de los principios que recoge el diario El País es el caso del tratamiento de los suicidios[2]. Según dicho medio de comunicación: “habrá que ser especialmente prudente con las informaciones relativas a suicidios. En primer lugar, porque no siempre la apariencia coincide con la realidad; y también porque la psicología ha comprobado que estas noticias incitan a quitarse la vida a personas que ya eran propensas al suicidio y que sienten que en ese momento un estímulo de imitación. Los suicidios deberán publicarse solamente cuando se trate de personas de relevancia o supongan un hecho social de interés general”.
Mientras que para evitar la victimización secundaria, muchos de los libros de estilo periodístico señalan que en los casos de violación, el nombre la víctima se omitirá y se utilizarán las iniciales o datos genéricos (edad, nacionalidad o profesión) siempre y cuando no se identifique a la víctima. Mientras que en el caso de los detenidos/acusados se emplearán las iniciales si son menores de edad.
Más conocidos como espías (en la mente nos viene el agente 007 si pensamos en espías), los miembros de la CIA son expertos en temas políticos, militares y económicos del todo el mundo. A pesar de pertenecer a la élite de la seguridad estadounidense se les recuerda que no deben utilizar frases ni párrafos largos; tampoco el abuso de los adverbios y adjetivos, puesto que los nombres y los verbos ya muestran su poder.
Al igual que la mirada, las palabras también pueden reflejar cómo es el ser humano. La escritura puede mostrar (no diagnosticar) incluso dolencias del aparato digestivo, trastornos alimenticios (bulimia o anorexia), conductas adictivas como el alcoholismo, síntomas de deterioro del sistema nervioso y daño neurológico. Cada signo revela una información personal, sobre todo la firma (los principales Mass Media americanos se centraron en las firmas de Barack Obama y de Hillary Clinton cuando eran candidatos a la presidencia de la Casa Blanca). Los peritos en pericia caligráfica y en grafología son cada vez más demandados a nivel judicial, sobre todo para la identificación y cotejo de escritos y firmas, así como en la valoración y significado de los aspectos gráficos y en la detección de falsificaciones en documentos y productos comerciales.
Y es que la CIA sabe de la importancia de las palabras ya que a través de la escritura se puede saber los rasgos generales del carácter de la persona, sus emociones, el equilibrio psicológico, incluso los rasgos fisiológicos y, también, el tipo de inteligencia y las aptitudes profesionales y laborales.
Y como dijo Paul Auster[3], “la pluma es más fuerte que la espada



[1] ¿Qué es la CIA? La Agencia Central de Inteligencia fue creada en 1947 con la firma del Acta de Seguridad Nacional, por el Presidente Harry S. Truman. Entre sus funciones destacan[1]: recolectar información de inteligencia a través de fuentes humanas; evaluación de la inteligencia relacionada con la seguridad nacional, así como la coordinación fuera de EEUU.
[2] Post relacionados:
·         Crisis económica y suicidios ¿relación?: http://bit.ly/1qzEZfH

 

[3] Escritor, guionista y director de cine estadounidense. Premio Príncipe de Asturias de las Letras (2006)

lunes, 28 de julio de 2014

¿ES EL PRINCIPIO DEL FIN DE LA INYECCIÓN LETAL?



Por VERONICA CALVO UZCUDUN. LIC. EN DERECHO Y LIC. EN CRIMINOLOGIA

En mayo de 1977 un forense de Oklahoma, Jay Chapman creó el sistema conocido como inyección letal. El protocolo Chapman se refería a una ejecución consistente en administrar por vía intravenosa tiopental sódico, con efecto sedante, bromuro de pancuronio, un relajante muscular que colapsa el diafragma y los pulmones, y cloruro de potasio, que detiene el corazón. La duración media del procedimiento desde la inyección hasta la muerte del recluso es de unos 7 minutos. Se aprobó primero en Oklahoma y Texas, en 1977. El primer ejecutado por procedimiento fue Charles Brooks, en Texas en 1982.
            Es el método más empleado para la pena capital en Estados Unidos (aunque conservan métodos alternativos). Según estadísticas del Departamento de Justicia de EE UU, de las 1.348 personas ejecutadas desde 1976 hasta el 1 de enero de 2014, la administración intravenosa se dio en un 87% de los casos.
En 1890, los jueces norteamericanos expusieron que el proceso de ejecución no podía incluir “tortura o una muerte prolongada”. En 2008, la Corte Suprema rechazó una impugnación a la ejecución por inyección letal alegando que el procedimiento no representaba un “riesgo significativo de provocar un daño grave“. Sus principales defensores alegan que la muerte del reo es indolora..discrepo, en base a la práctica y a múltiples estudios, siendo uno de los más paradigmáticos el de la Universidad de Miami.
Existe una enorme contradicción en el afán de conseguir “ejecuciones humanas” que sólo acentúa lo absurdo de la propia existencia de la pena de muerte a manos del Estado en sociedades civilizadas. Y por ello, muchos países comenzaron a no distribuir a los países con este tipo de ejecución los fármacos necesarios para llevarla a cabo.
En 2009, Hospira, Inc, el único productor estadounidense de tiopental de sodio, intentó mover su producción a Italia pero el gobierno italiano, que prohíbe la pena de muerte, exigió garantías de que ninguna de las sustancias vendidas por la compañía sería utilizada para ejecuciones. Las farmacéuticas comenzaron a negarse a proveer de aquella sustancia a las prisiones. Algunos estados ya había reemplazado el  tiopental sodico por el barbitúrico pentobarbital, pero Dinamarca, la única productora de la sustancia, se había negado a venderla si se utilizaba para ejecuciones. Lo mismo ocurrió cuando trataron de utilizar propofol.
La Unión Europea restringió la exportación de medicamentos empleados para fines no terapéuticos a partir del 21 de diciembre de 2011 y los problemas para continuar con las ejecuciones se agravaron.
En abril de este año, el interno Clayton Lockett agonizó durante 43 minutos  entre convulsiones, jadeos y dolores y se levantó una grandísima polémica al respecto del sistema de inyección letal de EEUU. Hace cuatro días, el 24 de julio Joseph Wood, un reo en el estado de Arizona, falleció casi dos horas después de recibir la inyección letal. El Centro de Información sobre la Pena de Muerte tiene constancia de 45 ejecuciones desde 1982, que no se llevaron a cabo correctamente y por las que los ejecutados tuvieron una muerte cruel y una agonía inhumana y por tanto quebrantan la Octava y Decimocuarta enmienda de la Constitución de EEUU que prohíben el maltrato de los presos.
Aunque pueda resultar absolutamente chocante en 2014, en mayo Tennessee aprobó una ley que restaura el uso de la silla eléctrica como método de ejecución. Otros estados cuentan con la posibilidad de la silla eléctrica, como una opción que le ofrecen al condenado, dándole a escoger entre la inyección letal y la silla eléctrica (que detalle).
En febrero, el Senado del estado de Virginia propuso el uso obligatorio de la silla eléctrica como método de ejecución de la pena de muerte en caso de que no queden dosis de inyecciones letales. Estados como Misouri han propuesto la ejecución por pelotón de fusilamiento, como un método “más humano y económico” (que esperemos, se quede en proposición) . Mientras, la mayoría de los estados se han lanzado a una frenética búsqueda de los productos necesarios para elaborar sus inyecciones.
La pena de muerte es legal en 32 de los Estados Unidos, usada regularmente en 12 y está siendo reconsiderada en otros 11, dada las dificultades para obtener los fármacos necesarios, los altos costes que le genera al Estado y la inefectividad a la hora de prevenir el crimen. Según Amnistía Internacional, EEUU gasta más de 100 millones de dólares al año buscando la ejecución de unos cuantos de convictos. ¿Qué pasaría si todo ese dinero fuera invertido en prevención de la delincuencia, reinserción y mejores opciones para evitar que los niños y jóvenes caigan en la pobreza y el crimen?, se pregunta el organismo..yo también me lo pregunto.
Además de en los Estados Unidos, existe también como método de ejecución principalmente en China, Guatemala, Filipinas ,Taiwan y Tailandia, a pesar de que dos terceras partes de los países del mundo han abolido la pena de muerte en su legislación o en la práctica.