miércoles, 22 de octubre de 2014

SEPRONA: ESTADÍSTICAS SOBRE MALTRATO ANIMAL



El pasado 4 de octubre, Día de San Francisco de Asís, se conmemoró el Día Mundial de los Animales. Con motivo de esta fecha, el SEPRONA emitió un comunicado para dar a conocer su labor en materia de protección de los animales a nivel policial.

La Guardia Civil detuvo en los primeros siete meses del año a 33 personas por maltratar o abandonar animales e imputó a otras 82, y esclareció 111 de los 158 delitos conocidos en dicho período. Se han cursado hasta julio, 7.376 denuncias por infracciones administrativas.

Respecto al año pasado, el SEPRONA detuvo a un total de 431 personas e imputó a otras 1.528 por delitos relacionados con el medio ambiente. De entre las 1.959 personas detenidas o imputadas, 174 lo fueron por infracciones contra los animales domésticos. Las actividades que mayor número de incumplimientos han generado, con un total de 49.461, son las relacionadas con la fauna, tanto doméstica como silvestre y de especies amenazadas. El SEPRONA destaca la importancia de la colaboración ciudadana en la persecución del delito, destacando que el envío de correos postales o electrónicos y llamadas al SEPRONA, ha dado lugar a más de 1.000 actuaciones policiales.

Respecto al ámbito de la Green Criminology o Criminología Ambiental, concretamente en materia de uso ilegal de veneno en el campo, se llevaron a cabo un total de 88 actuaciones en las que se localizaron 270 cebos envenenados y 151 animales muertos, procediéndose a la detención o imputación de 6 personas. Las especies que más se han visto afectadas son el milano real (Milvus milvus) y el buitre leonado (Gyps fulvus), con 30 y 13 ejemplares hallados muertos respectivamente por el consumo de estos productos ilegales. Con respecto a la aplicación del convenio CITES (Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), se realizaron 392 intervenciones en las que se recuperaron, entre otros, 480 aves y 355 reptiles.

Se practicaron 3.256 actuaciones relacionadas con el maltrato y abandono de los mismos, derivando 234 de esos casos en infracciones penales que motivaron la detención de 40 personas y la imputación de otras 134.

Entre las operaciones más relevantes destacan:

- Operación “DUPLICADO” (Finalizada en febrero de 2.013), que finalizó con 14 detenidos y 29 imputados por el robo de galgos de competición y el amaño en la concesión de los premios y en las apuestas que se realizaban sobre las carreras. En esta operación se recuperó un galgo de competición conocido por acumular importantes victorias que era utilizado por la red como semental para la selección genética de la raza.

- Operación “ARGOS” (Finalizada en diciembre de 2.013), que finalizó con la intervención de 146 cachorros de perro procedentes de la República Eslovaca que estaban siendo introducidos en España y Portugal de forma irregular. Asimismo, se intervinieron 42 aves que carecían del anillado correspondiente para justificar su procedencia.

'Operación Tyson': La Guardia Civil ha detenido a cuatro cazadores furtivos a raíz de la aparición de un vídeo en la red social Facebook, en la que se posaban con un venado agonizante cazado por perros de presa y rematado a cuchillo. La aparición del vídeo creó una gran alarma social en la localidad de Almonte, así como entre instituciones y organizaciones ecologistas. Están imputados por un delito contra la fauna silvestre, uno de tenencia ilícita de armas y otro con la salud pública. En los registros, los agentes se han incautado de diez kilos de marihuana y seis armas ilegales, además de varios medicamentos ilegales de uso veterinario.


Aprovechamos para felicitar a los agentes del SEPRONA y otros cuerpos policiales por su compromiso en la lucha contra el maltrato animal. Asimismo, quisiéramos recoger el comentario del SEPRONA respecto a la valiosa colaboración ciudadana para detectar cualquier tipo de ilícito relacionado con la fauna y los animales.

martes, 21 de octubre de 2014

II EDICIÓN del Curso de Perito Judicial en la Reconstrucción de Accidentes de Tráfico (UNED, 2014-2015)

Ya está abierta la matrícula de la segunda edición del Curso de Perito Judicial en la Reconstrucción de Accidentes de Tráfico (UNED, 2014-2015) que tengo el honor de dar, abierta hasta el 1 de diciembre de 2014. El precio es el mismo que en la primera edición, 320 euros. Si necesitas opinión dímelo y te pongo en contacto con el grupo de Facebook donde están los alumnos que ya lo han realizado para que hables con ellos. No se exige ningún requisito de acceso. Los objetivos y contenidos se pueden ver en los enlaces. Ruego que se difunda a aquellos que pueda interesar.

Curso de Perito Judicial en la Reconstrucción de Accidentes de Tráfico (UNED, 2014-2015) (del 1 diciembre 2014 al 1 mayo 2015):


Para cualquier duda estoy a tu disposición.

Recibe un cordial saludo.

Atentamente: Admin Juan Antonio Carreras Espallardo.

La Justicia Restaurativa no es blanda con los infractores


Virginia Domingo.


Algunos piensan que la Justicia Restaurativa trata de ser “blanda” con los infractores, que estos reciban su mínimo castigo sin embargo, esto no es así, al contrario el mayor castigo que puede existir para un delincuente es enfrentarse cara a cara con la persona humana y real a la que dañó, y sobre todo en delitos muy graves siempre recibirán su castigo y su reproche penal. Hoy quiero recordar una vez más a  Howard Zehr, conocido como el “abuelo” de la Justicia Restaurativa estableció muy claramente por qué esta Justicia es mucho más beneficiosa para todas las partes implicadas:

Según Howard Zehr hay tres preguntas esenciales en la justicia tradicional:

¿Qué normas han sido vulneradas?

¿Quién lo ha hecho?

¿Qué merecen ellos?

Las dos primeras  preguntas son respondidas cuando el acusado se declara culpable  o es declarado culpable después de un juicio.

La última es resuelta por los órganos judiciales de acuerdo con las normas escritas existentes en cada país.

La Justicia restaurativa parte de la premisa de que los delitos causan un daño al bien común y por eso se sancionan en las normas. Cuando un delito ocurre, hay un daño a la víctima, comunidades e incluso infractores.

El objetivo de la justicia restaurativa se centra en:

ü  Reparación de la víctima ( porque nos ocupamos del daño causado por la ofensa)

ü  Reintegración de la víctima e infractor ( porque deseamos un futuro con menos delitos)

Siguiendo a Howard Zehr hay tres preguntas relevantes en la Justicia Restaurativa:

¿Quién fue dañado?

¿Cuáles son las necesidades del dañado?

¿Quién tiene la obligación de satisfacer estas necesidades?

La primera pregunta va más allá de si una norma ha sido vulnerada llegando al punto de ver cuánto daño ha sido causado.

La segunda pregunta pasa el foco de atención del acusado a las personas dañadas (víctimas).

La tercera pregunta reitera la oportunidad del infractor de asumir su responsabilidad por el daño y de repararlo. Una respuesta justa hace cosas correctas.

Como conclusión a esta breve exposición sobre Justicia Restaurativa diré que esta puede ser concebida de dos formas:

Como proceso y como valor.

Como proceso es la concepción más dominante. Desde este punto de vista es un proceso que une a todos los implicados afectados por un daño (infractores, familiares…) Todos estos se encuentran para discutir cómo se han visto afectados por el delito y llegar a acuerdos para decidir qué se debería hacer para mitigar el daño sufrido.

Como valor, en reiteración de lo ya expuesto es un valor que distingue la Justicia restaurativa de la tradicional punitiva. Justicia Restaurativa trata de curación (restauración) más que dañar.Responder al daño causado por el crimen con el daño del castigo no es la solución. La curación es el valor fundamental y contribuye a la sanación y cicatrización de las heridas.


SUICIDIO Y SINIESTROS VIALES


Por Jose María González


Antes de entrar en materia hay que ver si la comisión de un acto suicida utilizando el vehículo a motor se puede encuadrar dentro de un siniestro vial con sus peculiaridades y según las definiciones sobre accidente de tráfico aceptadas en Europa podemos encontrar la de la UNECE Glossary for Transport Statistics (2009)[1], en la que el accidente de tráfico es similar al establecido en nuestra legislación (la española), pero con una salvedad importante a destacar que en esta definición, un suicidio o intento de suicidio no se considera un accidente, sino un incidente provocado por un acto deliberado para dañarse a sí mismo. Sin embargo, si un suicidio o intento de suicidio implica herir a otro usuario de la vía, entonces este incidente se considera un accidente con víctimas. Como observamos en lo expuesto entendemos que desde los legisladores europeos  ya dan por hecho que suicidarse por medio de la utilización de los vehículos ocurre, porque si no fuese así no lo tendrían legislado.

La criminología vial estudia las causas y  las fases de un siniestro vial para poder determinar, primero acciones preventivas para su evitación y en un segundo lugar, tras la comisión del siniestro, averiguar el porqué. Los siniestros viales donde interviene solamente una unidad de tráfico son de suma importancia su estudio, ya que en ellos  se pueden “esconder” desencadenantes ajenos al propio siniestro y que pueden conllevar rasgos de conductas suicidas de su conductor. Según Schmidt et al., un siniestro vial en el cual interviene un sólo vehículo con un único ocupante debe ser especialmente sospechoso, y debe de existir un tratamiento diferente para averiguar las verdaderas razones de su comisión.

La teoría de que ciertos siniestros viales con resultado de muerte pudieron ser suicidios fue apoyada por Selzer y Payne, quienes encontraron que los pacientes suicidas habían estado involucrados en el doble de siniestros viales que los pacientes no suicidas (se encontró también esta diferencia entre los pacientes alcohólicos y los que no lo eran). Estimándose que en el 2% de los siniestros viales existen comportamientos suicidas. Aunque otro estudio realizado por  Schmidt, Schaffer, Zlotowitz, Fisher establecen que la cifra de siniestros viales que esconden tras de sí un suicidio oscila entre el 1,6 al 5%.

Sabemos que los suicidios los podemos clasificar en violentos y no violentos, considerando la utilización del vehículo como suicidio violento por Altamira et al. (1999) y que los actos suicidas violentos  son predominantes en primavera y otoño (Miró García, 2006). El establecimiento de la diferenciación entre métodos suicidas violentos y no violentos, guardaría relación con la impulsividad del acto suicida. Algunas veces el intento de suicidio ocurre de forma impulsiva por la crisis generada por algún acontecimiento vital estresante.

 En 1992, Selzer y Payne  sugieren que muchas personas con tendencias suicidas pueden intentar autodestruirse o autolesionarse a través de siniestros viales, los cuales rara vez son percibidos o catalogados como suicidios, tanto por el propio conductor como por la sociedad y señalan que el vehículo constituye un método eficaz para conseguir su fin y  que les ayuda en ocultar la realidad del hecho perseguido, el suicidio. ¿Y por qué la utilización del vehículo para suicidarse? El motivo más claro de esto es la de enmascarar el suicidio, por evitar el estigma social y sufrimiento adicional a los familiares; otras razones podrían ser por asuntos de indemnizaciones de compañías de seguros  a la familia, herencias, etc.

¿Pero qué puede hacer el criminólogo vial para averiguar si fue suicidio o no? una de las herramientas que disponemos es la “Autopsia psicológica” que según Soto (2014) “se denomina a aquel análisis retrospectivo de una víctima fallida que trata de determinar cuáles eran sus conductas, su personalidad o su estado emocional”. En donde se recogerán toda la información posible sobre la salud mental (entrevistándose si hiciera falta con sus médicos) y se realizaran entrevistas a su entorno más cercano (familia, compañeros de trabajo, amigos, etc.); todo esto con intentar encontrar o averiguar su estado emocional, indagando sobre las señales de alarma (tanto primarias como secundarias) que en cierta manera nos podrían indicar la posibilidad del suicidio.

Es necesario conocer como se ocasionan los siniestros viales para poder programar medidas de prevención eficaces y reales, por eso es el estudio e investigación de todo lo relacionado con los mismos.

 BIBLIOGRAFÍA:
ØSelzer, M. L.,& Payne, C. E. Automobile accidents, suicide, and unconscious motivation. American Journal of Psychiatry. 1992.
ØSchmidt, Jr. C. W., Schaffer, J. W., Zlotowitz, H. I., Fisher, R. S. Suicide by vehicular crash. American Journal of Psychiatry, 1977.




[1] Illustrated Glossary for Transport Statistics. UNECE, International Transport Forum y Eurostat. 4th ed, 2009. http://live.unece.org/fileadmin/DAM/trans/main/wp6/pdfdocs/glossen4.pdf

LA COMPLICIDAD


Fernando Alser Qualytel

El cómplice es un auxiliar eficaz y consciente de los planes y actos del ejecutor material, del inductor o del cooperador necesario, que contribuye en la ejecución del delito poniendo los medios para realizar el acto punitivo. Su participación es secundaria y accidental. Solo dos elementos son necesarios para hablar de complicidad: La realización de acciones relacionadas con  la acción delictiva, auxiliando en la preparación y ejecución del delito. Y también que el cómplice conozca la intención que tiene el autor de cometer el delito y que tenga la voluntad para contribuir a la realización del delito.

De la conducta del cómplice no se deriva el delito sino por la resolución del autor, que es el auténtico motor del delito. El cómplice no realiza actos que afectan de modo directo al delito, ni tampoco genera la idea de cometer el delito ni dispone los elementos materiales para la comisión de ese delito. Sí realiza acciones simultáneas a las que realiza el autor del delito. 


Estos actos de colaboración que realiza el cómplice no son necesarios para la realización del delito. Y es en este punto donde se marca la diferencia con el cooperador necesario del delito: en cuyo caso sí son necesarios  la aportación de ciertos actos sin los que no sería posible la realización del delito.

RESCATE AL REY DE LA CASA


Fernando Alser Qualytel

El niño tirano no nace, se hace. Lo ideal es prevenir poniendo límites desde pequeños. La crianza debe hacerse siempre fomentando el cariño y respeto mutuos. Durante los seis primeros meses de vida hay que atender las necesidades de consuelo y alimento del bebé con premura y afecto. A partir de esta edad, enseñarles a comer y a dormir según un horario y a poder disfrutar un mínimo  de tiempo solo. Al año de edad:

Es aconsejable empezar a marcar algunas reglas para que las vaya interiorizando (baño, dormir, comida, respeto y prevención de accidentes). También con la edad, hay que irles enseñando a: controlar sus impulsos, demorar la gratificación y expresarse de forma respetuosa. Para ello hay que establecer normas claras que regulen la convivencia familiar y explicárselas en función del desarrollo. No hay que sobreproteger, muy distinto a ser negligente. Es mejor otorgar responsabilidades y consecuencias adecuadas a la edad y capacidad. Cuando experimentamos los resultados negativos de nuestros actos, aprendemos En todo esto, la coordinación entre los padres es fundamental manteniendo una estructura familiar jerárquica, con los roles de adulto adecuados. Aunque a los niños se les permita opinar, se les tenga en cuenta  y se les quiera mucho, los que mandan son los padres. Y son los padres los que tienen el deber de educar a sus hijos para enseñarles a vivir en sociedad y poder desarrollar su potencial. Para ello, hay que decirles, con mucho afecto, tanto SÍ como NO.

Dar un buen consejo, corregir comportamientos inadecuados, sin gritar, sin pegar. Hablando. No hay que hacer seres perfectos, ni comparar a los propios hijos con otros niños. El premio no es solo para el resultado positivo de su comportamiento, también hay que saber valorar y premiar el esfuerzo de los hijos. Es fácil recomendar que se ignore el mal comportamiento de un niño cuando entona un llanto característico, o patalea sin cesar. Pero es necesario ignorar esta conducta, que persigue el objetivo del niño de captar la atención de los padres. Ante una conducta inadecuada del niño, nada conseguimos con reprocharle  a gritos lo que ha hecho mal.

Hay que explicarle bien qué es lo que debe hacer y qué es lo que no debe hacer: Explicarle bien significa que el niño lo entienda. El daño físico o emocional de un castigo corporal es eso: un daño físico y emocional al niño, no una corrección de su conducta. El niño que es castigado con gritos y golpes, recordará el dolor del castigo, pero no el motivo por el que fue castigado. Y puede que ese niño se convierta en un adulto  agresivo.


Alguien puede pensar que toda la vida ha existido el derecho de corrección, y un cinturón que pone las cosas en su sitio. Precisamente esa creencia viene de adultos, que cuando fueron niños/as, tuvieron ese castigo e interiorizaron que esa violencia es normal. Puede que no se llegue a provocar un daño emocional, pero atemorizar a un niño o atarlo en una silla no es la mejor forma de educarlo.

¿LOS CONDUCTORES TIENEN "LUCES"?


Juan Luis Segado Cervantes.

A la hora de determinar las causas y la responsabilidad en un accidente de tráfico, uno de los aspectos en los que hay que detenerse es si las luces se encontraban encendidas o no mientras la producción del mismo.

La fractura en caliente quiere decir que la colisión se produjo con las luces encendidas, mientras que la fractura en frio se produjo cuando estas no funcionaban, bien por no tenerlas encendidas o bien por una avería anterior en las mismas.

En una colisión entre dos vehículos, es frecuente que la lámpara se rompa. En algunos casos, el filamento puede romperse aun cuando la ampolla de cristal no se haya fragmentado. Si el filamento se rompe en frío, por lo general conserva su morfología inicial. Si por el contrario se rompe en caliente, el material muy dúctil se estira y desenrolla, quedando revirado.


Si la ampolla de cristal resulta fracturada, el filamento queda expuesto al oxígeno del aire. Esto por sí solo no afecta a un filamento en frío, si por el contrario el filamento rompe en caliente sufrirá una rápida oxidación adquiriendo un tono negruzco característico.


La ruptura de la ampolla puede arrojar también otras pistas sobre si la lámpara estaba o no encendida. El filamento puede incluso mostrar trazas del cristal de la ampolla, que en contacto con el calor del tungsteno quedan fundidos y depositados sobre él.